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Andalucía 26J: mucho más en juego que 61 escaños

El PP busca seguir acortando distancias con el PSOE en este territorio para ganar en España, y si Juan Manuel Moreno quiere reforzar su liderazgo

Un empate con los populares, o incluso una victoria de éstos, sería una mancha en el historial de Susana Díaz ante un posible intento de viajar a Ferraz

Juegan a su favor las posibilidades de mantener la holgada diferencia con Unidos Podemos como contrapeso clave contra su 'sorpasso' a escala nacional

Las principales encuestas han dado de todo: el CIS un empate PP-PSOE; Metroscopia, una victoria para los socialistas; y Sigma Dos, para los populares

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RTVE y Forta avanzarán los resultados electorales con un sondeo a pie de urna

EFE

Ha concluido una campaña en la que Andalucía ha resultado ser pieza clave en el discurso de todos los partidos, lo que se ha traducido en un desembarco en el territorio de Mariano Rajoy y de ministros en funciones del PP; un reiterado mensaje del PSOE contra los populares, pero sobre todo contra Unidos Podemos, algo más beligerante que en el resto del país; la insistencia a su vez por parte de éstos en que no son el adversario de los socialistas, sino de la derecha; y C's trabajando para no descolgarse tirando del rédito de sus logros por el pacto de investidura con Susana Díaz.

Los presidenciables no han escatimado por ello esfuerzos en Andalucía, especialmente en la recta final de la campaña, a excepción de Albert Rivera que ha puesto el foco en otros lugares donde prevén más variación con respecto al capital cosechado en las pasadas elecciones generales. Mariano Rajoy y Pablo Iglesias han protagonizado sendos mítines en Sevilla y Jerez de la Frontera (Cádiz) este pasado jueves. Y Pedro Sánchez ha ido a más: ha elegido la capital hispalense para cerrar la campaña de la mano de la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz. El reparto de los 61 escaños en juego en la comunidad autónoma es vital para todos ellos por diferentes razones.

Como punto de partida: en las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, ganó el PSOE por muy estrecho margen (1.400.399 votos que se tradujeron en 22 escaños) sobre el PP (1.292.652 papeletas y 21 diputados), mientras que Podemos se llevó 10 escaños y C's ocho, quedando IU sin representación. Con poco más de 100.000 papeletas por encima del PP, el PSOE ganó en cinco provincias (Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén y Sevilla) y los populares en las otras tres (Almería, Granada y Málaga).

Los posibles cambios pasan por el efecto que pueda tener la alianza de Unidos Podemos en las urnas y si finalmente consigue más de esos 10 escaños del 20D. Los cálculos de Unidos Podemos -y en los que coinciden también el PSOE y el PP- pasan por que logre tres más: en principio uno en Granada, que quitaría a los populares, que se lo llevaron por los pelos; otro en Jaén, la única provincia en la que resistió el bipartidismo sin que los emergentes lograran representación, y que en este caso podría perder el PSOE si Diego Cañamero consigue convencer; y el tercero lo esperan o bien en Málaga o bien en Córdoba, o incluso en Cádiz.

Estos tres son casos con cierto morbo. Primero, porque el baile en Málaga se antoja muy apretado, dado que IU estuvo cerca de conseguir un diputado. Pero también es verdad que Unidos Podemos y C's, que sacaron dos cada uno, casi empataron en votos, con apenas una diferencia de 160 a favor de los de Pablo Iglesias. Segundo, porque Córdoba, tierra de Julio Anguita, se ha convertido en referente de esta confluencia de la izquierda, por lo que se prevé un escenario muy disputado. Y tercero, porque Cádiz fue, tras Granada, la circunscripción con la diferencia más apretada entre el PSOE -que ganó- y el PP: poco más de 1.613 sufragios. Unidos Podemos está convencido de quitarle uno a los populares e incluso ser la segunda fuerza dando la misma sorpresa que cuando José María González Kichi se convirtió en alcalde de Cádiz en las últimas elecciones municipales.

Los interrogantes

Tras el recuento de este domingo, se irán respondiendo algunas de las preguntas que más incertidumbre han despertado en las últimas semanas: ¿ganará el PSOE o el PP? Si lo hacen los populares -lo que sólo ha ocurrido en unas elecciones generales en 2011- sería la primera vez tras un ciclo completo de derrotas en Andalucía y sueñan con ello después de lo cerca que quedaron el 20D. ¿Y si en España no gana Pedro Sánchez e incluso le adelanta Unidos Podemos, se sentirá Susana Díaz legitimada, en función de su cosecha en Andalucía, para disputarle el liderato del PSOE? Será cuestión de gestionar los resultados, pero en su entorno lo dan por seguro, aunque sea cual sea el escenario este paso no resulte sencillo. ¿Logrará IU algún diputado por Andalucía? El 20D se quedó sin representación pero esta vez confía en conseguirla gracias a su alianza con Podemos, especialmente si se mantienen en Málaga -el segundo sería para IU- y si ganan otro en Córdoba, donde también se han reservado el número 2.

Independientemente de cómo sean esos resultados, lo cierto es que podrían determinar una cuestión clave: el hecho de que la presidenta de la Junta de Andalucía optara por fin a liderar el PSOE y, en el futuro, ser candidata a la presidencia del país. También porque cualquier pacto a nivel nacional que no pasara por un entendimiento entre el PSOE y C's pondría en riesgo el equilibrio que en estos momentos mantienen las dos formaciones en Andalucía. Y tampoco hay que obviar que cualquier pacto que pueda alcanzar Pedro Sánchez tras el 26 de junio pasará por las condiciones que se fijen, entre otras, desde el PSOE-A, la federación más importante del partido, que no está por permitir bajo ningún concepto un Gobierno con Unidos Podemos, lo que abocaría a Pedro Sánchez, si no gana, a abstenerse para la investidura del PP con el consecuente coste para él.

Las encuestas

Las encuestas han arrojado un panorama muy incierto. Sólo fijándonos en tres de las más prestigiosas, la respuesta continúa siendo igual de incierta. La del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) conocida el pasado 9 de junio, horas antes de que comenzara la campaña, daba un empate entre el PSOE y el PP en la comunidad autónoma, con 20 escaños para cada uno, de manera que perderían tres estos dos partidos con respecto a los obtenidos el 20D y se los llevaría Unidos Podemos. La de Metroscopia, en cambio, daba la victoria para el PSOE, garantizando que el bastión socialista aguanta el envite de Unidos Podemos. El sondeo, conocido el pasado 19 de junio, da para el PSOE entre 20 y 21 escaños en Andalucía, frente a 18 del PP y entre 14 y 15 para Unidos Podemos. Pero, por el contrario, la de Sigma Dos, conocida el mismo día, arroja que quien gana en Andalucía es el PP, que obtendría entre 21 y 23 escaños frente a 18 o 19 del PSOE y entre 12 y 14 de Unidos Podemos.

Todas ellas coinciden en pocos cambios para C's. Pero, además, c uando toque interpretar los resultados del 26J puede darse la paradoja de que el partido que gane en votos, ya sea el PSOE o el PP, no lo haga en escaños, dado el reparto de éstos por circunscripciones. Y esta percepción será clave en una de las cuestiones que más interés ha despertado: el posible salto de la presidenta de la Junta de Andalucía a Ferraz tras un mal resultado de Pedro Sánchez (menos de los 90 escaños del 20D). Si entonces uno de cada cuatro escaños que obtuvo fueron por Andalucía (22 de 90), esta vez puede mantenerse este porcentaje pese a que baje, dado que el PSOE-A se fija como suelo los 20.

Por otro lado, en vista de que ningún pronóstico da que Unidos Podemos sea siquiera segunda fuerza, cuando el PSOE y el PP sacaron más del doble de votos que los de Pablo Iglesias el 20D, el empeño de los socialistas es mantener esta distancia. El pasado 20 de diciembre, pese a su caída en votos, el PSOE superó a Podemos en unas 600.000 papeletas, que además fueron el doble de los 300.000 sufragios que a nivel nacional separaron a Pedro Sánchez de Pablo Iglesias. En el PSOE-A son conscientes de que la alianza entre Podemos e IU puede acortar esta distancia, pero confían en que sea todavía lo suficientemente significativa. Y éste es otro de los argumentos con los que jugará Susana Díaz, pese a que empate, o incluso pierda, con respecto al PP.

Las reflexiones

"Somos conscientes de que se ha convertido Andalucía en el objeto deseado de todos los partidos. Ya me gustaría que lo fuera también después de las elecciones generales", decía esta semana el secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, para quien "hay muchos factores que ponderar a la hora de hacer pronósticos" y de hecho cree que  la encuesta del CIS por ejemplo "ya se ha quedado antigua".

Desde Unidos Podemos, Pablo Iglesias invitaba a que Andalucía fuera "el motor del cambio", de manera que los resultados en este territorio puedan auparle a la Moncloa. Su socio, el líder de IU Alberto Garzón, incidía en esta línea en convencer a los numerosos indecisos: "Si deciden finalmente votar a la candidatura de Unidos Podemos, se abre un momento de oportunidad política para el país y muy especialmente para Andalucía".

Mientras, el presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno, se mueve entre la presión de tener que ganar tras cuatro derrotas consecutivas y el temor por las expectativas generadas cuando en la última cita con las urnas le separaron de los socialistas los referidos poco más de 100.000 votos. Su confianza pasa por que la confluencia de la izquierda le haga más daño a los socialistas, igual que el posible incremento de la abstención, hábida cuenta de que los votantes del PP suelen castigar menos con este arma. Porque ésta es otra de las preguntas ¿caerá tanto la participación como se augura por el hastío de la gente? Las respuestas: en poco más de 24 horas.

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