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Andalucía teme que Mariano Rajoy quiera “saltarse 2018” sin una propuesta para la financiación por razones electoralistas

Susana Díaz ve "urgente" reformar la Constitución pero cree que ni el PP ni Podemos "tienen voluntad" para hacerlo

Olga Granado

El Gobierno de Andalucía teme que Mariano Rajoy pueda dilatar durante todo 2018 el debate sobre el modelo de financiación de las comunidades autónomas, resistiéndose a presentar una propuesta, para llegar a la víspera de los comicios de 2019 con propuestas electoralistas. Lo ha dicho este martes la presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, para quien el Gobierno de España “tiene la voluntad clara de saltarse 2018 para plantarse con algún regalito electoral”. Una intención que cree que “tapa con la pelea entre territorios” como opina que ha demostrado con la cuestión del cupo vasco.   

“Entiendo que la actitud del Gobierno de España es evasiva. Está intentando alargar el tiempo, para ganar el año 2018, en el que pretende salir de la situación de déficit excesivo aprovechándose del superávit de las corporaciones locales y de la asfixia de las comunidades autónomas”, ha proseguido Susana Díaz, tras lo que no descarta incluso que “luego llegue Cristóbal Montoro [ministro de Hacienda y Administraciones Públicas] con los regalitos fiscales”.

Ya lo advirtió hace unas semanas la consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, durante su comparecencia  en el grupo de trabajo creado en el Parlamento de Andalucía para buscar un posicionamiento común de la autonomía en este debate, y donde vaticinó que pasará 2018 sin reforma del modelo.

“Si el debate no lo afrontamos pronto y lo hacemos con seriedad, tendrá consecuencias muy graves para los ciudadanos”, ha continuado Susana Díaz, quien se ha referido a los informes que avalan el incremento de la desigualdad en España. “Y cuando hay desigualdad en España, Andalucía siempre sale perjudicada”, ha aseverado, tras lo que ha recordado que “cada año que pasa” le cuesta a la autonomía 850 millones de euros que considera que recibe de menos con la aplicación del modelo en vigor.

Después de que la Junta de Andalucía enviara la pasada semana su valoración sobre el informe de la comisión de expertos impulsada tras la Conferencia de Presidentes de enero de 2017 para valorar cambios en el modelo, ha insistido en la necesidad de que el Gobierno de España ponga una propuesta sobre la mesa.

En este contexto, la presidenta le ha recordado a Mariano Rajoy que “está  violentando su propia palabra en la Conferencia de Presidentes, cuando dijo que habría una propuesta antes del 31 de diciembre de 2017”, para luego reconocer que no dará tiempo. “Hay algo evidente en este país, que cuando el Gobierno de España tiene interés en algo bien que se da prisa, como se ha visto en el cupo vasco. […] Yo aceptó la Constitución Española en todos sus artículos […]. Resolver el cupo que afecta a una comunidad autónoma cuando se mantiene paralizada la financiación del resto, no es una buena gestión, sino pésima, y achacable sólo al Gobierno de España”, ha valorado Susana Díaz.

En este momento, ha matizado, por ese mismo respeto a la Carta Magna, que no está criticando el cupo vasco, pero sí que se haya dado prioridad a esto aparcando una reforma que por ley debió hacerse hace tres años, cuando caducó el sistema de financiación de las comunidades autónomas. Para reiterar: “Si tiene tiempo para una comunidad autónoma, debe tenerlo para el resto”. En esta línea, entiende que el Gobierno del País Vasco “hace lo que tiene que hacer, defender a su tierra”. Ella, por su parte, hace lo que le corresponde, “que es defender Andalucía”.

La presidenta de la comunidad autónoma más poblada ha expresado también que “la única línea roja del Gobierno de Andalucía para la negociación es la bandera irrenunciable de la igualdad entre todos los ciudadanos y todos los territorios”, porque es una manera de “defender el legado” del 4 de diciembre de 1977 y del referéndum de autonomía del 28 de febrero de 1980. Por ello, ha resaltado la importancia de que 40 años después España esté “definiendo cómo quiere que sea su futuro”, y si entonces Andalucía tuvo un papel protagonista, esta vez también lo quiere tener.

“Pero hay un déficit estructural en nuestra democracia y no se puede permitir que esto sea una subasta en función de los intereses del gobierno de turno. La solución no pasa por el enfrentamiento entre los territorios, sino que el Gobierno de España haga lo que tiene que hacer, que es garantizar la igualdad de todos los ciudadanos vivan donde vivan”, ha concluido.

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