eldiario.es

Menú

Primer Cónclave 2.0

Claves para entender un cónclave

En el último Cónclave de 2005, la única señal de renovación fue preceder el anuncio del nuevo Papa por parte del Cardenal Protodiácono de un saludo a los hermanos y hermanas en cinco idiomas, con el español en segundo lugar tras el italiano. Nada más.

Aun así, ya entonces Internet se inmiscuyó en el proceso de elección del nuevo Papa a través de las apuestas, encabezadas por la empresa PaddyPowers. Si ya en 2005 acertaron quién iba a ser el Papa y el nombre que adoptaría (acertar Benedicto no era fácil), eso no es nada con la repercusión que están alcanzando este año. A día de hoy es posible apostar por quién va a ser el nuevo Papa, lista que encabezan el italiano Angelo Schola (3/1), el ghanes Peter Turkson (3/1), el italiano Tarcisio Bertone (4/1) y el canadiense Marc Ouellet (9/1). A poco que se produzca una sorpresa, como ya ocurrió con Juan XXIII, Juan Pablo I y Juan Pablo II, se pueden obtener ganancias por encima de los 20 euros por cada euro apostado. Si saliera el español mejor posicionado, Antonio Cañizares, la ganancia sería de 50 a 1.

No sólo se puede apostar por quién será el próximo Papa; es posible hacerlo también por el nombre que escogerá (Pío es el nombre preferido, seguido de Juan Pablo, Juan, Benedicto y León). También por el número de votaciones (4 en este caso), el primer país que visitará el nuevo Papa (Filipinas encabeza las pujas), el país del próximo Papa (Italia, cómo no, encabeza las apuestas, seguida de cualquier país de África), la edad (por debajo de 65 es la opción preferida), el tiempo que durará el Cónclave (2 días es la opción más elegida), si el Papa será coronado con tiara, y el número de visitas que el nuevo Papa realizará durante el primer año (2 ó menos).

Seguir leyendo »

Transparencia simulada

En Ámsterdam las ventanas no tienen cortinas. Al parecer, forma parte de la tradición calvinista: exponer el interior de tu casa a la vista de todos demuestra que no tienes ningún pecado que ocultar. Como todo, también puede leerse al revés. En la genial comedia británica ' In the loop ', el personaje del Secretario de Estado norteamericano se queja del despacho-pecera que le han asignado. "Las oficinas de cristal son para pervertidos", gruñe a su asistente.

La transparencia está de moda. Tanto que a veces se llega al manoseo indecente de la palabra, como dijo uno de los expertos presentes en las jornadas que se celebraron la semana pasada en Sevilla. La política se ha agarrado a ella como a un clavo ardiendo. Quema, pero quizá sea el último recurso para evitar su descrédito total ante los ciudadanos. Tal vez son calvinistas intachables que quieren demostrar que la casa está impoluta. O quizá la transparencia sea el último cortafuegos frente a la inevitable perversión de la corrupción, como el ludópata que pide en el bingo que no le dejen entrar: ¡Ponedme paredes de cristal, o no respondo! O acaso estemos ante una simulación de transparencia, utilizando la impagable expresión de Cospedal.

De lo último, hay bastante. A menudo al poder le basta con que la mujer del César parezca pura. Muchos buscan la fórmula que les presente como transparentes y a la vez les permita seguir controlando la información como hasta ahora. La tentadora -y peligrosa- solución que apuntan bajo cuerda es poner a disposición del público una avalancha de datos inconexos, con la que hasta el ordenador más potente se atragante. ¿Quieres transparencia? Pues toma dos tazas. Porque, como se afirma en este interesante artículo, a veces mostrar es también ocultar: "No es verdad que opacidad y transparencia sean antagónicas, sino que se impregnan mutuamente", dicen sus autores. "La apertura de un archivo distrae de los que siguen bajo siete candados".

Seguir leyendo »

Cuotas y cuitas

“Es machista y ofensivo que una mujer entre en política por cuotas”. Lo ha dicho María de los Dolores de Cospedal y, curiosamente, al mismo tiempo afirma que su partido, el PP, es el que “tiene más mujeres en puestos importantes”. Y no deja de ser curioso, por no decir incoherente, que cuestione un criterio cuantitativo, como es garantizar una presencia mínima de mujeres en la política, y luego eche mano de otro argumento exclusivamente numérico para reivindicar el compromiso del PP con la igualdad.

Y no son casualidad ni un error sus palabras. La estrategia del PP respecto a la Igualdad es clara, su cuita son las cuotas porque su objetivo no es hacer política en esta línea, sino desmontar la imagen de los partidos de izquierda comprometidos con la igualdad. Da la sensación de que al PP y a un importante sector de la sociedad le interesa más romper la imagen de compromiso del PSOE e IU con las políticas de igualdad, que desarrollar una serie de iniciativas que permitan alcanzarla de forma real, no sólo testimonial.

Las palabras de Cospedal ponen voz a esa amplia parte de la sociedad que piensa que las mujeres no han ocupado más puestos de responsabilidad a lo largo de la historia por incapacidad. Nunca se han parado a considerar los muros que la desigualdad ha puesto para retenerlas en las tareas domésticas, ni las oportunidades que les ha quitado para conseguirlo. Un dato, en un estudio de Nora Catelli (2001), el número de chicos estudiando secundaria en España en 1910 era de 37.000 y el de chicas sólo 314. Como es fácil de imaginar, resulta muy difícil que 10 años después las mujeres de esa generación pudieran tener las mismas oportunidades que los hombres, sobre todo si consideramos que las 314 chicas que lograron una formación similar a la de los chicos, luego se encontraron con todas las barreras de la discriminación y de la crítica social por faltar a su obligación principal como “madres, esposas y amas de casa”; claro, salvo que fueran marquesas.

Seguir leyendo »

Gallardón no está solo

Gallardón no está solo. Me lo imaginaba. En su lucha “en defensa de las madres” Gallardón no está solo. Tiene valedores en el PP Andaluz, que ayer le concedieron el premio con motivo del Día de la Mujer a la Red Madre Sevilla. Se trata de una organización que apoya a “mujeres embarazadas que se enfrentan a conflictos de carácter social, personal o económico a causa de su embarazo”. Por ejemplo, una violación. A través de un vídeo colgado en su página web nacional, apoyan explícitamente la continuación del embarazo en caso de violación.

Y, perdonen que me meta, pero en este punto, no estamos en absoluto de acuerdo. Viven en un mundo que no conozco. No conozco una sociedad en la que, según se desprende del vídeo, hay en cada esquina un cartel que te dice “aborta, aborta”. Oigan, yo no lo noto. Claro que personalmente sigo sin ver la necesidad de la defensa de las madres como tales como no sea para que salgan a la palestra los padres como protagonistas (también) de la crianza de sus hijos.

Porque, díganme: ¿Quién está más presionada: una mujer que tiene hijos o una que decide abortar? ¿A cuántas conocen que no presuman de ser madres? ¿A cuántas que comenten con libertad y naturalidad  que han tenido que optar por un aborto? ¿Cuáles son las que están más cohibidas por el entorno? ¿A quiénes está la sociedad cerrando la boca?

 Y me encanta que se consideren valientes a las madres que deciden seguir adelante con un embarazo, sea cual sea el caso. Pero, con todos mis respetos, las mujeres que abortan también son unas valientes. Ah, que no, que son las egoístas, acabáramos. Ya estamos. Es gracioso, porque por un lado te explican que el aborto es un drama pero después parece que es una decisión facilona. Tirar por la calle de en medio. Salgo por la mañana, me tomo unas tapas y aborto un ratillo.

Pero me parece que, como siempre, están errando el debate (o no, y lo llevan por donde les conviene). Que aquí no se está discutiendo el derecho a ser madres, señores y señoras. Señor Zoido, Señor Gallardón y compañía. Aquí lo que se discute es el derecho a DECIDIR.

Por supuesto, que ustedes pueden premiar a quien les parezca oportuno. Pero me intranquiliza ver por dónde van sus tiros. Me preocupa que no se esté pensando en todos y todas. Me sale esa frase tan de madres (y de padres): “te lo dije”. Gallardón no estaba solo. No es que me pille de sorpresa, pero mi ingenuidad es tal que me sigo sorprendiendo cuando asoman las orejas.

Seguir leyendo »

Camela está como España

Cuando me enteré me embargó la emoción porque no estaba preparado. Creía que no era verdad, pero fueron llegándome tweets que confirmaban la más triste de las noticias. España ya no será la misma. El teclista de Camela acababa de abandonar el grupo. Sí, el de atrás, el que nunca cantaba pero se encargaba de esos maravillosos arreglos musicales. Se ha ido él solito, no lo ha echado nadie. Técnicamente ha sido una baja voluntaria, no un ERE. Bandera a media asta en todas las ventas y gasolineras de España y minuto de silencio en las pistas de coches de choque de todas las ferias, con banderines a media altura.

Pero Camela no ha muerto, siguen Dioni y Ángeles. Siete millones de discos, 20 años de trayectoria. Seguramente, el oro que llevan encima era de verdad, oro de discos de oro y de llenar estadios y plazas de toros. Sin embargo, como dice el refranero patrio, no hay mal que por bien no venga. La baja voluntaria del teclista de Camela ha producido algo increíblemente positivo: hay una vacante laboral. Entre los demandantes, muchos parados de larga duración con más de 45 años, como María Jesús y su acordeón.

Camela está como España. Los cerebros se nos van y los que se quedan no saben dar con la tecla. Pero no preocuparse, que tengo al mejor de los candidatos para ser teclista de Camela. Se llama Mariano y se apellida Rajoy. Rubalcaba por supuesto que no valdría, porque Rubalcaba ya tuvo su oportunidad y no supo dar con la tecla ni componer los arreglos que necesita este país. Rajoy tampoco encuentra los arreglos, ni da con la tecla, pero eso sí, da la nota donde va y sabe tocarnos el órgano como nadie, de forma machacona e insistente, lo mismo que las canciones de Camela.

He repasado algunos de los temas de Camela y es curioso. Podríamos afirmar por sus títulos que son verdaderamente "populares". La canción "Cartas de un extraño" tiene un título que parece que se lo ha puesto alguien que sabía lo de Bárcenas. Al igual que otros temas como "Presiento que me engañas", "¿Por qué me has engañado?", "Te pido que lo dejes" o el actualísimo "No te acerques a mí".

Mi teoría se va confirmando a medida que voy escuchando títulos y canciones de Camela. "¿Que tiene ella que no tenga yo?" podría recoger las reflexiones de Rajoy sobre el liderazgo de la Merkel en Europa. El tema "Pequeño valiente" tiene pinta de canción de homenaje y tributo a Montoro. "Palabras de Papel" podría hablar sobre la famosa subida del IVA. "Con lo que me ha costado" es autobiográfico.

Por último, la letra del tema "Basta ya" es toda una ilustración palpable de lo que un parado de nuestro querido país le podría recriminar a su presidente ante cualquiera de los famosos silencios de Mariano: "Cuéntame, dime qué es lo que te pasa, no me dices nada, ni siquiera una palabra, pero mírame: llevo toda la semana sin saber qué hacer. Háblame, por lo menos me merezco una explicación, no soporto este silencio, yo quiero seguir pero no me quedan fuerzas para resistir".

Hay presidentes que más que para Camela son un auténtico camelo.

Seguir leyendo »

El alquiler de la Transición

La Transición fue un alquiler. Lo hizo la élite económica y social de este país a las clases medias. Eran tiempos complicados para mantener el piso. Una casa grande, con problemas económicos, peleas familiares y con un pasado difícil de disimular. Y los más listos de la familia, que para eso habían podido viajar y salido al extranjero, tuvieron una visión: alquilemos habitaciones, la casa de invitados..... Dejemos a otros entrar en la finca, démosles una copia de la llave: pero la propiedad es nuestra.

Dicho y hecho. Una clase ávida de superar blancos y negros de su pasado se paseó por la finca. Vivió en ella pero no leyó la letra pequeña. El casero y su descendencia mantuvieron sus apellidos en las grandes empresas, en los cuadros legales o sanitarios, en la justicia. Un grupo de no más de doscientos apellidos seguían, y siguen, teniendo las llaves de acceso a los grandes grupos de la élite nacional. En la función pública y en la empresa privada. Algunos creyeron ser ricos, ser como ellos. Pero, repuesta la economía familiar, alejadas las peleas familiares, el casero empezó a advertir un peligro: que el inquilino, con el Estado de su parte, estaba siendo capaz de mejorar la educación de sus hijos, la sanidad de la mayoría y repartiendo justicia con igualdad y así equilibrar la posición de salida de cada ciudadano, porque no es lo mismo salir desde el barrio de Salamanca que desde San Blas.

Y visto el peligro de agrietarse el guión de los apellidos y arrancar el letrero de reservado el derecho de admisión a la entrada de las élites, concluyó con tres determinaciones:

1.- Sólo la política protege al débil. Deteriórese.

2.- El Estado es el gran garante del buscador de justicia social.  A desprestigiarlo como gastador.

3.- El estado de bienestar es una escalera de igualdad y acceso social inaceptable.

Y en eso estamos, desahuciados del estado. Como casa nos han dicho que es una ruina: pero ellos siguen dentro. Ni la venden ni la alquilan. A los instrumentos de defensa los miramos desconfiados, con razón en muchos casos, pero son los que tenemos; y al objetivo estado de bienestar, con una sonrisa cínica desde la piscina hacia quienes están tras la verja, se nos dice que no es mantenible. Ya. Lo no mantenible para los dueños de las llaves es la escalera de acceso que es el estado de bienestar.

Queda iniciar el derecho de tanteo y retracto ya de los instrumentos públicos. Y culminar la transición con un acuerdo amistoso pero en el que esta vez la propiedad entre en el contrato.

Seguir leyendo »

Guiño seductor del populista

Es raro encontrar a un populista que se presente a los ciudadanos como tal: “Aquí estoy yo, dispuesto a simplificar la realidad, dividir el mundo en dos bandos, buenos y malos, y colocarnos, a vosotros y a mí, en el apropiado para llegar al poder y aferrarme a él”.

Pero populistas, haberlos haylos. A veces triunfan. Sobre todo en épocas convulsas. Y para lograrlo usan una fórmula tan vieja como efectiva: seducir diciendo lo que quien escucha quiere oír.

A menudo nos preguntamos cómo pueblos cultos, juiciosos, prefirieron a un populista. “¿Cómo los alemanes votaron a Hitler?” Ocurre porque hay una mala coyuntura, paro alto, angustia. Y porque el demagogo aplica su estrategia de gran seductor, ese guiño cómplice que parece significar:

Seguir leyendo »

Si no puede pagarse un abogado…

Lo hemos escuchado decenas de veces en más de una ‘americanada’ pero, desde hace casi un año, la frase completa es inviable en las cárceles de Andalucía a menos que la "autoridad" mienta. Tristemente, no es ninguna película sino una realidad para unas 16.300 personas privadas de libertad en nuestra comunidad autónoma, presas e indefensas sin atención jurídica especializada en materia penitenciaria. Este Estado de Derecho no le asigna un abogado de oficio, como debería terminar la frase el policía de turno, al interno de una cárcel andaluza, por un convenio que no se ha terminado de renovarse.

¿Quién tiene la culpa? Estando dos administraciones de por medio, y de distinto signo político, es evidente que la patata caliente se la pasan de la una a la otra mientras pasan los meses. Un acuerdo bipartito entre 2001 y 2008, que se hizo tripartito entre 2008 y 2011 y que, desde el año pasado, está en el limbo burocrático para desgracia de un colectivo especialmente vulnerable y cuyo derecho fundamental a la defensa en el ámbito penitenciario está muy en entredicho.

Resulta que, hace unos años, el convenio se había prorrogado indefinidamente, para suerte de los beneficiados, si bien necesitaba de una adenda anual que, casualmente, de alguna manera se ha extraviado justo en el momento en que los colores gobernantes de la administración central y autonómica han dejado de coincidir. Un "accidente", para desgracia de los afectados. La una dice que lo está esperando firmado de vuelta y el uno que no se le envió a tiempo. En medio, los otros afectados, los abogados que, lógicamente, ya no cobran por un servicio que no ejecutan, que aluden a la insensibilidad administrativa y que creen que ya podría la Junta sacar una "partidita" económica para restablecer el servicio. Pero la hucha de los gobernantes anda más bien escasa. Y si normas antidéficit se cuelan en medio, pues eso, que el que hace la ley...

Al problema de no tener garantizado el derecho fundamental a una defensa completa en el ámbito penitenciario a personas que no pueden costearse un abogado, se le une la realidad de la población reclusa (bajo nivel cultural, dificultad para contactar con profesionales del Derecho, etc.), la perentoriedad de los plazos procesales (en materia penitenciaria, la mayoría entre tres y cinco días) y el desconocimiento del recluso acerca de sus derechos y del modo de hacerlos efectivos. Como tanto hijo de vecino, pero entre rejas. Indefensión en prisión. Cinco o seis juristas por centros de hasta 2.000 presos se antoja insuficiente para los entresijos procesales.

Las personas que componen la población reclusa en las prisiones proviene en su mayor parte de las barriadas más excluidas de las ciudades, un amplio número carece de recurso económico alguno, el 80% es drogodependiente, el 8% padece enfermedades mentales graves y el 40% trastornos mentales y de personalidad, el 1% es analfabeta y el 10% analfabeta funcional, según datos de APDHA. Ya me dirán si se les niega un abogado de oficio especializado para cuestiones técnicas de índole penitenciaria. Privados de libertad y privados del derecho de defensa en el sentido más amplio.

Hasta la suspensión del convenio, como contenido más específico, la asistencia penitenciaria que se prestaba en Andalucía contemplaba la redacción de escritos de petición, recursos y el seguimiento ante los órganos competentes sobre el ordenamiento jurídico en temas como sanidad, trabajo, sanciones, libertad condicional, sanidad en prisión, permisos de salida… Lo dicho: ahora, encerrados y sin posibilidad de chistar convenientemente con cierta independencia. Los problemas de todo tipo que puedan surgir en prisión, que a buen seguro son muchos, se ahogan en la celda del interno sin que la sociedad sepa de ellos. Y, para mayor injusticia, el juez que pudiera llevar su caso, tampoco.

Mal vamos cuando va pasando el tiempo y va caducando, aparentemente, la preocupación de las administraciones, ocupadas principalmente en que el desliz no les salpique demasiado más que en solventar el problema de miles de personas a las que, simplemente, no se les está garantizando la igualdad de oportunidades respecto a un ciudadano libre. No siempre la norma y la justicia van de la mano. Quizás por eso existan jueces y fiscales.

Seguir leyendo »

Abanderados

Y entonces llegó Banderas. El discurso del actor malagueño, desde ayer Hijo Predilecto de Andalucía, nos cogió desprevenidos. Acostumbrados al cabreo generalizado, a que cada día nos metan el dedo en la llaga y remuevan nuestros peores sentimientos, sus emocionantes palabras en el 28-F nos han permitido elevarnos, siquiera momentáneamente, por encima de nuestras vísceras y pensar en nosotros, los andaluces, no como una causa perdida, sino como una sociedad capaz de grandes cosas.


Seguir leyendo »

Mal que les pese, la gente en la calle

Mal que le pese al PP, no es un 28F más. Mal que le pese a José Antonio Griñán, tampoco otra manifestación de protesta contra las políticas del Gobierno Rajoy. Esta vez, miles de andaluces marchan detrás de unos sindicatos que acaban de dar un puñetazo en la mesa de negociación organizada por el Gobierno andaluz para cerrar un amplio pacto social por Andalucía. Cuando la semana que viene vuelvan a sentarse, los representantes sindicales se sentirán arropados por ocho manifestaciones en todas las capitales andaluzas.

Griñán confiaba en convencer a los sindicatos para firmar un acuerdo general, que después se iría desarrollando sector a sector, mesa a mesa. Incluido el más importante de todos, un pacto de rentas entre patronal y sindicatos, firmado al margen de sus respectivas organizaciones nacionales. Un acuerdo que, sobre todo en el caso de los empresarios, supusiese un evidente torpedo en la línea de flotación de la reforma laboral de Rajoy. Pero no sólo el presidente de la patronal Santiago Herrero se niega a ello por muy enfrentado que esté con sus compañeros de la CEOE. Tampoco los sindicatos aceptan la idea de romper con las líneas estratégicas de sus compañeros de Madrid.

Así las cosas, Patronal y sindicatos sí aceptan negociar un acuerdo bipartito que ofrezca paz laboral a cambio de desbloquear la negociación colectiva, paralizada tras la aprobación de la reforma laboral, y que aborde conflictos como el de la ultraactividad (que regula la vigencia de los convenios una vez caducados). Pero a cambio, exigen a Griñán que se moje con medidas concretas, reflejadas en sus presupuestos con partidas dinerarias que las hagan realidad.

Seguir leyendo »