eldiario.es

Menú

Andalucía Andalucía

39 Congreso, sin sutura

Aún queda por saber si su prosa encontrará los caminos habituales para trabajar en la oscuridad mediática

24 Comentarios

- PUBLICIDAD -
Pedro Sánchez en el congreso del PSOE

Pedro Sánchez en el congreso del PSOE

En mi ingenuidad, o en mi confianza en la responsabilidad de la parte autodenominada  responsable del PSOE, pensaba ayer titular esta columna "Moción de sutura". Creía que después de una moción de censura, lo siguiente sería otra moción, inteligente, de sutura; pero ya ven, ni costureras ni alfayates encuentran los socialistas para acabar con sus penas. 

Ya apuntaba maneras el acontecimiento. González se adelantó con su inconfundible  estilo criollo ultramarino. Felipe no encontró manera de cambiar su agenda para  asistir y mandó su vídeo, en unas formas esquivas compartidas con el líder de la derecha, de plasma. No ha sido tan de rebato como la llamada despechada desde Chile a la insurrección contra el secretario general pero no ha sido, precisamente, de entusiasmo con el nuevo y legítimo líder.

La fila de honor de los históricos transmitía incomodidad, los caretos, la cara de Rubalcaba era un poema. Aún queda por saber si su prosa encontrará los caminos habituales para trabajar en la oscuridad mediática, lo que es sabido y trasluce a través de editoriales o masajes demoscópicos del equipo habitual, por supuesto. Guerra decidía, por su parte, desde su retiro no definitivo, participar en la ponencia política reclamando la utilización, ya, del artículo 155 de la Constitución contra Catalunya, poniéndose del lado de los halcones del establishment y haciendo que se vea prudente la postura del mismísimo Rajoy.

La prensa política , muy rosa ella, no ideológicamente, se entretenía mientras tanto, no en la profundidad de los debates y su alcance futuro, sino en los desplantes, mohines, fotos graciosas, distribución mobiliaria y otros interesantísimos datos del Congreso, suficientemente alimentados por los protagonistas, por supuesto.

Apenas ha tenido relevancia el final del debate que reconoce una España plurinacional,cuando cada día se insiste en que Catalunya es el principal problema político del Reino. Y, si acaso, para darse por no enterados y seguir erre que erre, cuando el mensaje ha sido claro: soberanía nacional, reforma constitucional y estado federal que recoja el carácter plurinacional de España. El PSOE se ha pronunciado. Otra cosa será la práctica y el filibusterismo interno, pero su postura ayudará a ofrecer alternativas a los que solo ven sobre la mesa  una solución secesionista o el uniformismo mesetario de siempre .

Pero vuelvo a lo antiguo. Susana Díaz reclamaba, recién sabida la victoria de Pedro Sánchez,  respeto para la historia . En el Congreso, la historia, si es que sus antiguos secretarios generales la representan ya, no ha respetado la decisión mayoritaria de sus militantes, ni ha sido, al menos, educada con el nuevo secretario general. Con respecto al respeto territorial, la ausencia masiva de las sillas de los socialistas andaluces, pendiente de explicación, ha sido decepcionante y una actuación impropia de un partido que quiere volver a dirigir los destinos de la ciudadanía.  El mismo viernes, el nuevo portavoz Óscar Puente decretaba el fin de la nobleza socialista, es decir, de las baronías. Auténtica metralla. Bomba de racimo para la derecha, feliz con que no haya costura.

Termina el Congreso, sigue la batalla; una pena. Por lo demás, decisiones orgánicas y otras que ya veremos su alcance, pero una oportunidad perdida. No ha habido moción  de sutura, al menos orgánicamente. Otra cosa es que los electores se crean este Congreso y signifique el inicio de la sutura entre el PSOE y sus votantes. 

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha