eldiario.es

Menú

San Francisco y las contradicciones del espíritu emprendedor

Héctor de Commite con Mario Tarabbia /Foto: CG

Por fin llegó el turno de acercarnos a la ciudad de San Francisco. Menlo Park, San José, Cupertino… todo eso está muy bien de visita de negocios o si tu plan es tener un estilo de vida que consista básicamente en ir de casa al trabajo y del trabajo a casa. Pero San Francisco es otra cosa; es vibrante y está llena de contradicciones.

Pasear por sus calles es sinónimo de ir topándote con dos paisajes totalmente distintos: fachadas adornadas con los logos de famosas empresas tecnológicas y, debajo de estos, decenas de personas sin hogar arrastrando un carrito, hablando a solas o montando una improvisada tienda de campaña con un par de plásticos. El contraste deja en la retina una imagen realmente chocante: ¿Es posible que en la ciudad de las ideas innovadoras nadie sepa cómo solucionar este problema?

"Hay otros estados que fletan autobuses de homeless hasta San Francisco porque aquí existen políticas sociales más favorables", nos aclara Mario Tarabbia, cofundador de una startup llamada Outwork y uno de nuestros socios en Silicon Valley. El concepto en sí nos resulta bastante surrealista y al vernos las caras Mario continúa explicando que "lo hacen porque aquí existen numerosos albergues y medidas de reinserción, aunque sólo son aplicables a aquellos que abandonan el alcohol y las drogas". Por el número de gente que puede contemplarse vagando por las calles se diría que no muchos pueden o están dispuestos a hacerlo.

Seguir leyendo »

- Publicidad -

Stanford, “talk nerdy to me”

Iván Coronado probando Oculus Rift en el Mpa Center

Tras medio recuperarnos del jet lag cogimos nuestro primer Uber, aplicación que merece un capítulo aparte. Un señor muy amable con pinta de tener que estar jubilado nos recoge y nos acerca a ese paraíso universitario llamado Stanford,  probablemente el único campus del mundo donde seas capaz de contemplar un pensador de Rodin y un Soundsuit de Nick Cave bajo el mismo techo.

La sensación de "aquí se respira algo diferente" se palpa en el ambiente. No en vano sus edificios de corte renacentista y sus amplios jardines han albergado algunas de las mentes más brillantes e inquietas del mundo, siendo el hogar de hasta 19 premios Nobeles y de gigantes como Google, Cisco o Instagram. Su carácter privado y criterios de admisión son famosos por ser de los más selectivos que existen, algo que llama la atención cuando te cuentan los orígenes de la institución, fundada en 1891 a consecuencia del trauma sufrido por la muerte del único hijo del matrimonio Stanford para ayudar a que jóvenes prometedores sin recursos pudieran acceder a la universidad. Una maravillosa vocación social que se mantuvo intacta solo hasta 1920.

Mientras esperamos que Héctor, nuestro CEO, y Emilio, nuestro CTO, vuelvan de varias reuniones en Palo Alto, nos sentamos un rato a disfrutar del sol californiano. En cuestión de cinco minutos tenemos a un emprendedor contándonos su proyecto. ¿Por qué? No estamos seguros, pero se diría que es algo normal por aquí. Se trata de Francisco Ruiz, un ilicitano afincado en Chile que hace un par de años fundó una startup llamada Partners for Passion.

Seguir leyendo »

No todo es tan cool

Mountain View, es decir, territorio Google /Foto: Héctor Giner

Abro los ojos y miro el móvil: "¡Otra vez las cinco de la mañana!", pienso. Es el segundo día en Estados Unidos y el jet lag ataca de nuevo. Salgo del cuarto y veo una luz en el salón. Es Manolo, nuestro diseñador, que está trabajando con el portátil. Le miro y me devuelve la mirada. Creo que intentando consolarse expira un: "Ya aprovecho…" . Echo un vistazo al whatsapp y veo varios mensajes en el grupo que hemos creado para el viaje: efectivamente no estamos solos en nuestro trastorno. Las 12 horas de vuelo directo desde Barcelona y las nueve de diferencia entre España y California todavía pesan.

En  Commite somos un equipo de 18 personas pero sólo ocho conformamos la expedición americana. El resto se ha quedado trabajando en la oficina del centro de Sevilla o donde quieran, porque si hay algo que caracteriza a nuestro Estudio es el trabajo distribuido. La mentalidad del presencialismo parece de otra época, si no de otro planeta.

Nos hemos dividido en dos grupos: una mitad se aloja por el momento en Mountain View y la otra mitad en Menlo Park. Para que nos entendamos: los primeros están en tierra de Google y los segundos, de Facebook. Tradicional o geográficamente hablando, Silicon Valley ocupa la mitad sureste de la Bahía de San Francisco. Sin embargo, el brutal apogeo de las empresas tecnológicas en la zona ha hecho que el "concepto Silicon Valley" crezca, englobando también a la ciudad de San Francisco y alrededores como San Mateo o Berkeley.

Seguir leyendo »

De Sevilla a Silicon Valley

Silicon Valley

En España existe desde hace ya varios años una moda que consiste en animar a los jóvenes a emprender y a innovar. Sufrimos, como casi todos, las consecuencias de una crisis que parece infinita, pero no contentos con eso se nos carga con la responsabilidad de salir de ella, a ser posible, con nuestros propios medios asumiendo todo tipo de riesgos.

En esta vorágine surge un anglicismo que nos han metido hasta en la sopa: startup, término que define a incipientes empresas eminentemente tecnológicas que intentan producir, probar y aprender de sus errores ágilmente, crecer rápido y, a ser posible, levantar millonarias rondas de inversión o venderse al mejor postor. Un concepto ampliamente ensayado en Estados Unidos por sus particularidades sociales y geopolíticas, y un carro tentador al que el resto de países desarrollados parece estar dispuesto a subirse a toda costa.

Commite es una de esas empresas puesta en marcha por jóvenes ingenieros españoles graduados en plena crisis económica que apostaron por quedarse en nuestro país físicamente, pero cuyos clientes no están en Andalucía, ni en Madrid, ni siquiera en Europa, sino en Silicon Valley (EE.UU.), la meca de la tecnología y los Business Angels.

Seguir leyendo »