eldiario.es

Menú

ARAGÓN

Una racion de continuidad

- PUBLICIDAD -

Con el nuevo gobierno de Mariano Rajoy ya nombrado, estrenando alineación, con caras y carteras nuevas y con ocho de los ministros repitiendo puesto, arranca la nueva Legislatura.

Mientras los medios llenan páginas y programas ilustrándonos sobre quienes son y de donde vienen esos nuevos ministros, -de los otros ya nos lo sabemos todo- una vez más vemos que hay unas pocas pero muy fieles mujeres de Rajoy en este gobierno que hasta los voceros más próximos tachan de continuista.

Que la paridad es algo que no importa al Partido Popular y a su jefe es algo ya conocido, como también lo es que el presidente premia a sus fieles y leales escuderos con la renovación del cargo, dejando en la cuneta de las puertas giratorias o del olvido a aquellos que le incomodan o agitan las aguas de ese gobierno ideal para Rajoy en el que nunca pasa nada.

Habemus gobierno y pese a que era previsible su talante, muchos, empezando por el PSOE y medios que se han revelado como “amigos”, entre ellos la Cadena Ser y Prisa, se llevan las manos a la cabeza lamentando que sea más de lo mismo y en la línea del anterior.

¿Qué esperaban de Rajoy? ¿Acaso no conocen como se las gasta  nuestro don Tancredo de cabecera y cuál es su más que previsible línea política? Dan risa, pero una risa espeluznada y sarcástica de esas que te dejan helada. La responsabilidad es también de ellos, de quienes en los últimos tiempos se han empeñado en que hoy tengamos un gobierno de continuidad y sin duda el más regresivo de los del PP.

Son ellos, que no vengan ahora con aspavientos, los que  han propiciado aplaudiendo desde sus altavoces -se han empleado a fondo- los recortes de Bruselas, las privatizaciones de todo aquello que diera réditos, los empleos de mierda, el paro, las políticas migratorias amparadas en las barreras y las expulsiones, el exilio obligado de nuestros jóvenes, la aplicación de la Ley Mordaza mientras se premiaba a una policía más propia de la dictadura o una cultura machista que feminiza la pobreza mientras sigue pensando que nosotras necesitamos que se nos tutele, guíe y controle.  ¿De verdad se esperaban algo diferente?

¿También era otra cosa y muy diferente lo que pensaba el partido socialista que iba a hacer Rajoy gracias a su “abnegada abstención por el bien de España?" No, no han sido ni muy listos ni han tenido buen ojo en eso de entregarse atados de pies y manos.

De esto son ustedes culpables, y lo serán durante toda la legislatura. Ya les adelanto que se lo van a tener que oír a diario, pues no dudo que desde las bancadas de la verdadera oposición se lo van a recordar desde el minuto uno. Esa es y será la nube negra que tendrán ustedes encima y contra la que ningún paraguas por grande que sea les evitará sufrir el continuo chaparrón cuando los ministros del equipo económico nos desgranen los deberes que Bruselas hace tiempo que nos exige o la ministra Cospedal, mantilla y peineta en ristre, haga su paseo militar por los cuarteles.

Nada nuevo que no conociéramos en el anterior gobierno, pero que ya pone las bases de cómo se va a manejar en el futuro. Mientras los y las ministras juraban sus cargos, ya hemos tenido la primera muestra de ese nuevo/viejo talante: a requerimiento de la fiscalía, ha sido detenida la alcaldesa de Berga, Montse Venturós por mantener la bandera estelada en el balcón de su ayuntamiento.

La XII Legislatura arranca con pocas incógnitas y muchas certezas. Más de lo mismo en lo económico, aplicación a demanda de las leyes más represivas con más recortes en derechos y libertades, castigo a las CCAA y ayuntamientos díscolos a los que se les va a seguir negando el pan y la sal de la financiación y un largo y prolijo etcétera que necesitaría mucho tiempo y espacio.

Y por supuesto un Partido Popular que anuncia una resistencia de garrapata y con el empleo de todos los recursos legales y reglamentarios “al alcance del Gobierno y del Grupo Parlamentario” para impedir que se deroguen las leyes más polémicas. La batalla estará en si es posible derogar la LOMCE, la Ley “mordaza”, la reforma de la ley de aborto que afecta a las jóvenes entre 16 y 18 años, las modificaciones en la legislación que afecta a la administración de Justicia y el Tribunal Constitucional, la reforma laboral, especialmente la negociación colectiva o la deseada y hasta ahora imposible reforma de RTVE, entre otros órganos.

Una de continuidad que deberemos agradecer a quienes votaron sí a Rajoy y sus políticas de tierra quemada y especialmente al partido que se autodenomina socialista y al que hasta sus propios militantes ya ni reconocen ni admiran.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha