eldiario.es

Francisco Jurado

Jurista. Doctorando en Filosofía del Derecho. Investigador en . Tecnopolítica y Redes. Parte de  y

Movimientos sociales y la sociedad en movimiento. El papel de la red

La Puerta del Sol en el primer aniversario del 15M.

No es objeto de este trabajo hacer arqueología en la historia de los movimientos sociales. Ni siquiera estimo necesario dar una definición inicial, algo poco útil teniendo en cuenta las numerosas definiciones ya existentes y el arraigo cultural que el concepto «abstracto » de movimiento social tiene en nuestras sociedades. Tómese, si se quiere, cualquiera de las definiciones hechas por Tarrow, Della Porta y Diani, Touraine o Castells. Todos o casi todos ellos dan una gran importancia al elemento identitario, algo que no voy a discutir pero, dada la ingente producción teórica en la dimensión identitaria de los movimientos sociales, prefiero ahondar más en la vertiente práctica. Más aún cuando el objeto de este trabajo es analizar cómo ha afectado la masificación del acceso y el uso de las tecnologías de la comunicación, en especial Internet, en las prácticas de estos movimientos.

Señalo, por tanto, una línea temporal difusa de separación entre todos los movimientos anteriores a la revolución comunicativa de las redes y aquellos que las consideran un elemento fundamental para su creación, organización y acción. Por supuesto, no estamos fijando esta línea temporal en la aparición de Internet, ni siquiera en su socialización, sino en el momento en que ha sido aprehendido, utilizado o considerado como una herramienta esencial del activismo político de los movimientos.

La diferencia con movimientos sociales de otras generaciones, por tanto, no la voy a referir a los contenidos de sus propuestas, a sus exigencias o a su dimensión territorial, sino al uso generalizado de Internet en su seno y a cómo afecta en factores organizativos, comunicacionales u operativos. En este sentido, es posible agrupar diferentes experiencias internacionales que comparten la importancia que ha tenido la comunicación en las redes en su aparición y desarrollo, condensándose en poco tiempo y reconociéndose, además, como aliados fraternales en una revolución global. Dentro de este conjunto podemos destacar experiencias como la llamada Primavera Árabe (con Egipto a la cabeza), el 15M español, Occupy en EE UU, YoSoy132 en México o el reciente PasseLivre en Brasil.

Seguir leyendo »

La eficacia

Pablo Iglesias, en el escenario de Vistalegre en la Asamblea fundacional de Podemos. / Marta Jara

La larga Asamblea #SiSePuede de Podemos sigue su curso. Después de hacer cima en uno de los picos señalados en el calendario, una congregación presencial de miles de personas, individuales y en equipo, han presentado, discutido y evaluado una gran cantidad de propuestas, destinadas a la “definición” de un sujeto que ha sacudido el tablero de juego, que amenaza seriamente con redefinir las posiciones y relaciones de poder en el terreno institucional, la dimensión política que, tras el acontecimiento 15M, vuelve a tomar preeminencia en los medios, en la calle, en los bares y en las redes.

La cita de Vistalegre ha sido un encuentro y una contienda. Encuentro entre gentes venidas de todos los rincones del Estado. Catarsis propiciada por tocarse, hablarse, compartir emociones y aplausos, por el “conocerse” de muchas personas que, desde Asturias a Andalucía, han sido participes en la construcción de un objetivo.

Y este es uno de los conceptos fundamentales que pretendo tratar: el objetivo. Porque la asamblea, las propuestas, los debates, el propio Podemos, están concebidos con una intención que parece clara: ganar las instituciones y echar a “la Casta”. Un objetivo que en realidad son dos, pero simultáneos. Un objetivo que, mal que nos pese, relega a otros fines a un segundo escalón. El derecho a la vivienda, la sanidad publica y universal, el impago de la deuda ilegítima o la Renta Básica Universal son variables dependientes... de ganar. Primero, lo primero, después, lo que tenga que llegar. De hecho, y hasta que Podemos no alcance posiciones de gobierno, los “objetivos de segundo orden (cronológico)” no son más que argumentos retóricos para conseguir el objetivo principal.

Seguir leyendo »

Catalunya, tenemos un problema

Rajoy tiene un problema. Artur Mas tiene un problema. Los catalanes, los españoles, los canarios, tenemos un problema.

"El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos", cantaba Pablo Milanés. Y al igual que envejecemos las personas, también lo hacen las cosas que ideamos y construimos. La Historia no es más que una sucesión de cambios, transformaciones y revoluciones. Un no parar de nacer y morir gente, cosas... y Regímenes.

Este Régimen del '78, un sistema operativo programado en un lenguaje y con un código que ya cuenta con algunos cientos de años, se muere. En estos años han acaecido guerras, avances tecnológicos, cambios en los valores culturales, en las conductas, en los patrones de justicia, en definitiva, en nuestra manera de comprender el mundo. El Régimen del '78 y el Régimen del '78.cat (que diría Guillem Martínez) tienen un problema. Paradójicamente, o no tanto, han basado su supervivencia en un enfrentamiento continuo. Los dos viven (o sobreviven) si se pelean, mucho y fuerte, aunque terminen por darse apretones de manos, abrazos y hasta besos a la hora de repartirse el pastel. Cuanto más se gritan y se pelean, más fieles ganan para su causa.

Seguir leyendo »

Ganar no es fácil, es imprescindible

22 Comentarios

Acto de presentación de Guanyem Barcelona / Edu Bayer

Como en todos los acontecimientos políticos de desborde, que se vienen sucediendo desde 2011, el fenómeno #Ganemos tiene dos dimensiones diferentes y hasta paralelas. Por un lado, está el relato que se cuenta en los medios, la imagen que se ve en la superficie, el virus  que se contagia a través de las redes sociales (digitales o analógicas). Por otro está el subsuelo, la cocina, el espacio donde se van fraguando estos proyectos de conquista electoral de los municipios.

Si nos quedamos en la superficie, podemos observar con exultante optimismo cómo van naciendo #Ganemos por toda la geografía, replicando modos de hacer, discursos y hasta elementos estéticos. Como ya sucediera con Democracia Real Ya, o con las acampadas, o con los círculos de Podemos, el lanzamiento de fórmulas novedosas y eficaces, en código abierto, se copian y multiplican rápidamente. La Red está siempre alerta, deseosa de identificar la línea de fuga que pueda convertirse en el "caballo ganador".

En cambio, si buceamos en las profundidades de cada proceso en cuestión, nos encontraremos con un puñado –más o menos grande– de los típicos problemas de avenencia micropolítica. Orgullos y riñas históricamente arrastrados, desconfianzas, protagonismos, egos, falta de entendimiento, empatía o, simplemente, de visión estratégica. No es señalar la paja en el ojo ajeno, es palpar bien la viga en el propio.

Seguir leyendo »

Votar: qué, quién, cuándo, dónde y por qué

25 Comentarios

Imagen del canal de Podemos en Appgree.

En junio tuve ocasión de asistir a una asamblea de un círculo de Podemos. En ella, se presentaba como punto del día un borrador de organigrama que se utilizaría como punto de partida sobre el que trabajar hasta alcanzar un modelo definitivo de consenso. A pesar de no haberse presentado como una propuesta definitiva y acabada, una parte de los asistentes pidieron enérgicamente poder votarlo, no entendiendo muy bien cuál era el objetivo de ese borrador.

Vivimos con un modelo de representación política parlamentaria que no nos permite votar, sino que nos conmina a elegir a unos representantes que, a la postre, son los que votan por nosotros. Quizás por esas ganas de poder decidir sobre las cosas que acaecen en nuestro entorno, el debate sobre los modos de toma de decisiones en organizaciones de nueva creación, como Podemos, está candente. Hay cierta desconfianza hacia las decisiones que se toman de manera delegada y, por eso, queremos votarlo todo. Sin embargo, no hay que confundir el ámbito de lo estatal, de lo público, con el funcionamiento de ciertos tipos de organizaciones sociales y políticas o, al menos afinar bien el tiro.

En el ejemplo anterior, las consecuencias de someter ese borrador de organigrama a votación eran prácticamente nulos. Haberlo aprobado allí no le da legitimidad, pues con certeza hubo mucha gente que no asistió a esa asamblea y no pudo decidir. Del mismo modo, al ser presentado como un punto de partida sobre el que trabajar, ni siquiera sus promotores tenían la idea de que se estableciese como el modelo definitivo. Haberlo rechazado en votación nos llevaría al mismo punto, con el riesgo, además, de tirar ese trabajo por tierra, defenestrarlo como boceto y tener que empezar de cero.

Seguir leyendo »

Podemos hacer algo nuevo. Podemos hacerlo mejor

29 Comentarios

Acaba de ver la luz la primera propuesta de organización y estructura de Podemos, en ese transitar desde un movimiento difuso de desborde con vocación electoral hacia un partido consolidado. O, al menos, esa es la primera impresión que da este borrador. Huelga decir que es un boceto que, desde su presentación, está abierto a comentarios y enmiendas, y es que, en procesos colaborativos de desarrollo de contenidos, más vale no empezar desde cero, si se quiere llegar a algún puerto.

Antes de entrar en el articulado, es de destacar la múltiple referencia que se hace a los requisitos de inscripción en el Registro de Partidos del Ministerio del Interior, cuya rigidez se utiliza, primero, como excusa a la hora de definir elementos asociativos que, en la primera fase de Podemos, eran difusos y que, ahora, se pretenden definir y delimitar mucho más. Además, se hace mención a una necesaria diferencia de ¿estilo? entre el lenguaje que se empleará en el debate político y aquél con el que se formalizarán las modificaciones registrales, al que se define como "más técnico", algo que, como jurista, no termino de entender.

A mi juicio, uno de los elementos más interesantes de la experiencia Podemos era el instrumentalizar una forma juridica (la de partido), sin pretensión de seguir, en su funcionamiento cotidiano, los preceptos legales que la regulan. El Derecho no es algo neutro. Los modos de organizarse que se proponen responden, primero, al contexto histórico en el que se redactan las normas y, segundo, a las estructuras y superestructuras consideradas hegemónicas en ese contexto. Si de verdad se quiere ir más allá de lo que hay hasta ahora, la primera máxima que hay que aplicarse es no dejarse condicionar por este tipo de regulaciones jurídicas puesto que, de lo contrario, su capacidad performativa irá preconfigurando la forma asociativa que interesa (para perpetuar el modelo actual).

Seguir leyendo »

La hora de la desrepresentación política

Imagínese usted que para ir a comprar un kilo de tomates tiene que elegir a un alguien que efectúe la transacción en su lugar, o que no pueda matricularse en la universidad sin que lo haga su representante, o que necesita un intermediario para abrirse una cuenta bancaria, cambiar de domicilio, pagar sus impuestos...

Uno supone que, al alcanzar la mayoría de edad, tiene la capacidad suficiente para obrar en cualquier aspecto vital, pero no es cierto. Existen ámbitos de la vida en comunidad que nos exigen actuar por medio de representante, como si fuésemos menores y necesitáramos un complemento a nuestra voluntad y capacidad de obrar. Generalmente, estas representaciones forzosas requieren de una ley o de una sentencia judicial que las determine. Es el caso de la representación mediante abogado y procurador en un proceso judicial, de la representación tras una declaración de incapacidad o en caso de ausencia. Pero también en la vida política.

Pensamos que la representación política es un derecho, y esto sucede porque la confundimos con el derecho de sufragio, de elegir a las personas que nos representan en distintas instituciones (el Congreso, un Parlamento autonómico o el Ayuntamiento). Pero la representación política es forzosa, una obligación. Si usted no participa en unas elecciones o si el candidato por el que apostó no resulta elegido, seguirá estando representado por la composición final de la institución de turno. Es decir, que los cargos electos que resulten de unos comicios electorales decidirán sobre aspectos que afectarán a su vida, sí o sí.

Seguir leyendo »

¿Por qué podemos?

Sí, ha sido una sorpresa. Prácticamente nadie se esperaba un 7,9% de los sufragios y alcanzar los 5 escaños, pero no era descabellado porque han jugado muy bien cada una de las bazas que tenían.

Campaña multi-capa

Aquellos que atribuyen los resultados de Podemos únicamente al efecto mediático de la televisión hacen gala de miras muy cortas. La campaña ha tenido tres pilares fundamentales:

Seguir leyendo »

De las elecciones, la unidad y lo racional

Se sigue agitando el abanico de iniciativas electorales de cara a las Europeas. Como en un baby boom de posguerra, la tierra abonada por las acampadas, por las asambleas o por las campañas en (la) red parece ser fértil para el nacimiento de mil y un proyectos que llamen la atención y recaben el apoyo de la indignación. No en vano, aproximadamente la mitad del censo electoral está huérfano de papeleta y, o bien no votará, o bien lo hará tapándose la nariz. Un caramelo muy dulce para el ensayo de fórmulas que pesquen en un caladero tan frondoso. Fórmulas nuevas, fórmulas no tan nuevas y las mismas viejas fórmulas de siempre.

Pero plantear la cuestión en estos términos es otorgarle ab initio la iniciativa a la "oferta electoral". Para el conjunto de los electores supone un "decidir en función de lo que me ofrecen". Es tan fuerte esta dinámica, heredada de la práctica social instituida elección tras elección, que incluso mucha gente sin tradición de militar en un partido decide intervenir en el proceso electoral uniéndose a la oferta, abandonando las filas de la demanda, lanzando su propia iniciativa.

En este particular mercado de "productos electorales", la demanda reduce su papel al del cliente que suscribe un contrato de adhesión (como las hipotecas o el ADSL). Observamos el catálogo y nos decantamos, adhiriéndonos mediante el voto, a la oferta que más nos guste. La palabra demanda, en este supuesto, se vacía de todo su contenido etimológico. No se demanda, se compra. El problema de un contrato de adhesión es que, en la relación de poder que se establece entre oferente y demandante, este último se encuentra en desventaja, una desventaja que se materializa en su falta de capacidad para exigir que la oferta en cuestión se modifique; en cambiar, anular o añadir nuevas cláusulas.

Seguir leyendo »

El poder y la ley

La infanta Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarín. / Efe

"Ustedes deben hacer todo lo que ellos digan; pero no hagan lo que ellos hacen [...]". Este fragmento pertenece al Evangelio según Mateo, que pone estas palabras en boca del mismo Jesús, refiriéndose a las reglas de conducta y convivencia que imponían los fariseos a la población. Paradójicamente, siglos más tarde, cuando el catolicismo y sus oficiales se convirtieron en movimiento hegemónico, esa misma frase les ha sido achacada: "Haced lo que yo os diga, pero no lo que yo haga", ponía mi madre siempre en boca de un representante hipotético de la Iglesia.

No es la componente religiosa la más importante a la hora de dar validez al enunciado. Esta frase la podría utilizar cualquier persona que ostentase el suficiente poder como para disponer qué es lo que un grupo de gente debe o no debe hacer. Es una frase digna de cualquier legislador. El problema de cualquier persona con poder para legislar es que, en teoría, debería ella misma estar sujeta a éste. Dar ejemplo, que se dice, porque si los súbditos ven cómo los amos se saltan su propia ley a la torera, se corre el riesgo de que, también en esto, los tengan por modelos a imitar.

Hacía referencia Foucault a un personaje histórico de la Inglaterra industrial, el obispo Watson, que se dirigía a los ricos en estos términos: "Os pido que sigáis las leyes aun cuando no hayan sido hechas para vosotros, porque así al menos se podrá controlar y vigilar a las clases más pobres".

Seguir leyendo »

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -