eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Francisco Jurado Gilabert

Jurista. Investigador en el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas (IGOP) de la Universidad Autónoma de Barcelona. Especializado en campos como la tecnopolitica, el proceso legislativo y la representación. Activista en Democracia Real Ya, #OpEuribor y Democracia 4.0. Autor del libro "Nueva Gramática Política" (Icaria, 2014).

Colaborador del grupo parlamentario de Podemos en Andalucía.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 614

40 años de representación

40 veces pude escuchar la palabra 'soberanía' en los discursos que se marcaron en el solemne acto de celebración de 40 años de parlamentarismo postdictatorial en España. 'Soberanía', como 'democracia', 'libertad' y, últimamente, 'transparencia' y 'participación', forman parte de un conjunto de tuppers vacíos que cada cual rellena con el significado que más le place. La cosa va más allá de Laclau y se acerca a Wittgenstein, y es que, como sucede con sentimientos y sensaciones como 'alegría', 'felicidad' o 'dolor', la subjetividad que se imprime a estas palabras hace que empiece a haber tantas 'soberanías' o 'democracias' como partidos, portavoces o tertulianos.

No. Lo que se conmemora, a ciencia cierta, son 40 años de un sistema de representación que, a su vez, se divide en tres relaciones diferentes. A tenor de lo que reza la Constitución, nos encontramos con tres actores diversos: el pueblo, como el conjunto de las personas con nacionalidad española; las instituciones representativas, Congreso, Senado, Parlamentos Autonómicos y Ayuntamientos; y representantes políticos, electos mediante sufragio por periodos de cuatro años.

Seguir leyendo »

Desde Andalucía, un Podemos diferente

Se cierra un ciclo en Podemos. Pasada la época de los comicios, es momento de analizar dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos, para lo cual es imprescindible evaluar si el modo de funcionar que establecimos en la Asamblea de Vistalegre es lo que necesitamos para este nuevo ciclo que se abre.

En este sentido, nos alegra ver que hay una asombrosa unanimidad entre todas las sensibilidades que habitan Podemos. En los procesos internos que ya se han lanzado, en declaraciones públicas, redes o foros de debate, todo el mundo habla a las claras de superar/enterrar/transformar/... Vistalegre. Pero lo que resulta más asombroso (o no tanto) es que nadie está proponiendo nada concreto para hacerlo.

Seguir leyendo »

Pedro, presidente

Sí, han leído bien el título. Desahóguense, láncennos lo que tengan a mano, despotriquen. No, no estamos locos. Es cuestión de analizar los escenarios y realizar una elección racional.

Escenario 1. Lo que todo el mundo espera ahora es que el rey encargue a Mariano Rajoy formar Gobierno, y que éste lo haga con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PSOE, postura ésta que sostienen sus pesos pesados, encabezados por Susana Díaz y Felipe González.

Seguir leyendo »

Para no perder la senda del 15M

Febrero de 2011. En mi pequeño piso de Triana, celebrábamos una reunión de lo que llamábamos Lux Propia, un proyecto de academia a la griega donde un grupo de amigos compartía sus conocimientos entre sí. En aquélla ocasión hablábamos de economía y el debate terminó por hacer referencia a la desesperante situación política que vivíamos. Parálisis, frustración, recortes… crisis. Fue entonces cuando una amiga tomó la palabra y vaticinó que, igual que allí estábamos diez personas hablando de lo que pasaba y buscando soluciones, con toda seguridad había otras diez personas en otro piso, u ocho en un parque, o quince en una asociación de vecinos, igualmente preocupados y con las mismas ganas de cambiar las cosas, y que, quizás, la clave estaría en encontrarse con ellas, en sentir que no estábamos sólos.

Hasta la fecha, parecía que los únicos espacios donde encontrarse y hacer política a gran escala eran los partidos y los sindicatos pero ¿y si esos espacios estaban paralizados y no eran ya útiles? ¿Cómo encontrarnos?

Seguir leyendo »

¿Dónde está la pasta?

Piense el lector en su hogar, en eso que se llama economía familiar. Imagínese que va al mercado, o a cenar, o a ponerle gasolina al coche, y que, cuando va a pagar, su tarjeta de crédito no es aceptada. No tiene dinero, no le llega y se dirige a su banco para comprobar el saldo de su cuenta, pero en su banco no le muestran ni el saldo ni los movimientos, solo le dicen que se apriete el cinturón y que pida préstamos.

Algo así pasa con el dinero público. Los gobiernos nos presentan cuentas, presupuestos, muchos número, gráficos y colores, pero luego falta de aquí y de allí, y se cierra un hospital, se despiden profesores, hay menos metros, se congelan salarios y pensiones y se sube el IVA. ¿Dónde está la pasta? Yo ya no me creo las cuentas y, desde la caída Lehman Brothers, o la quiebra de Grecia, o de la Comunidad Valenciana, o la evasión de impuestos de Google, cualquiera que se crea las cuentas es idiota.

Seguir leyendo »

Catalunya: manual de instrucciones para el derecho a decidir

Queridos catalanes,

Observamos desde Andalucía cómo avanza la campaña electoral y comenzamos a preocuparnos por vosotros, no porque queráis la independencia, o seguir en España, sino porque parece que los candidatos no se están tomando muy en serio lo que dicen, o porque no van a saber hacerlo.

Seguir leyendo »

Desbordarse para ganar

Cuando  Ada Colau  dejó la portavocía de la PAH y se empezaba a especular con la posibilidad de que se presentase a las elecciones municipales, algunos miembros de ICV-EU reconocían en privado que si Ada se presentaba, ICV-EU daría un paso atrás. Eran momentos muy tensos, pues había personas deseando que se creara una candidatura de candidaturas pero, al mismo tiempo, estas mismas personas eran muy críticos con el apoyo de ciertas políticas que ICV-EU había llevado a cabo desde el Ayuntamiento. Finalmente, las negociaciones fructificaron (con un proceso que daría para una novela), y  Guanyem anunció el pacto de la confluencia.

Es muy probable que en ese proceso haya habido algún clásico votante de ICV-EU que se haya frustrado por la extraña posición de su partido. Aunque, probablemente, ese votante no desconfíe ni de lo que representa Ada Colau, ni de lo que se le presupone a una plataforma que aúna iniciativas de izquierdas, lo cierto es que la confluencia implica una cuestión fundamental: disolución de la identidad histórica y construcción de una identidad nueva. También es más fácil cuando dicha identidad está mediada por una persona que apenas ha dejado rastros en los escenarios del mainstream político mediático, como es el caso de  Manuela Carmena

Seguir leyendo »

4 años de política a lo bestia

Siempre me repito: la nostalgia está muy bien para escribir poesía, no para hacer política. Por eso, en este tipo de aniversarios, es conveniente saber discernir entre lo que es nostalgia y lo que es experiencia, porque una cosa es llorar un pasado que jamás volverá y otra es renegar de aprendizajes que, hoy y mañana, nos siguen y nos seguirán siendo muy útiles.

Mirando con cierta perspectiva, a mí el 15M no me parece un movimiento social, ni un colectivo ni una plataforma. Ni siquiera un método, como decíamos algunos, pues invocándolo se han hecho cosas de mil maneras diferentes. A mí me parece un acontecimiento que deja un poso inagotable o, si se prefiere, un desbordamiento continuo. Desbordados fueron el #NoLesVotes o Juventud Sin Futuro por Democracia Real Ya. Desbordada fue DRY por las acampadas, desbordadas estas por las asambleas de barrios y pueblos, por las decenas de mutaciones que se producían a diario en la red. Desbordado fue todo por las mareas… y llegamos a lo electoral.

Seguir leyendo »

CIF s4111001f: la alfombra de la Junta de Andalucía

Saltan chispas en el Parlamento de Andalucía. Susana Díaz no ha conseguido, ni a la primera, ni a la segunda, salir investida como presidenta de la Junta. La maquinaria comunicativa del PSOE andaluz lleva ya varios días preparando el mensaje para una eventual repetición de las elecciones: Andalucía -dicen- está paralizada por los partidos que se niegan a apoyar a Susana como Presidenta.

Los andaluces estamos mal acostumbrados. Tener a un solo partido en el Gobierno desde que se restablecieron las elecciones en España ha hecho que ese partido se haya mimetizado con la Administración Pública, hasta el punto en el que no se sabe si algunos organismos y cargos funcionan al servicio de la Comunidad o del partido que gobierna. Además, como reitera el propio PSOE-A, el Parlamento vive paralizado hasta que no se constituya el Gobierno, invirtiendo el orden lógico que marca cualquier doctrina jurídica y teórica. En el constitucionalismo contemporáneo –y en los últimos más de 200 años– el Poder Ejecutivo es resultado del Poder Legislativo. Pues en Andalucía, por lo visto, es al revés.

Seguir leyendo »

El fin de los partidos y la democracia

No voy a –no puedo– ocultarlo. La irrupción de los Guanyem/Ganemos  me ilusionó con el principio del fin de los partidos políticos tal y como los conocemos. La mecánica era tan simple como dejar discurrir las olas del desbordamiento que se llevaban produciendo desde el 2011: Democracia Real Ya-Acampadas-Barrios-DispositivosPost15M-Mareas-Podemos-Ganemos...

Guanyem era la jugada perfecta: una organización formada por personas de gran experiencia y valía, partícipes del terremoto político que lleva sacudiendo Barcelona y España en los últimos años, con una cara visible que rebosa legitimidad social, Ada Colau, capaz de liberar a Excalibur de la roca y condicionar al resto de fuerzas políticas de un determinado espectro ideológico para unir sus fuerzas, so pena de quedarse fuera de la foto de una plausible "mayoría social".

Seguir leyendo »