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Juan Carmona Zabala

Doctorando en la Universidad de California en San Diego

El poliamor no es neoliberalismo

En la columna recientemente publicada bajo el título Poliamor: ¿amor libre o neoliberal?, el señor Martínez García explica que la amplia serie de comportamientos y principios hoy llamados comúnmente poliamor son una manifestación más del neoliberalismo. Para sustentar tal caracterización, el autor caricaturiza al poliamor, acusándolo exactamente de aquello que los que lo practicamos tratamos de evitar a toda costa: la instrumentalización hedonista del compañero a través de acuerdos del tipo "ahora estamos juntos", así como la patologización del sufrimiento relacionado con el amor.

Empecemos por este último punto relativo a la patologización y su tratamiento especializado. Afirma Martínez García que "Las externalidades negativas del poliamor, como celos e inseguridades, se trabajan en talleres especializados, en un negocio que crece en torno a esta nueva forma de entender la vida afectiva y sexual". El autor cae en el conveniente (para él) desliz de no reparar en que los servicios terapéuticos, los libros y los life coaches aparecieron precisamente para ayudar a la gente a sacar matrimonios monógamos adelante. Cuando se habla de personas celosas dentro de un marco conceptual monógamo y patriarcal, las cuales no pocas veces ejercen distintos tipos de violencia debido a tales celos, se suelen proponer dos explicaciones. Bien los celos son naturales y esenciales dentro del amor  monógamo, bien a la persona le falta una tuerca y necesita ayuda especializada. No se suele criticar, sin embargo, el modelo de la pareja monógama que Martínez García tiene la audacia de poner dentro de la categoría de economía colaborativa. Los que practicamos el poliamor proponemos precisamente que los celos se traten, entre las personas que se quieren, como un sentimiento natural, que requiere atención, paciencia, autocontrol y el perfeccionamiento del propio carácter. ¿Cuántas veces ha tenido que escuchar la gente que no entramos dentro del molde de la pareja monógama que tenemos que ir al psicólogo porque supuestamente tenemos problemas de apego o de adicción al sexo? Decir que el poliamor está proponiendo un enfoque patologizante y experto en el ámbito emocional es simplemente falso y contraproducente.

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