eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Pilar Lima

Trabajadora social y senadora territorial valenciana de Podemos

Todas necesitamos a esa abuela

Hace unas semanas tuve la suerte de participar en una asamblea de mujeres en Elche junto a Irene Montero. Pude escuchar en primera persona testimonios increíbles a cerca de condiciones laborales de extrema precariedad. Allí estaban las “Kellys”, las camareras de piso de los hoteles, mujeres valientes que han decidido organizarse para denunciar los atropellos que sufren en sus trabajos, o las aparadoras de zapatos, mujeres luchadoras que han levantado a muchas familias dejándose la piel y las manos durante años ahogadas en la economía sumergida, y sumergida estaba su historia también hasta ahora.

Pero también tuvimos la oportunidad de escuchar a una mujer, precaria por nacimiento como lo somos todas las mujeres en una sociedad patriarcal, que tuvo que enfrentarse a un desahucio junto a sus hijos. Su experiencia fue la que hizo que me saltara un “clic” en la cabeza y ahora os explicaré por qué. Ella estaba sola hasta que llegó la PAH, eso es lo que dijo. A parte de toda la ayuda que le prestaron, lo que ella más valoraba era que ese sentimiento de soledad, de desamparo, había desaparecido por fin. Y fue entonces cuando una mujer mayor que estaba sentada en ese círculo alzó la voz y dijo: “Mira si te ha dado cosas la PAH, que te ha dado hasta una abuela”. Ese momento se convirtió de inmediato en mi memoria en un resorte de esperanza y de revolución. “Yo también quiero que seas mi abuela”, recuerdo que pensé.

Seguir leyendo »

Plurinacionalidad y solidaridad

Nuestro país se enfrenta a un reto que hasta ahora no ha logrado superar: adecuar su estructura institucional a la extraordinaria diversidad social, lingüística y cultural de los pueblos que lo integran, y hacerlo de modo que las distintas identidades nacionales puedan reconocerse en la expresión política resultante. En un contexto caracterizado por la coexistencia de identidades complejas y complementarias, el modelo federal es el único que puede articular una realidad inequívocamente plurinacional como elemento constitutivo del Estado. Desde una perspectiva federal, la pluralidad nacional no es algo que deba ser “tolerado” para satisfacer las demandas nacionalistas; antes bien, se trata de un valor político fundamental con un potencial enorme en sociedades como la española o la catalana, mucho más heterogéneas y estratificadas de lo que suele admitirse. El Estado autonómico está agotado y sería absurdo prolongar su agonía. Ha cumplido su misión histórica. El reto es construir un nuevo Estado plurinacional que garantice la convivencia democrática, pluralista y solidaria, en un marco institucional estable de carácter federal.

Ahora bien, un Estado plurinacional requiere la existencia de un sistema de financiación que garantice la suficiencia económica de las unidades federadas y les permita ejercer las competencias que les han sido asignadas, sin perjuicio de la solidaridad que necesariamente ha de existir entre ellas. Como podrá imaginar el lector, se trata de un asunto espinoso y delicado que suele provocar debates muy intensos entre los distintos componentes de cualquier federación. Las zonas más ricas suelen quejarse de su excesiva contribución al presupuesto común, mientras las más pobres consideran que reciben demasiado poco. En principio, es un debate saludable que permite ir ajustando el sistema de financiación hasta alcanzar una distribución de los recursos lo más equitativa posible. Lo que no parece tan normal es que los nacionalismos español y catalán utilicen demagógicamente este asunto para enfrentar a la ciudadanía y alimentar el conflicto territorial. Precisamente esto es lo que ha ocurrido estos años.

Seguir leyendo »

Nunca una lengua había dado tanto de qué hablar

Para quienes no están de acuerdo con el hecho de que una persona sorda conozca dos lenguas –en mi caso, la lengua de signos y lengua oral–, para quienes no saben ni conocen la lengua de signos y la desprecian e infravaloran, para quienes quieren que seamos normales como ellos, oyentes al fin y al cabo, para quienes nos recomiendan como solución mágica el implante coclear (así sin más, un avance tecnológico que requiere un apoyo post-operatorio y rehabilitación porque no se aprende a oír de forma natural, al igual que uno no aprende inmediatamente a andar con su pierna ortopédica no habiendo andado en su vida), para quienes no están de acuerdo con divulgar el conocimiento de la lengua de signos y, finalmente, para quienes dicen que tenemos que aprender a hablar y olvidan que somos educados desde la infancia en el habla (por lo que hablamos sí o sí) voy a hablar de la 185.

Pensarán: "¿Qué dice la medida 185?" Y cuando la lean llegará la cuestión clave de este texto: ¿es realmente necesaria esta medida? Comenzaremos por describirla. Podemos es el único partido político que incluye esta reivindicación histórica del colectivo de personas sordas y su movimiento asociativo: "Proponemos reformar el artículo 3 de la Constitución y hacer un reconocimiento explícito de las lenguas de signos españolas como lenguas oficiales del Estado".

Seguir leyendo »

Ciudadana a tiempo parcial

La vida para nosotras, las personas sordas, jamás ha sido sencilla. No olvido mi experiencia en el año 2001, cuando cursaba un ciclo formativo y solicité un intérprete de lengua de signos que llegó a escasos tres meses de finalizarlo. Sin embargo, solo podía dar 6 de mis 30 horas lectivas. Esas 6 horas salieron del tiempo concedido a otra alumna sorda. Te quito a ti para dárselo a otra, y de esta manera perdemos las dos. Gana la Banca mientras la Administración educativa se desentiende de algo tan fundamental como el acceso a una educación pública.

En el año 2007, se materializó mi derecho al intérprete –indispensable para que pudiera acceder al conocimiento– en forma de ley, la Ley 27/2007 que reconoce las lenguas de signos españolas. ¡Viva! Esta ley, de obligado cumplimiento, trae la promesa de que nadie volvería a pasar lo que yo y que a partir de entonces, toda la ciudadanía, independientemente de si es sorda o no, tendría garantizado el derecho a una educación pública estando así en igualdad de condiciones. Nuestro grito se dejó escuchar y al fin se suponía que saldríamos del silencio arbitrario impuesto de forma discriminatoria.

Seguir leyendo »

Mujeres diversas y participación política

Ocurre que cuando un medio de comunicación se acerca, por norma general, pregunta lo siguiente: ¿Cómo se siente ser la primera senadora sorda? ¿Es accesible el Senado? ¿Piensas que te has convertido en un referente? Estas son las preguntas que los medios de comunicación me hacen sin parar. Y si, soy sorda, lo entiendo. No es ninguna novedad. Quizá, y solo quizá, en algún momento alguien dejará de verme como una persona con [dis]capacidad y ese prefijo caerá por fin. ¿Soy un referente? Pues sí, lamentablemente sí. Un referente por ser diferente, porque en este país soy la primera persona sorda en llegar a la cámara alta, a cualquier cámara, incluso a la de las televisiones para hablar de algún tema distinto al del Día Internacional de las Personas con Discapacidad o, en mi caso, el Día Internacional de las personas sordas. Pero olvidamos que estoy aquí por mis inquietudes políticas y no por ser sorda.

Ante esas entrevistas de “corte humano” como así las llaman, me han dado ganas de contestar con mi propia voz; porque “hablamos”, por si todavía no ha quedado claro. Es curioso, porque olvidamos que en la política del pasado y en la actual todavía quedan muchas personas sordas y a veces siento que me confunden con ciertos sujetos políticos de larga trayectoria corrupta-política que son sordos de verdad: no escuchan a la gente y no atiende a la demanda de las mayorías sociales. Así que... ¿Sorda yo? No… Creo que me confundís con alguien de cuyo nombre no quiero acordarme, pero llevaba atormentando mi ciudad más de 24 años, y sigue persiguiéndome su sombra allá dónde estoy ahora.

Seguir leyendo »