eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Pilar Salamanca

Me llamo Pilar pero mi nombre preferido siempre ha sido Julia. Escribo mucho sobre mujeres, Palestina y otras cosas como el amor y la muerte. Miento lo menos posible. Vivo al lado del mar. Y pienso seguir viviendo.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 7

Las ratas

Una historia es una cadena de acciones –una maldita cosa tras otra– a lo largo del tiempo. Y por eso se podría decir que toda historia implica un guion: cómo has llegado a ese punto, qué has hecho, dicho y pensado mientras estabas en harina, cómo piensas salir del bargueño o, por el contrario, cuánto tiempo piensas seguir rebozándote allí dentro sin pensar ni por un instante que de seguir así la masa madre acabará por engullirte. Que es más o menos lo mismo que lo que ocurre con nosotros cada vez que Montoro  sale a la palestra y dice que nunca hubo rescate, ni amnistía ni pollas en vinagre, o prohíbe que el Ayuntamiento de Madrid gaste en los ciudadanos parte lo que ha ahorrado, o explica el asunto del cupo vasco diciendo que no tiene nada que ver con la necesidad de apoyo al presupuesto, o vacía (sigue vaciando) la hucha de las pensiones mientras de “ extranjis”  aprueba los Presupuestos de Jaén por más que ese Ayuntamiento (del PP) incumpla por mucho más la norma de gasto que ese descriteriado exige a la Corporación de Carmena.  

En fin, que como dice la canción, aquí no se salva ni dios, que lo mataron.  A una se le ocurre que el barco se hunde mientras las olas se nos echan inexorablemente encima y nosotros chapoteamos y metemos la cabeza bajo el agua para no tener que enfrentarnos a esta marejada. Y sí, ya sé que todo esto suena harto dramático (con el estupendo sentido del humor que tiene una) y que la situación (olas, chapoteo, Montoro y marejada) implica por nuestra parte una enorme cantidad de actividad física que va desde encaramarse a las jarcias hasta saltar al agua. Pero es lo que hay. Peor aún: el deseo de sobrevivir a esta chapuza hace que a los ojos del mundo mundial nuestros esfuerzos parezcan incluso heroicos, valientes, desinteresados y no lo sórdidos que realmente son.

Seguir leyendo »

El Coño Insumiso

Dicen las crónicas de Octubre, que sólo en Cantabria hay más de cinco denuncias al día por violencia de género y que en el segundo trimestre de 2017 los casos de violencia aumentaron en un 19%. Dicen también que los juzgados asignados a los casos de violencia contra la mujer recibieron (durante el segundo trimestre de 2017) un total de 469 denuncias o lo que es lo mismo, un incremento del 18,8 por ciento con respecto al mismo periodo de 2016, que registró "tan solo" unas 395. Y esta situación, lo siento,  me trae a la memoria el memorable (y perdón por la redundancia) caso de una Asociación Sevillana de Abogados Cristianos que como no tiene mucho que hacer, con el rabo espanta las moscas y que irritada por estos y otros abusos no sabía qué podía hacer hasta que… quiero decir, hasta el señalado día en que unas mujeres decidieron salir a la calle llevando en andas el Coño Insumiso por si esa clase de rogativas pudieran servir para algo y que los bárbaros –por fin - dejaran de matarnos. Y aquí viene lo mejor: fue poner el Coño al descubierto y, automáticamente, les vino la inspiración  a esos moñas y ellos, que nunca habían abierto el pico para protestar por los mujericidios, decidieron imputar de un delito de odio a las paponas (1) acusándolas de escarnio a los "dogmas" de la Religión Católica y de un delito en contra los "sentimientos" religiosos de (imagino) ellos mismos y sus chaquetas porque los míos y los de otras cuantas y cuantos se limitaron a hacer unas risas (los sentimientos) y siguieron cómodamente donde estaban.

Ahora bien, después de leer las ultimas noticias y enterarme de que el número de denuncias registradas por el Observatorio contra la Violencia de Genero aumentó en nuestra comunidad en un 8,9 por ciento (es decir en 332 personas), he vuelto a pensar en estos sensibles abogados suponiendo que quizá fuera bueno recordarles (a ellos y a los que con ellos van) algunas "cosillas" importantes que nos tienen hartas alas mujeres en general y  (a algunas muy en particular) con la intención, más que nada, de ayudarles a no perder el tiempo. Y estas son:

Seguir leyendo »

Queridos acusados

En vez de contar insulsas historias sobre la prepotencia policial, las manipulaciones y abusos de la fuerza o el por qué siempre que se produce un conflicto los jueces dictaminan a favor de “las fuerzas del orden” sea este un orden peculiar a base de garrotazos o un desorden originado -como  no puede ser de otra manera- por los “otros” (estudiantes, emigrados, mujeres revoltosas)… En vez de contar insulsas historias, digo, y esperar que, después, desaparezcan milagrosamente gracias la “presión social”,  a las voces ciudadanas, más nos valdría interrogarnos sobre lo que constituye el poder simbólico, la eficacia simbólica y diabólica de ese Orden, esa Seguridad que ellos defienden y que, después, votan.

Dice la Prensa que  alrededor de 200 estudiantes, familiares y amigos han estado arropando a los acusados de #PreguntarNoEsDelito en la puerta de los Juzgados. Los jóvenes han declarado que fue una protesta pacífica y que nadie quiso impedir la salida del expresidente Ignacio Diego, nadie insultó a la policia, nadie golpeó los coches sino que, muy por el contrario, fueron los escoltas del Ex quienes los empujaron y agredieron a puñetazos. Existen vídeos para probarlo.

Seguir leyendo »

Milongas

No quiero polemizar, pero al hilo de la XII Carrera de la Mujer que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana organizó el sábado día 14 con el fin de recaudar fondos para luchar contra el cáncer de mama, se me ocurren algunas ideas que quisiera plantear, por supuesto, sin acritud.

La primera de ellas, y por mor de la exactitud, tendría relación con el membrete: ¿Carrera de la Mujer la llaman? ¿Es posible entonces que no puedan correr hombres cuando –francamente– es lo que mejor hacen algunos?

Seguir leyendo »

Pasaje Seguro

En Cantabria, Pasaje Seguro es un grupo de trabajo ciudadano formado por personas anónimas que se niegan a aceptar la vergüenza que supone para nosotros, ciudadanos Schengen, la negativa de los respectivos gobiernos europeos, entre ellos, muy principalmente el nuestro, a aceptar a las personas refugiadas y más concretamente a las 15.449 que aún nos faltan y a cuya acogida nos comprometimos.

Por cierto, ¿dónde están? Es una vergüenza que debido al folklore de localismos y nacionalidades, los periódicos, las radios y la televisión no se preocupen los suficiente de lo que tienen que contar con la disculpa de que las prioridades. ¡Oh, las prioridades son otras! Entre sus principales argumentos para volver el rostro y no mirar está el de que ellos ofrecen una información neutral y equilibrada. Sus banderas, insisten, son la objetividad y la imparcialidad pero permítanme decirles, con todos los respetos, que bajo semejante bandera se vuelven cómplices del peor de los delitos: la indiferencia. Por algo dice Gramsci: "Yo odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive no debe dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso les odio".

Seguir leyendo »

Ni zorra idea

Te metes una pastilla de jabón en la boca y te salen pompas, te metes el nacionalismo por el culo – en forma de supositorio por supuesto – y a cual más confusa y desvergonzada, te salen por la boca paridas a tutiplén. Como bien dice el maestro Vidal Beneyto solo existe el que gana. Se refiere claro a ese juego de perversión de los ideales y al casi siempre indecente emparejamiento de los más ricos con el que manda. Ahí los tenéis, en Madrid y en las Chimbambas apiñados en torno al señorito de turno elegido como antes los patricios entre las mejores familias para que juegue al marro con la plebe y el “ tú te pones aquí y tu más allá y no molestes”.

Miren, mírenlos bien, no falta nadie de los que cuentan en esta ceremonia del glamour y de las esencias patrias que a todos nos engorda, en esta celebración de microfascismos supervivientes que son la manipulación de las conciencias, la especulación y el beneficio. Pero de eso claro, nadie habla. Como no hablan tampoco del capital criminal que sirve del colchón a toda esa mierda (que se lo pregunten a Saviano).  Eso sí, un poco a trasmano, más allá, siguen vegetando las mismas desigualdades de siempre, las desigualdades que matan: la falta de trabajo, la miseria, pero sobre todo el miedo, una herramienta bien útil para apriscar a la gente.

Seguir leyendo »

Hablando (también) de Juana

La alegre contumacia de los jueces cuando aplican el derecho de familia. El desproporcionado reparto de poder en las alturas. La complicidad de las Iglesias, religiones y poderes celestiales con la opresión de las mujeres. Bueno… en eso estamos todavía, y por eso, para esclarecer las formas de dominación y cómo se ejerce ésta (vease Juana) y, al mismo tiempo, para denunciar la injusticia de ciertas normas sociales que solo benefician a quienes ostentan el poder es por lo que una servidora se declara completa, abiertamente feminista y sin tapujos.

Así pues, esta servidora ha decidido repensar ciertos aprendizajes sobrevenidos más que nada por si este pequeño esfuerzo pudiera servir de algo y se ha puesto a repasar la huella de esa niña blanca de clase media enseñada a intercambiar obediencia por privilegio; la de esa joven educada para ser una amable monita; la de la mujer que escuchó y analizó por vez primera la palabra opresión durante los Juicios de Burgos, corriendo con sus compañeras y compañeros delante de los grises; la mujer con dos hijos (machos); la feminista que odia no solo la violencia sino también los malos modos, la falta de delicadeza masculina; la mujer con arrugas que ha dejado de menstruar, también cuenta; la escritora que sabe bien que con un bello lenguaje se puede también mentir y lo que es más, que muy a menudo el lenguaje del opresor tiene un hermoso sonido; la mujer que intenta, como parte de su resistencia, actuar limpiamente; la mujer que es una y somos todas (aunque algunas no lo sepan todavía) que hoy declara contra las incoherencias de esa injusticia legal que maltrata a Juana y pide Justicia (verdadera) para ella, consciente de que para que esto suceda tiene que haber una transformación imaginativa de la realidad. 

Seguir leyendo »

Cuestión de perspectiva

Al precio de un esfuerzo sobrehumano y de años de trabajar a la intemperie   pero sobre todo, al término de una humillación brutal para las víctimas, de un sufrimiento ilimitado   para los refugiados y otras personas obligadas a abandonar su tierra por culpa de la guerra, la hambruna y otras mil vicisitudes provocadas por el puritito interés de una estrategia global desmadrada, parece que la Santa Madre Iglesia   ha reconocido a regañadientes y con todas las reservas posibles que el Gobierno de España es un falso por no cumplir lo que prometió y le pide que no escurra el bulto. De paso, eso sí, proponen que sea la Iglesia a través de sus organizaciones las que se ocupen de la acogida, manutención e inserción escolar y laboral de los refugiados como sucede en Italia o Francia e incluso en el propio Vaticano que ha acogido a varias (algunas) familias sirias. Las buenas gentes, ni que decir tiene, celebran esta nueva política eclesial como una demostración de hermandad cristiana esperando ingenuamente que a partir de ahora se solucione el problema. Pero nada de eso sucederá por supuesto pues aún en el caso de que el Estado cumpliera e hiciera público un reconocimiento puramente platónico de su ignominia y complicidad con los verdugos, esta iniciativa no conllevaría en absoluto el reconocimiento de estas víctimas como víctimas.

De hecho, ni la gesticulación grotesca de los “buenos” por definición (esos que se saben a si mismos buenos) ni las lamentaciones indignadas de los caritativos clérigos podrán tener un efecto real ya que – hasta donde una alcanza -   no se ha dado ni se dará nunca el paso decisivo, el paso final en el verdadero análisis de la situación ya que lo cierto es que nadie se atreve ni quiere darlo. Un paso que pasaría valga la redundancia por reconocer que se recoge lo que se siembra pues ¿Acaso las armas caen del cielo? O por lo mismo ¿Son las guerras un mal sueño sin causa conocida?. Lamento decirlo pero de eso nada. Hasta yo misma soy capaz de ver que los mismos que ahora se preocupan por administrar las promesas de un Gobierno incumplidor y mentiroso son también cómplices y aliados objetivos en esa operación de limpieza emprendida por una Europa caduca y acabada que lo único que busca es que la libren de minorías incómodas y le garanticen un futuro Órden Mundial a su medida y libre de toda crítica a sus propios valores (dictadura democrática, libertad del mercado y otras cosas)

Seguir leyendo »

En la guerra como en la guerra

Calle del Sol. El derrumbe se produjo la tarde del 19 de julio aunque nadie murió bajo los escombros gracias a “la anticipada, desesperada y persistente lucha de los vecinos contra la propia administración local que debió protegerles”. Sí, en la guerra como en la guerra, amigos. Ahí tienen a los vecinos peleando contra el Consistorio que “permitió obras irregulares a un empresario”. Sin miedo. Por el miedo. Gracias al miedo. Y contra la corrupción.

Y ahora que lo pienso, este derrumbe, en plan metáfora, podría servir para sacar algunas conclusiones. No sé. Quizá. Voy a intentarlo.

Seguir leyendo »

Por favor te lo pido

El aprendizaje de la estupidez es como el de una lengua. No me pregunten que me lleva a decir tal cosa o cómo lo he adivinado, simplemente se me ha venido a la cabeza al escuchar la forma en la que Marimar Blanco, la hermana de Miguel Ángel Blanco, se dirige a Manuela Carmena al terminar su fraternal discurso en la Plaza de la Villa.

"Te pido por todas las víctimas que coloques la imagen de mi hermano, que representa a todas las víctimas", se oye decir a la hermanísima. Pero no es el uso de esta palabra, "víctimas", sino el de "todas" ("todas las que yo diga") lo que chirría en sus labios y asigna a ese "todas" el valor de una singular amenaza al tiempo que despoja a la palabra de su verdadero significado porque, ¿qué quieren que les diga? "Esas no son formas", que respondería Carmena.

Seguir leyendo »