eldiario.es

Focos

Raúl Minchinela

Raúl Minchinela es ingeniero industrial. Principalmente conocido por su videoserie en internet Reflexiones de Repronto, firma artículos de análisis cultural en medios como Cultura/s, Mondo Brutto, Leer, RockdeLux, Clarín, Le Courrier International, Elitevisión o El Butano Popular. Ha intervenido en directo en cines y festivales con su proyecto Trash entre Amigos.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 274

Las quince obras que salvar de todo incendio

La Biblioteca Nacional de España  ha elegido las quince obras más importantes del Patrimonio Español. Lo ha hecho convocada por la plataforma Europeana, la biblioteca digital europea que reúne las bibliotecas digitales de todo el continente y donde el usuario puede rastrear códices milenarios, periódicos ignotos, música en surcos de pizarra, revistas de vanguardia, fotografías en nitrato de plata, litografías, cromos, agendas, envoltorios, manuales y carteles en una misma celda de búsqueda. España participa allí con 33 bibliotecas digitales, 3 archivos y 72 museos. En el continente se han sumado 2.300 instituciones, que participan con casi 53 millones de documentos.

De entre esa mareante extensión de lomos, la Biblioteca Nacional ha configurado  un menú degustación para extranjeros con fuerte carga visual: así se entiende que aparezcan Las Meninas pero se haya quedado fuera El Quijote. El catálogo incluye una panorámica urbana, un apocalipsis anotado y un póster turístico. El nueve es un fusilamiento. El seis es un libro de moda. El quince es una cartilla escolar antifascista.  

Seguir leyendo »

Ponerse en el lugar del malo

Chuck Klosterman es un profesional de las preguntas. En 2015 ocupó en el New York Times la columna del Ethicist, el asesor de ética parda. Los lectores le consultaban si debían sentirse ofendidos cuando alguien les dibujaba un retrato en el metro o si estaba bien reservar una silla de más en el cine solo para no tocar codos. Igual que Elena Francis era la celestina de las relaciones sentimentales, Klosterman era el Pepito Grillo de las relaciones con desconocidos en el individualista mundo protestante estadounidense.

Esas consultas que semana tras semana preguntaban a Klosterman cuánto de villano hay en los actos trivialmente egoístas, le condujeron progresivamente a plantearse los villanos mediáticos. En su experiencia personal, cuando de niño ves La Guerra de las Galaxias te fascinas con Luke Skywalker, cuando te haces adolescente pasas a interesarte por Han Solo, y cuando te haces adulto tu atención se dirige a Darth Vader. Pero cuando lo consultó con sus cercanos, resultaba que la mayoría se plantaban en la fase Han Solo y la pereza colapsaba las escalas de gris. Así que decidió asomarse, para ejercer la versión festiva del abogado del diablo.

Seguir leyendo »

Cien voces para volver al grunge

¿Dónde estabas tú cuando lo petó Nirvana? Si eras televidente y español, probablemente estabas viendo a Beatriz Pécker en Rockopop, a punto de dar paso al nebuloso y polvoriento videoclip de Smells like teen Spirit. Si eras Kurt Cobain, estabas preocupado por si la estructura ruido-calma-ruido que habías tomado de Pixies se consideraba una apropiación intolerable. Si eras un peatón en Seattle, estabas en la acera de la calle, preguntándote por qué en los radiocasetes de los coches sonaba a todo trapo un disco que aún no estaba a la venta. Esa anticipación, antes de lanzarse en la montaña rusa, fue el instante nuclear del Grunge. El autobombo del sello musical Sub Pop había modelado con su avalancha de fanzines un mito inexistente que resultaba estar a punto de materializarse. Un relato confeccionado con palabras maquetadas y grapadas iba a conquistar el mundo de un bocado.

No dirás falso testimonio

Seguir leyendo »

Un viaje subterráneo al Museo de Informática Histórica

En el almacén del  Museo de Informática Histórica de la Universidad de Zaragoza los aparatos se apilan en las paredes, rebosan de los armarios, se acumulan en las esquinas. El remolino del avance tecnológico deja aquí su sedimento y lo acumula en estratos que se exploran luego a martillo y soldador. El poso de las viejas máquinas cubre cada rincón como un polvo del que vinieron estos lodos: este texto, propagado por via digital y que los ojos repasan sobre una pantalla.

Quien remueve las máquinas es Eduardo Mena, profesor de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura. En la planta baja del Edificio Byron está propiamente el museo, con los ordenadores protegidos en vitrinas y destripados para mostrar su magia interior. "El Museo de Informática Histórica se crea en 2003 para dar visibilidad al hardware, software y documentación de los equipos mas representativos del avance tecnológico en nuestra sociedad", cuenta Mena, caminando entre los aparatos.

Seguir leyendo »

Parlamentos, dictadores y rebeldes armados: la política de Star Wars

Dos elementos separan las trilogías de Star Wars, como propiedades que distinguen radicalmente sus fases. Uno es el uso de efectos especiales computerizados; el otro es la presencia del Parlamento. En la segunda trilogía, numerada como Episodios I a III, el director George Lucas incluye constantes escenas que acontecen en el Senado Galáctico, varios de los personajes principales son Senadores, y giros argumentales claves son consecuencia del resultado de votaciones. No es habitual en la ciencia ficción canónica que haya alusiones a las cámaras políticas y mucho menos que incluya crónicas de la actividad parlamentaria, así que la insistencia de Lucas solo puede ser una declaración de intenciones.

El texto en fuga con el que arranca la primera entrega de las precuelas dice así “Los impuestos de las rutas comerciales a los sistemas estelares exteriores están en disputa (…) mientras el Congreso de la República debate interminablemente esta alarmante cadena de acontecimientos...”. Un pasaporte a la burocracia antes que a la aventura.

Seguir leyendo »

+HUMANS: humanos que te harán obsoleto

En la sala que cierra la exposición  +HUMANS del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona aparecen cuatro bebés cicatrizados, recién sometidos a cirugía, para optimizar funciones futuras. En uno se ha extendido la dermis para mejorar la disipación del calor corporal, otro tiene ampliadas las papilas para aumentar la absorción de cafeína, que le permitirá ser más productivo en su futura vida laboral. Cuerpos mejorados a la carta para un futuro optimizado. Saltos evolutivos que circundan los siglos de cambios genéticos y de adaptaciones al ambiente. ¿Cuál es el límite del ser humano? ¿Cuál es la frontera de las intervenciones, el más allá donde se disuelve la referencia del origen?

La muestra explora la pregunta en cuatro direcciones. La primera es la modificación corporal, que complementa el cuerpo con aparatos de ciborg y con extensiones que desde un impedimento potencian un exceso. Prótesis de pierna de leopardo que compensan la mutilación hasta alcanzar al velocista. Brazos ortopédicos que ya no quieren simular piel y en su lugar lucen pedrería y cuero, haciendo ostentación donde antes pretendían camuflarse. Modificaciones internas, con sangre de plasma mejorado y órganos fabricados con impresoras tridimensionales.

Seguir leyendo »

Las incógnitas del nuevo 4Chan

Chris Pool  ha vendido 4Chan y, de momento, Internet contiene la respiración. Lo habitual en las ventas de puntocom es calibrar el acto a partir del desembolso, pero en este caso el calibre está en la importancia de 4chan. Que es, por supuesto, muy difícil de explicar.

4Chan es un tablón de publicaciones que se fundó en 2003. Se creó a imagen y semejanza de otro japonés, llamado F utaba channel, pero más conocido como 2Chan. Ese foro había nacido espontánemente cuando los usuarios de otro canal, llamado 2Channel, se mudaron temiendo la llegada del control corporativo. 4Chan adoptó el espíritu de ese 2Chan autónomo y vocacional. Inicialmente era un foro donde los usuarios compartían información sobre tebeos y dibujos animados, pero creció como hongo en otoño hasta alcanzar los veinte millones de usuarios únicos. Su fundador Christopher Pool -conocido como moot en el foro- lo consiguió sin ningún tipo de ayuda financiera. Pool vendía bonos anuales entre quienes querían publicar sin el engorro de identificarse como humano cada vez que lo hacían, y el resto lo ponía de su propio bolsillo. Mientras sus primos moderados como Reddit o Imgurl atraían millonadas de capital riesgo, 4Chan cubría gastos como un hobby.

Seguir leyendo »

La distopía del iOS9

Veinticuatro horas después de la llegada del nuevo sistema operativo iOS, tres de las cuatro aplicaciones más vendidas eran bloqueadores de anuncios. Su única competencia es el omnipresente juego Minecraft.

Apple anuncia su bloqueador de contenidos endulzado como una deferencia a los usuarios, pero incluye en su interior un corolario inquietante. Si en los últimos meses han consultado las redes sociales con su teléfono, se habrán dado cuenta de que el número de anuncios se ha incrementado exponencialmente. La tregua de los rótulos contextuales ha caducado y vuelven los anuncios chillones, las músicas por sorpresa, las reproducciones automáticas y quien sabe si los pop-ups que plagaron Internet en el cambio de siglo. Este giro, que podía ser una fiebre pasajera, ahora tiene visos de ser un estado sin retorno. Y Apple quiere su parte: un diezmo, una tasa, un impuesto revolucionario, por permitir qué anuncios traspasarán sus aparatos.

Seguir leyendo »

El vigor de los cuerpos: breve historia del traje de baño

Durante siglos, el mar fue un lugar de muerte segura, donde solo se adentraban los aventureros. Era el lugar de las tormentas y las rompientes y las criaturas ignotas ocultas bajo su superficie, el sitio donde el menor error te conducía a la tragedia. Meterse en el mar por gusto fue un logro de la ingeniería. Fue la máquina de vapor la que amansó el mar, garantizando la victoria en la lucha contra los elementos. Con el mar domado, pudo la gente acudir a las playas.

Primero, por prescripción médica: los médicos recomendaban 'baños de mar' por sus beneficios en la salud y en la procreación. Michel Foucault dejó escrito que la nobleza se refugió en el derecho de sangre, con sus ascendencias y sus alianzas, y la burguesía lo combatió haciendo suyo el vigor: la longevidad, la higiene, los métodos para tener hijos saludables. La novedad del baño se inscribió en esa novedad del cuerpo triunfando sobre la sangre. Las clases acomodadas acudían a los balnearios a hacerse curas de mar, décadas antes de que se formulase el concepto laboral de 'las vacaciones'. Las aguas que quitaban la vida ahora la daban, y atesoraban en su oleaje la solución a los cuerpos enfermos. El mar era el lugar donde los desvaídos se revigorizaban.

Seguir leyendo »

Photoshop: 25 años arreglando imperfecciones

Para no trabajar en su tesis doctoral, Thomas Knoll se entretenía programando. Antes de descubrir los ordenadores, se había aficionado a la fotografía. Su padre tenía en el sótano un pequeño laboratorio donde los hijos adolescentes aprendieron las técnicas básicas del tratamiento fotográfico: cómo aumentar el contraste de las sombras, cómo hacer degradados exponiendo ciertas zonas de la imagen, cómo equilibrar el color, cómo recortar reservas para aplicar los ajustes solo a ciertas zonas protegiendo el resto... En aquella época, la fotografía requería una velocidad manual y una coordinación cuyos resultados implicaban repetir la operación completa.

En 1978, cuando tenía 16 años, llegó a casa el primer ordenador: un Macintosh plus II. Nueve años después, ese chaval era un doctorando en la universidad de Michigan que se frustraba por las limitaciones gráficas de su nuevo ordenador, un LCII. Macintosh no mostraba niveles de gris en sus imágenes y programó un algoritmo para simular el efecto. Había comprado el ordenador para trabajar en su tesis doctoral sobre imagen digital, que se centraba en que los ordenadores reconocieran objetos representados en una imagen. Knoll se aburría con los verbos y disfrutaba con los bucles condicionales. Postergaba la tediosa redacción de su informe doctoral y en su lugar se dedicaba a programar pequeñas soluciones gráficas. Procrastinaba. El hermano de Thomas, John Knoll, trabajaba en Industrial Light & Magic, la empresa que George Lucas creó para poder fabricar los efectos especiales de su largometraje La guerra de las galaxias. Allí ya habían comenzado a explorar la digitalización de imágenes: escaneaban los fotogramas, los procesaban, y los volvían a imprimir en celuloide. John vio claro el abanico de posibilidades. "Si convertimos el metraje en números y luego los números en metraje, cuando está en forma numérica podemos modificarlo como queramos". En aquella época, el tratamiento digital de imagen se hacía en unas máquinas específicas que se alquilaban por horas con un operador en sala. La aplicación de los hermanos Knoll no hacía nada muy diferente de esos programas, pero lo hacía en un ordenador casero. Cuando la empresa Adobe vio en una demostración la varita mágica haciendo sobre un lago una selección de bordes difusos, decidió la compra. 20 años después, Thomas Knoll reconstruyó aquella demo en un video, y por eso sabemos hoy cuál fue l a primera imagen photoshopeada: Jennifer en el paraíso. Su novia en una playa de Tahití, clonada para obtener dos bañistas y con las montañas duplicadas graduando su intensidad con la distancia.

Seguir leyendo »