eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

"Queremos crear lectores en casas donde no hay libros"

Paradojas de la desigualdad: en una comunidad rica como Baleares la infancia que padece carencias materiales severas es muy superior a la media española

Los centros educativos y las redes de personas voluntarias están siendo esenciales para amortiguar los estragos de la crisis

En Nou Llevant, un barrio de Palma de Mallorca, hemos apoyado la puesta en marcha una biblioteca para que los niños y las niñas tengan acceso a actividades de calidad en su tiempo libre

- PUBLICIDAD -
Inauguración de la biblioteca abierta al barrio en Son Gotleu. (Gabriel Pecot/Ayuda en Acción)

Inauguración de la biblioteca abierta al barrio en Nou Llevant. (Gabriel Pecot/Ayuda en Acción)

En las Islas Baleares, el 14% de los niños y las niñas de 0 a 17 años vive con carencia material severa, destaca el último informe de UNICEF sobre la infancia. El dato es muy superior a la media española, en torno al 8%, lo que evidencia la creciente desigualdad que se está registrando en la mayoría de las comunidades autónomas. Está claro que la crisis no nos ha afectado a todos por igual. Eso se ve claramente en  barrios como el de Son Gotleu o Nou Llevant, en Palma de Mallorca. Son zonas en las que las estadísticas de desempleo baten todos los récords. Barrios en los que las privaciones materiales afectan a la convivencia y crean estigma. Tanto es así que sus vecinos y vecinas evitan mencionar el lugar en el que viven para no ser descartados en las entrevistas de trabajo. No es la primera vez que ocurre, ni la segunda. Ante el prejuicio y la discriminación, son las personas quienes han dado un paso al frente para defender su dignidad y seguir construyendo un futuro.

Brígida Gómez es voluntaria en el comedor escolar del CEIP Pintor Joan Miró en el barrio de Nou Llevant, al que apoyamos a través de nuestro proyecto de apoyo a la infacia y a las familias en España. Gracias al compromiso de personas como ella, hemos conseguido reducir el precio del menú a la mitad y ahora este servicio, que estuvo a punto de cerrar el curso pasado, ha recuperado su sentido y tiene a más niños y niñas que nunca. Para algunos de ellos la comida escolar es la única del día en condiciones.

A las necesidades más básicas de la infancia se suman también otras preocupaciones no menos importantes, como que no tengan más recursos fuera del horario lectivo que el de estar en la calle. Por eso, toda la comunidad hace enormes esfuerzos para mantener el centro abierto por la tarde ofreciendo actividades de calidad. Ejemplo de ello es la biblioteca abierta al barrio, que hemos apoyado desde Ayuda en Acción. Para Ramona Pérez, la biblioteca es una utopía: “queremos crear lectores en casas donde no hay libros ni el hábito de lectura. Hay que estimularles para que tengan el placer de aprender y de divertirse”. La crisis le obligó a cerrar su librería, en la que mantenía una de las más vivas tertulias literarias de la ciudad, pero ella se mantiene fiel a los libros, que nos hacen “más libres y más autónomos”, afirma. Por eso, dedica parte de su tiempo libre a colaborar como voluntaria en el proyecto impulsando actividades de lectura, gestionando el fondo bibliográfico y atrayendo donaciones de libros.

“Las escuelas han jugado un papel fundamental de identificar dificultades y de ir un poco más allá de lo que podríamos decir las paredes de la escuela, para entender que la educación es mucho más que contendidos, son personas”, asegura Llorenç Coll, que es técnico de intervención socio-educativa del Ayuntamiento de Palma. Su papel es clave para movilizar la participación comunitaria en el proyecto que realizamos junto al Ayuntamiento en este barrio. Se está trabajando codo a codo con los grupos más vulnerables de cuatro centros públicos y ofreciéndoles  formación en alimentación saludable para asegurar un desayuno de calidad a más de cien niños y niñas diariamente. Sin él hubiera sido imposible lograr que más de 70 familias se organizaran para distribuir 15.000 desayunos a lo largo del curso pasado.

En nuestros proyectos, además del Ayuntamiento y de los propios centros educativos, están colaborado los equipos de orientación educativa y psicopedagógica, servicios sociales y Cáritas. Tenemos claro que el trabajo en red es clave para mantener la cohesión social y que en el centro de los proyectos están las personas, pero sabemos también que es necesario mantener y reforzar el compromiso de las instituciones para que estas redes vitales sigan unidas. No podemos olvidar que estamos a la cola en inversión social en la UE y que la inversión pública destinada a la infancia ha disminuido en un 10% entre el 2007 y el 2013.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha