eldiario.es

Menú

Chávez, entre Uribe y 'Tirofijo'

- PUBLICIDAD -

Y surgió la tormenta. Unos pretenden que Hugo Chávez fracase, como si de él dependiera el asunto. Mediar no implica realizar milagros, sobre todo si las partes se empecinan en hacer irreductibles sus posiciones. Otros ocultan las gestiones o le restan importancia, por si acaso sale bien y el presidente venezolano se anota el punto político. Pura miseria. Ayudan poco los gritos de unos y los silencios de los otros, a pesar de lo cual existen razones para cierto optimismo porque, según Piedad Córdoba, “Chávez es tal vez la única persona que puede lograr el acuerdo humanitario por la influencia que tiene en las partes”. Más importante, “su participación en el proceso de negociación de este acuerdo humanitario es muy bien vista por la mayoría de la población colombiana”, harta de esta guerra civil de baja intensidad. Cierto, hay un amplio respaldo social. Como acaba de señalar el periodista venezolano Eleazar Díaz Rangel, “hasta la Conferencia Episcopal se pronunció por el despeje de una zona para el encuentro entre las partes”, al tiempo que William Brownfield, embajador estadounidense en Bogotá (que hasta hace unas semanas ocupó el mismo cargo en Caracas) saludó las negociaciones aunque, eso sí, sin mencionar al mediador venezolano. Por otro lado, ya empezaron las dificultades. Marulanda, más conocido como Tirofijo, declaró que no podía viajar a Venezuela por razones de salud, seguramente una disculpa, y propuso reunirse con Chávez en un lugar de la selva colombiana previamente despejado de fuerzas militares. El presidente venezolano solicitó a Uribe el permiso (“usted me pidió ayuda, ahora se la pido yo a usted”) para encontrarse con Tirofijo en Colombia. Otros presidentes, como el boliviano Evo Morales y el francés Nicolas Sarzkozy, mostraron su disposición para acompañar al venezolano en aquel viaje. Lula deseo éxitos al intento desde Brasil. Álvaro Uribe, por su parte, reafirmó su conocida actitud: cualquier negociación debe realizarse en otro país, porque lo contrario significaría el reconocimiento de las FARC como fuerza beligerante nacional e interlocutor político. ¿Instalados en una nueva parálisis porque Marulanda pretende conseguir el intercambio humanitario en Colombia y Uribe en cualquier otro lugar? De ninguna manera. Raúl Reyes, portavoz de las FARC, hizo saber a Piedad Córdoba la disposición de su grupo para reunirse en Venezuela con Hugo Chávez, proponiendo la fecha del próximo 8 de octubre para el encuentro. El diario El Tiempo de Bogotá añadió que sería el mismo Raúl Reyes el enviado de las FARC y que hablaría con el presidente venezolano en el caraqueño Palacio de Miraflores. Lo importante no es quién protagoniza la mediación, que le toca a Chávez, sino los avances de las negociaciones. Y también habría que apostar por tales progresos si el papel de acercar posiciones correspondiera a los mandatarios de México, Perú, Brasil, Chile o a cualquier otro. Evidentemente.

Rafael Morales

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha