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Gracias y Adiós

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Murdoch, al igual que otros magnates de la prensa como William Randolph Hearst o Joseph Pulitzer, solo entiende de dinero, de poder. Y el cierre de su tabloide más vendido en el Reino Unido pone en serio peligro la que iba a ser su próxima jugada empresarial, su oferta de compra por la totalidad de la televisión de pago BSkyB. Pero ¿Quién es Rupert Murdoch y cómo ha llegado a ser tan poderoso?

El imperio de este australiano nacionalizado estadounidense comenzó en su Australia natal, en los años 50, donde llegó a ser el dueño de más de 100 publicaciones. 20 años más tarde Murdoch aterrizó en el Reino Unido para hacerse con cuatro publicaciones: News of the World, The Sun, The Times y The Sunday Times.

Al mismo tiempo el magnate inicia su expansión en los Estados Unidos con la compra del diario The New York Post y se interesa por el mercado televisivo. Pero para ser propietario de canales de televisión en Estados Unidos, Murdoch debía cumplir un requisito legal, convertirse en ciudadano estadounidense.Y así lo hizo. En 1985, Murdoch se convierte en ciudadano norteamericano.

Sólo un año más tarde funda la compañía Fox Broadcasting, propietaria de los estudios 20th Century Fox, y a mediados de los 90 entra en el mercado de la televisión por cable con Fox News. Mientras tanto, en el Reino Unido, su compañía BSkyB domina el mercado de la televisión digital. En 2007 compra la compañía Dow Jones, propietaria de uno de los títulos emblemáticos de la prensa estadounidense, el Wall Street Journal.

Pero la ambición de Murdoch no acaba ahí, China fue desde siempre una de sus aspiraciones y tras una serie de fracasos, en 2007, News Corp., compañía de la que es asesor el ex presidente Aznar, alcanzó una alianza con China Mobile para suministrar contenidos multimedia a los 480 millones de usuarios de móvil chinos.

En 2007 Rupert Murdoch, un australiano que en los años 50 llegó a tener un busto de Lenin en su estudio y que se considera a sí mismo un inconformista, ya controlaba la prensa y la televisión en 4 de los 5 continentes.

Para llegar donde llegó en tan poco tiempo Murdoch tuvo que dejar de lado muchas cosas. Entre ellas su ideología. Murdoch es capaz de admirar a Lenin y apoyar políticamente a George Bush. Aunque siempre en la sombra, ha controlado los movimientos de los políticos más influyentes del mundo. En la década de los 80 apoyó abiertamente las gestiones conservadoras de Margaret Thatcher, en los 90 su candidato fue el laborista Tony Blair. En EE.UU., los medios de su propiedad apoyaron muchas de las políticas del gobierno de George Bush, incluida la guerra de Irak. En las últimas elecciones presidenciales, que dieron como resultado la victoria de Barak Obama, casi el 70% de las donaciones de su empresa News Corp. a los partidos políticos fueron destinadas a los demócratas. Uno de los detenidos tras el escándalo que provocó el cierre de News of The World fue Andy Coulson, exdirector del periódico y, hasta enero, jefe de prensa del primer ministro británico, David Cameron.

El cierre del periódico sensacionalista "News of the world" no ha sido suficiente para restablecer la reputación del imperio de Murdoch, ya que al parecer News International ocultó información inculpatoria sobre el caso de las escuchas al retener desde 2007 300 correos electrónicos que no entregó a la Policía hasta hace menos de un mes.

Parece ser que Coulson autorizó pagos a la Policía a cambio de información y que la práctica de pinchar teléfonos para obtener exclusivas era bastante normal y no se limitaba a algunos periodistas, como lo ha venido manteniendo News International durante años, desde el encarcelamiento en 2007 de su corresponsal de realeza, Clive Goodman. Por no hablar de Rebeka Brooks, consejera delegada de News International, y mano derecha de Murdoch. Brooks, empezó como secretaria en News of the World, y en solo 11 años fue nombrada directora, entre otras cosas por haberse colado en un medio de la competencia disfrazada de personal de la limpieza para robar unos documentos y hacerse con la exclusiva. Todo un ejemplo de periodismo basura que ha inspirado a muchas otras empresas.

No sabemos si esto será el principio de una debacle anunciada o si sus poderosos amigos ayudarán a Murdoch a salir adelante. De lo que podemos estar seguros es de que el cierre de News of the World es una buena noticia para el periodismo.

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