eldiario.es

Menú

Macri, el Berlusconi argentino

- PUBLICIDAD -

El tiempo dirá si Macri consigue alzarse como la figura nacional de la oposición de derechas ante el peronismo de centro izquierda que dice representar Kirchner. Lo primero a destacar de aquel personaje es su parecido con la trayectoria del italiano Silvio Berlusconi, y no sólo porque ejerza como multimillonario y dueño de un club de fútbol importante, sino también por su profunda capacidad para acumular fortuna gracias a la corrupción propia y la de los políticos que cortejó durante toda la vida su padre Franco Macri, importante industrial ítalo argentino. Carlos Menem es para la familia Macri lo que Bettino Craxi fue para Berlusconi, refugio político principal y al mismo tiempo beneficiario de sus fechorías. El gran salto en los negocios de Franco Macri tuvo lugar durante la última dictadura militar. Al calor de la política económica neoliberal, pasó de tener siete empresas a 70. Mientras, su hijo Mauricio estudiaba ingeniería civil en la Universidad Católica, para desempeñarse después como directivo de las diferentes empresas del grupo familiar (Sideco, Socma, Sevel) a partir de 1985. Como ejecutivo en Sevel fue procesado por contrabando agravado. El truco, sencillo. Como el Estado premiaba las exportaciones, Mauricio Macri exportaba piezas de coches a Uruguay, donde las ensamblaban y recibía de vuelta coches terminados. Negocio redondo. Su popularidad arrancó a partir de alcanzar la presidencia de Boca Juniors en 1995. La política le brindó una oportunidad en 2003 como candidato a Jefe de Gobierno de Buenos Aires por el partido Compromiso para el Cambio, pero perdió ante el peronismo. Fundó en 2005 el partido Propuesta Republicana (PRO) junto a López Murphy y consiguió un escaño como diputado. Durante la campaña electoral por Buenos Aires, Mauricio Macri habló poco de política nacional o internacional, dirigiéndose personalmente a los ciudadanos de la capital, recorriendo los barrios, hablando de las necesidades cotidianas y de su voluntad por solucionarlas. Tampoco se postuló como alternativa al presidente Kirchner, aunque aparecerá como la referencia inevitable de ahora en adelante. Y un dato más a tener en cuenta: Kirchner pierde apoyos por la derecha, pero también por la izquierda. Macri engordó su fortuna parasitando al Estado, ya sea mediante las obras públicas o las privatizaciones, y llama la atención que el presidente Kirchner nunca critica por ese motivo a su adversario político en ciernes. Más asombroso todavía. Franco Macri jamás ocultó su adhesión al gobierno peronista actual. “Como empresario -declaró Franco- , me siento muy cómodo y optimista respecto al futuro. No tuve el placer de conocerle personalmente (a Kirchner), pero seguí de cerca el desarrollo del país durante estos años y podríamos hablar de un milagro económico argentino”. Nada menos. ¡Cosas que pasan en Argentina!

Rafael Morales

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha