eldiario.es

Menú

'Made in' Coalición Canaria por Teresa Morales

- PUBLICIDAD -

A la vista del eslogan, la primera idea que se me viene a la cabeza es la de honrar a los publicistas. Estarán ustedes conmigo que a veces es muy difícil, por no decir imposible, vender un producto. El trabajo de los publicistas es hacer lo indecible para que un producto sea adquirido por el mercado: en este caso, el mercado son los votos de los ciudadanos, y el producto…, el producto es lo que es. Invendible. Imaginémonos la situación: Entra el responsable de la pre-campaña electoral de Coalición Canaria a una empresa publicitaria. “Oiga que vengo a que me busquen un eslogan para iniciar la campaña”. Los publicistas, educados como es lógico, tiemblan. Ellos saben, como ustedes y yo, que el mejor producto es el que se vende sólo. Para el resto, ni la imaginación, ni el dinero, ni los folletos, ni los spots en televisión, ni las cuñas radiofónicas, pueden conseguir compradores. Los consumidores no son tontos, por más que algunos lo crean. Pero claro, un contrato es un contrato y el trabajo es el trabajo. Así que los publicistas, una vez que se ha ido el cliente, empiezan a romperse las neuronas. El objetivo de la campaña publicitaria, les ha dicho el cliente, es el vender los “logros” (uf!) conseguidos por Coalición Canaria en 14 años en el machito del poder. Es decir, que usted y yo veamos a través de la publicidad lo que no vemos en la realidad ni con lupa. Vamos, que se pretenden milagros. Pasado el tiempo, el eslogan surge. Pues que sea “Hecho en Canarias”. El cliente está satisfecho (¿qué más podía esperar?) y los publicistas han salvado el bache, más o menos. A partir de ahí, la calle: carteles, anuncios, radio, prensa, televisión. Lo que haga falta. El cliente es poderoso y puede pagar eso y mucho más (bueno, lo de quién paga realmente, ya lo sabemos todos). Hasta aquí todo parece normal. Pero es que el eslogan se las trae. A mí personalmente, me trae reminiscencias del pasado. Me acuerdo cuando hasta hace unos años, con esto de los controles impuestos a los productos de consumo, se empezó a usar esa letrita pequeñita impresa, normalmente detrás del producto, que decía made in…. Y una empezó a distinguir los orígenes de las cosas, de los productos, y además las consecuencias de su adquisición. Así, aunque después las cosas cambiaran, los productos que decían made in USA eran caros, bien caros, pero con la promesa de la durabilidad (hasta que llegó Bill Gates). Si decían made in Germany uno se compraba el coche con seguridad. Si decían made in China una sabía que era barato pero que duraba lo que duraba. Ahora surge un made in Canarias (versión original) y el consumidor se queda despistado: ¿qué indica respecto del producto? Veamos entonces el producto: las listas de espera sanitarias mayores de España, hecho en Canarias; las cotas más altas de fracaso escolar: hecho en Canarias; gran deterioro medioambiental, hecho en Canarias; corrupción: hecho en Canarias; mayores índices de pobreza: hecho en Canarias; falta de viviendas sociales: hecho en Canarias; mayores tasas de desempleo: hecho en Canarias; aumento del coste de vida: hecho en Canarias; falta de interés por el Estatuto de Autonomía, hecho en Canarias;… Y sigue la lista. Cada uno puede añadir lo suyo, su preocupación, todos esos temas que después de 14 años no se han resuelto e, incluso, han empeorado. Lo que si es común es que es hecho en Canarias por Coalición Canaria. Al final el mejor consejo, publicitario o no, es aquel que decía, ustedes recordarán, “busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”. Ha llegado la hora de cambiar porque, les aseguro, hay mejores productos en el mercado. Y recuerde que, después de todo, el cliente siempre tiene la razón. No permita que le den gato por liebre. *Teresa Morales de León es diputada y portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Sanidad del Parlamento de Canarias.

Teresa Morales*

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha