eldiario.es

Menú

Panorama otoñal

- PUBLICIDAD -

Las perspectivas no se despejan ni adquieren tonalidades rosas porque el Gobierno canario –entrando en tópico desafío del “y yo más”- rice el rizo de los ofertones y anuncie una subvención de 12.000 euros a quien adquiera una nueva vivienda. Así no se ayuda a los ciudadanos ávidos de techo y de paredes. Así, a quienes se echa una mano es a los constructores y a los promotores inmobiliarios del Archipiélago, que viven hoy sus horas más decrépitas por aquello de la crisis globalizada. Muchos de quienes se iban a pensar seriamente embarcarse en la aventura de comprar ladrillos, quizás se lancen al albur crediticio gracias a esos dos millones de pelas que Soria saca del dinero de todos para dárselo a los dubitativos. La patronal del cemento nunca se lo agradecerá bastante: a los atrevidos les subirán el precio de los flamantes inmuebles en 12.000 euros y el negocio continuará siendo redondo. Como debe ser, claro. Y, a todas estas, ya digo, va a penetrar el otoño en nuestras existencias, también circulares, y en nuestras cuitas colectivas, sin que la clase política de estos peñascos llegue a un acuerdo imprescindible sobre la reforma electoral. Una de las herramientas imprescindibles –no diré que la única, pero sí fundamental- para que Canarias avance en algún sentido, es esa reforma. Si no se produce, estaremos condenados a un tripartidismo que nos ancla en el pasado y que no permite la llegada de ideas novedosas y de alternativas imaginativas (si es que las hay) a nuestro Parlamento, al meollo del legislativo. Paulino, dicen, ha mandado a negociar al respecto con los socialistas al ínclito Barragán, que no sé qué le ve de negociador, si quieren que les diga. Como López Aguilar ya dejó clara el otro día en la Cámara la posición inamovible de su partido, me parece que, como Barragán no haya seguido un provechoso y urgente curso de hipnotismo, lo tiene crudísimo. Mientras, Cubillo vuelve por sus fueros, en lo que parece no un otoño, sino el invierno mental definitivo para él. No es, además, el momento idóneo de hacernos independentistas. Ahora, precisamente, Cuando, según el PP, Zapatero va a regalar chalés en el Caribe a todos los españoles. (No caerá esa breva. España sería un paraíso, si todos sus habitantes emigrasen hacia tierras más cálidas y exóticas donde los otoños son otros).

José H. Chela

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha