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20 de mayo, 39 años de lucha del Pueblo Saharaui por su Independencia por Carmelo Ramírez

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Desde hace más de 39 años el largo y doloroso conflicto que sufre el Pueblo Saharaui está pendiente de solución, con la celebración de un Referéndum de Autodeterminación donde el Pueblo Saharaui elija libremente su futuro y donde se planteen todas las opciones, no sólo la autonomía e integración en Marruecos sino también la independencia o Estado Soberano.

El Estado español tiene una responsabilidad histórica, jurídica y política al ser el gobierno de España quien firmó los ilegales Acuerdos Tripartitos de Madrid, en 1975, con los gobiernos de Marruecos y Mauritania que sirvió de pretexto para la ocupación ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos, que dura hasta hoy. De esta manera se traicionaron los legítimos derechos del Pueblo Saharaui sobre su territorio y se conculcaron los principios del Derecho Internacional, que no reconoce la soberanía marroquí en diversas resoluciones (Tribunal Internacional de Justicia en 1975, o las múltiples y reiteradas resoluciones de la ONU, reconociendo el Derecho de Autodeterminación al Pueblo Saharaui y su ejercicio a través de un Referéndum con todas las garantías democráticas).

Ni la ONU, ni la U.E., ni ningún país del mundo reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Sin embargo, el Gobierno Marroquí no cumple con la legalidad internacional y se niega a la celebración del Referéndum, con la complicidad y la permisividad de las N.U., la U.E. y los gobiernos de Francia, España y EE.UU., que no presionan para que el Gobierno de Marruecos acepte y cumpla las resoluciones de las N.U.

Igualmente grave es la represión continua y la violación de los Derechos Humanos que ejerce el Gobierno de Marruecos en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental sobre la población saharaui, con detenciones arbitrarias, torturas, asesinatos, apresamiento de defensores saharauis de Derechos Humanos, expolio de las riquezas naturales o ausencia de libertades públicas. Todo ello ha sido denunciado por organizaciones de defensa de Derechos Humanos, Instituciones públicas, la propia Unión Europea y múltiples observadores internacionales que han denunciado esta situación. El propio Secretario General de la ONU, en su reciente informe al Consejo de Seguridad, expone que los miembros de la Minurso son espiados por la policía marroquí y que, además, ésta obstaculiza sus tareas. El Gobierno marroquí ha respondido unilateralmente retirando la confianza a Christopher Ross, enviado personal del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, y coordinador de los encuentros informales bilaterales entre el Frente Polisario y el Gobierno de Marruecos. La decisión de Maruecos se enmarca en su estrategia de obstaculizar cualquier avance pacífico en la solución del conflicto.

Asimismo hay que señalar las enormes dificultades existentes en los campamentos de refugiados, agravadas por la situación de crisis económica, que afecta a centenares de miles de refugiados saharauis, con carencias en productos indispensables de alimentación, salud, educación, recursos sociales, vestidos, calzados o viviendas, entre otros. Se está en la antesala de una crisis humanitaria de consecuencias irreversibles y muy graves para toda la población. Los recortes presupuestarios drásticos en todas las instituciones públicas agravan, aún más, las duras condiciones de vida en los campamentos de refugiados saharauis.

El Gobierno de España o el de Canarias, que recientemente ha sido recibido por el Gobierno marroquí y por el Rey Mohamed VI, deben tener en cuenta este contexto en las relaciones bilaterales con Marruecos, y, sobretodo, no obviar que se relacionan con un Gobierno y un Rey que no respetan la legalidad internacional en el Sáhara Occidental, que violan permanentemente los Derechos Humanos de la población saharaui en los Territorios Ocupados, que torturan y encarcelan a los activistas saharauis y que expolian los recursos naturales y económicos (fosfatos, pesca, productos agrícolas, arena, minerales, etc.) que pertenecen al Pueblo Saharaui (informe de Hans Corell en 2002, como jurista de las Naciones Unidas).

Son 39 años de lucha del Frente Polisario por recuperar su tierra y vivir con dignidad. Por ello, es preciso seguir impulsando el apoyo solidario a esta justa causa con iniciativas y acciones en los ámbitos políticos, institucionales, humanitarios, de los derechos humanos, económicos y jurídicos y que se concretan en:

1. Reiterar el apoyo al derecho que tiene reconocido el Pueblo Saharaui a la Autodeterminación y a ejercitarlo a través de un Referéndum libre, democrático y donde se planteen todas las opciones, tal como reconoce el Derecho Internacional y, sobre todo, las reiteradas resoluciones de la ONU, la última, el pasado mes de abril.

2. Denunciar la violación de los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados que ejerce el Gobierno de Marruecos sobre la población civil saharaui y exigir el cese inmediato de la represión, la libertad de todos los presos políticos saharauis defensores de los DD.HH. el fin del expolio de los recursos naturales y el acceso al territorio de observadores internacionales.

Es esencial promover visitas de delegaciones parlamentarias a los Territorios Ocupados con el fin de romper el bloqueo informativo y mantener encuentros con los militantes saharauis defensores de los DD.HH., los expresos políticos y sus familias.

3. Apoyar los proyectos de ayuda humanitaria destinados a paliar las graves carencias de productos básicos en los campamentos de refugiados, sobretodo en alimentación, salud, educación, vestidos, calzados y servicios básicos.

Para ello es necesario promover iniciativas ante los gobiernos para destinar partidas económicas para tal fin.

4. Instar a la Comunidad Internacional, en especial a la ONU, U.E. y los gobiernos de Francia, España y EE.UU. para que en sus relaciones bilaterales con el Gobierno de Marruecos le exijan el respeto de la legalidad internacional, de las resoluciones de la ONU, en especial, la celebración del Referéndum de Autodeterminación y el cese de la violación de los Derechos Humanos de la población saharaui en los Territorios Ocupados.

5. Hacer un llamamiento a la opinión pública, organizaciones solidarias, sociales, educativas, sindicales e instituciones públicas para apoyar estas justas demandas de la población saharaui, con acciones de movilización social, sindical y política.

Estas son algunas de las prioridades del movimiento solidario con la lucha del Pueblo Saharaui, representado por el Frente Polisario, y que van orientadas a lograr el respeto de la legalidad internacional y el derecho del Pueblo Saharaui a su independencia y a vivir en su territorio.

* Presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara (Fedissah)

Carmelo Ramírez*

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