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El Río sonó en Telde: participando con la cultura

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En una ciudad, donde la brecha cultural llega a límites insospechados por mor de los actuales gestores de lo público, no cabe más que felicitar a los organizadores porque, ni ellos mismos, pensaron tener la repercusión lograda en cada una de las actividades. Una selección cuidada que iba llenando las tardes-noches de cada día de la semana, arrancando el lunes y finalizando el sábado: música, teatro, cine, poesía, cuenta-cuentos?un compendio cultural que llegó no sólo a los jóvenes, sino a toda la sociedad teldense. Y todo esto no es más que la idea de participar desde y con la cultura, la cual, bajo requerimientos de expresión artística y de interacción ciudadana, ha tenido un profundo sentido de compartir la creación individual y colectiva de los jóvenes para compartirlo con la ciudadanía. En una cultura donde sus miembros creen en la importancia de sus contribuciones y sienten algún tipo de conexión social entre ellos pretendiendo, al menos, que los otros se ocupen de ver lo que desean compartir.

Ha habido un empoderamiento de los jóvenes frente a la ineficiencia y a la incapacidad de resolver esa brecha cultural que no se ha solucionado desde la administración local de Telde, un premio al trabajo bien hecho debido a las buenas prácticas que se han expuesto por parte de los organizadores. Se ha demostrado con esta Semana Cultural, así mismo, que los jóvenes han adquirido las habilidades y competencias que lucen por ellos mismos en el proceso de interactuar con la Cultura con mayúsculas. Un verdadero desafío a las instituciones con el desmoronamiento de las formas tradicionales de vivir la cultura de las instituciones, las cuales están demostrando su lentitud para reaccionar ante la emergencia de esta nueva forma de vivir los procesos culturales.

Cuando el Río Suena ha marcado un antes y un después en la práctica cultural en Telde, han llenado los distintos escenarios donde se celebraron las distintas acciones de expresión artística y musical, se ha devuelto a nuestra ciudad el interés que siempre se tuvo con la cultura. Desde la Casa Museo León y Castillo hasta el Recinto Ferial de Arnao, pasando por el Rincón Plácido Fleitas y las Salas de los Multicines Telde (convertidos en espacios municipales debido a las obras que se llevan a cabo en el Teatro Municipal Juan Ramón Jiménez), han sido espacios de convivencia, de tolerancia y de alto nivel cultural, donde los jóvenes teldenses nos invitaron a participar de esa cultura autogestionada y participada por aquello en lo que realmente creen.

Si bien es cierto que ha habido una apuesta seria por parte del Gobierno de Canarias a través de la Fundación Ideo, y de la ciudadanía de Telde, a través de la cesión de los espacios por parte del Ayuntamiento, he echado de menos la presencia en los actos de los actuales regidores, como una muestra de apoyo al buen quehacer que han desarrollado estos jóvenes preocupados por un cambio importante en la concepción de la gestión cultural. Quizás ese celo que los mayores mostramos ante nuevas formas de entender la cultura por exponer las manifestaciones culturales sea la causa de este hecho. Flaco favor haríamos si realmente esto fuera así, ya que los que entendemos que la Ciudad debe ser realmente el espacio donde la ciudadanía juegue un papel vertebrador de todas sus actividades, haríamos que Telde se convierta en la ciudad participativa en la que algunos seguimos soñando.

Esto no debe restar importancia a los organizadores, pero si conocer esas debilidades para convertirlas en fortalezas de futuro. La segunda semana cultural se pone en marcha ya con la idea de que así se deben hacer las cosas, para bien de la Ciudad, y para bien de la maltrecha gestión cultural que soportamos desde hace algún tiempo.

Para concluir, quiero felicitar a todos aquellos que han hecho posible el desarrollo de esta I Semana Cultural, y no desde mi posición como presidente de una organización política de nuestra ciudad, sino como un ciudadano de Telde que desea un nuevo rumbo en la gestión cultural, alineándome con las tesis que propone la Asociación Juvenil y Cultural Cuando el Río suena. Felicidades también a las asociaciones que han colaborado con los eventos, a la Asociación Juvenil y Cultural Alcorac 1968 de Lomo Magullo, y a la Asociación Juvenil Yoñe. A todos ellos, a todos los jóvenes teldenses, muchos ánimos, no sólo en esta semana, sino en todas las actividades que realizan a lo largo del año, solo nos demuestran que esta generación de jóvenes está preparada para afrontar, no ya el futuro, sino el presente en esa ilusión posible de que Otro Telde es posible.

(*) Antonio Hernández Lobo es presidente de Coalición Canaria de Telde

Antonio Hernández Lobo *

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