eldiario.es

Menú

Sonetos del Carnaval

- PUBLICIDAD -

Se gastaban, si a caso, algunas pelas, en unos guantes y antifaces guapos, y a base de mal ron con gusarapos, ahogaban el pudor y las cautelas. Conocían con pelos y señales los vicios de las gentes principales, sus secretos y cosas inauditas. Y ponían a todos en aprietos contándoles sus íntimos secretos. Eran las ya perdidas mascaritas. Dos Pero, ¿quién en verdad hizo el encargo de destrozar la gala chicharrera de tan penosa y pésima manera al granaíno Rafael Amargo? Pasó del carnaval, pasó de largo, pensando solamente en la cartera y, fracasando, cobró la friolera de un milloncejo de euros, sin embargo. No reconocerán sus veleidades quienes le exigen responsabilidades al director de tan funesta gala. Pero, si el pueblo fuera sabio y justo, a los ediles autores del disgusto, mandaría a prisión. Con pico y pala. Y tres ¿De qué te vestirás en elecciones?... ¿Ya has elegido, político, el disfraz?... ¿Irás de insularista pertinaz o de nacionalista aún más tenaz?... ¿Qué chaqueta te quitas?... ¿Cuál te pones?... ¿Qué venderás, si llegas? ¿Ilusiones? Si mientes, ¿nos dirás que eres veraz? ¿Te engodarás exhibiendo ''humildaz''?... ¿Te adornarás con inauguraciones? ¿Te pondrás la chamarra progresista? ¿Colgarás el poder que te hizo autista?... Ya se acerca la hora del encuentro con las urnas, con el pueblo canario. Y observo en ti un cambiazo extraordinario. Adivino el disfraz: vas a ir de Centro.

José H. Chela

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha