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Stardust

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La idea original de ambos era que Stardust fuera una historia escrita acompañada de imágenes y que se publicara en un tomo único. Sin embargo, DC prefirió publicarla en cuatro tomos de formato prestigio, para luego recopilarla en un tomo, tal y como los autores deseaban que se presentara la obra.

En 1999, Gaiman, propietario de los derechos, decidió publicar Stardust como un libro, sin imágenes, tratando de recuperar el origen de su idea. Ese mismo año, Green Man Press publicó un portafolio especial, titulado A fall of Stardust -en el que participaron treinta artistas- a beneficio de la mujer de Vess, la cual había sufrido un aparatoso accidente de circulación. En dicho portafolio, tanto Vess como el resto de los artistas profundizaron en todo el imaginario de un universo tan rico como el creado por Neil Gaiman.

Ahora, una década después de su primera publicación, Stardust da el salto a la gran pantalla, de la mano del director Matthew Vaughn y contando en el reparto con actores tan conocidos como Robert de Niro, Michelle Pfeiffer, Claire Danes, Peter O´Toole, Nathaniel Parker, Siena Miller y el británico Charlie Cox en el papel de Tristan Thorn.

Todo comienza cuando Dunstan Thorne decide desobedecer las normas de su localidad, un pueblo que linda con el mundo mágico de Faire -y en donde se encuentra el reino de Stormhold- y traspasa el muro que separa ambos mundos. Allí Dustan conocerá a la atractiva Una, una princesa secuestrada por una malvada bruja. Nueve meses después, Una envía al hijo de ambos, Tristan -Tristran en la novela original- hasta su padre para que lo cuide.

Dieciocho años después, Tristan se ha convertido en un apuesto joven, empeñado en cautivar con sus encantos a la joven Victoria, una niña remilgada que juega con el pobre muchacho mientras corteja al acaudalado Humphrey. Una noche, ambos ven caer una estrella fugaz y Tristan le promete a Victoria que se la traerá en señal del amor que le procesa. Mientras esto sucede, el último Lord de Stormhold, en su lecho de muerte, continúa azuzando a sus hijos para que se maten entre ellos y que, así, sólo sobreviva el más fuerte y despiadado. Cuando el Lord de Stormhold muere, sólo quedan tres de sus siete hijos, aunque está claro que el último de ellos será quien logre hacerse con el trono y, de paso, encontrar la gema sagrada de la familia, última prueba para lograr ser el heredero de la corona.

Para entonces, Tristan ya ha llegado hasta el muro que separa su localidad -Wall- del reino mágico, y comprobará, primero, que el guardián es mucho más de lo que parece y, una vez superado el escollo, que las estrellas son muy distintas en el cielo que en la tierra. De ahí que cuando se encuentre con Yvaine, Tristan no logre reconocerla hasta que sea ella misma la que le confiese que es la estrella que está buscando. En un principio, la idea del joven es conducir a Yvaine hasta Victoria, tal y como le había prometido, valiéndose de una velas mágicas, capaces de transportar a las personas a través del espacio. No obstante, las intenciones de Yvaine son muy distintas, lo que motivará que Tristan se vea sumergido en una trepidante aventura con príncipes despiadados, brujas en busca de la belleza perdida, y un capitán pirata que no es lo que parece, a simple vista?

Stardust es, ante todo, una experiencia apasionante y una nueva oportunidad de disfrutar con una épica y mágica aventura en pantalla grande. Su director Matthew Vaughn y su selecto reparto nos transportan a un mundo donde las cosas no son lo que parecen y donde uno debe poner lo mejor de su parte para sobrevivir. Charlie Cox, protagonista sobre el que gira la historia -y que acudió, junto con el director, a presentar la película en el pasado festival de Sitges- da una perfecta réplica al joven Tristan, sometido a los vaivenes de un destino que le tenía preparada muchas sorpresas.

Junto a él, la joven Claire Danes es el rostro ideal para dar vida a Yvaine, la estrella que cae desde el cielo y que se convertirá en el trofeo de seres tan viles como geniales. Además, Stardust nos ofrece la oportunidad de reencontrarnos con la actriz Michelle Pfeiffer, alejada de la gran pantalla en los últimos años, ahora en su papel de la malvada bruja Lamia. Pfeiffer se nos presenta como una bruja despiadada, pero no exenta de matices, en su búsqueda del corazón de la estrella.

A su lado, Robert De Niro nos sorprende con un papel que mezcla la rudeza del "sangriento" pirata Shakespeare y la delicadeza y el refinamiento de un miembro de la corte del Rey Sol. Gracias a su buen hacer, el equívoco que se esconde tras la apariencia del "fiero" capitán no cae en lo grotesco ni en el chiste fácil, logrando que su dualidad nos arranque una sonora carcajada, mientras le enseña al joven Tristan las artes de la guerra.

También destacaría el trabajo de actores como Peter O´Toole -el último Lord de Stormhold-; Mark Stromg, el séptimo y despiadado hijo del Lord; Rupert Everett -segundo y asesinado hijo del Lord-; la actriz Siena Miller en el papel de la caprichosa Victoria; y Nathaniel Parker, reputado actor británico, que da la réplica al padre de Tristan, Dunstan.

Por último, y para aquellos que hemos podido ver la película en su idioma original, comentar que el narrador de la historia no es otro que sir Ian Mckellen, conocido por los aficionados al fantástico por sus trabajos en X-Men y El señor de los anillos.

Cox, durante el encuentro que mantuve con él durante el festival de Sitges, comentaba que lo mejor, además de la historia escrita por Neil Gaiman, fue contar con un reparto tan sólido como éste. Gracias a ellos, logré que mi interpretación estuviera a la altura de los requerimientos, algo muy difícil cuando se trabaja al lado de actores como Robert De Niro, Michelle Pfeiffer o Claire Danes. De todas maneras, ellos siempre estuvieron a mi lado para lograr que una historia tan maravillosa como Stardust pudiera llegar a ser la película que ahora es.

El actor, aficionado al mundo gráfico y a la historia original de Gaiman y Vess, también comentó sobre Stardust lo siguiente: Personalmente creo que Stardust es una muy buena oportunidad para atraer hasta los cines a todos aquellos que demandan buenas historias, cargadas de aventuras, pero que, además, aportan cosas nuevas. Tristan es un chico que nunca ha salido de su pueblo y cuando todo termina se ha convertido en el heredero de un reino y, encima, ha conocido al amor de su vida. Es, en ese viaje, donde los espectadores pueden encontrar muchos puntos en común con su propia vida y de ahí el acierto de la narración de Gaiman.

Sea como fuere, la mayoría de los asistentes a los distintos pases que se programaron durante el festival de Sitges, salieron con la misma sonrisa en sus caras y con la sensación de que se lo habían pasado realmente bien tras ver la película.

Y ésa es una de las mayores virtudes de una película como Stardust, el lograr que durante dos horas soñemos con lugares mágicos, vivamos trepidantes aventuras junto a Tristan, Yvaine y el capitán Shakespeare, y disfrutemos sin mayores prejuicios delante de la gran pantalla de un cine.

Para todo lo demás nos queda disfrutar con la obra original de Gaiman y Vess, y con los sentimientos que Stardust despierte en cada uno de nosotros.

Eduardo Serradilla Sanchis

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