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Las disculpas a Alexis González

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Recordemos el contexto, estábamos en mayo de 2009. Soria veía que las investigaciones judiciales sobre las corruptelas en el PP en los casos Faycán, Gónd ola y Grupo Europa avanzaban con pasos lentos pero seguros, el tiempo jugaba en su contra, en el Parlamento canario se acaba de debatir una moción de reprobación del PSOE contra José Manuel Soria, la revista Época acababa de publicar un número especial sobre un presunto Gal canario basado en las grabaciones clandestinas organizadas por Soria al denunciante del caso del grupo Europa, en la sesión plenaria de la reprobación a Soria pudimos ver que la revista había mandado una decena de ejemplares a los diputados del PP a pesar de que todavía no se vendían en los kioskos canarios, los medios del Grupo Intereconomía cobraban suculentas cantidades de dinero de la consejería de Turismo del Gobierno canario como pago a ese montaje de Época.

Este hombre excesivo que se sentía atacado por los pocos medios que publicaban investigaciones sobre casos de corrupción reaccionó por el camino más típico y más antidemocrático: atacar al mensajero. Pero Soria no se conformaba con las típicas salidas de los sospechosos: "es una campaña en mi contra, hay una conspiración para apartarme de las instituciones?". No, PP Manolo es un tipo duro y cuando dispara intenta matar. Sería interminable la lista de cadáveres que tiene a su espalda. Por eso organizó la bestial estrategia: grabación clandestina a Cambreleng, publicación y difusión de la grabación en el grupo ultraderechista, distribución de algunos estractos de la grabación en los medios canarios, utilización de los medios públicos isleños para difundir el montaje.

Organizó el ataque justo unos días antes (oh casualidades de la vida) de que la jueza Margarita Varona archivara el caso salmón. La verdad es que es un tipo sabio, daba la impresión de que sabía que le iban a archivar el caso salmón esa misma semana prodigiosa en la que coincidieron el pleno de la reprobación, el publireportaje de Época, la denuncia contra CANARIAS AHORA y la policía y el archivo del salmón. El 21 de mayo se notifica el archivo del pescado noruego y el 21 de mayo se firma la querella criminal por los delitos de prevaricación, falsedad documental, tráfico de influencias, acusación y denuncias falsas contra cuatro policías, dos empresarios y dos periodistas. ¿Qué tenían en común los denunciados? Pues que desde sus trabajos contribuyeron a destapar corruptelas del Partido Popular.

La querella del PP es digna de estudio en las facultades de Periodismo y de Derecho. La denuncia se basaba sólo en las grabaciones clandestinas de Soria y Carlos Sánchez (consejero del cabildo que fue ascendido a portavoz como pago a sus servicios como agente Anacleto). Se pretendía engañar a los jueces porque se decía que se aportaba como prueba una "investigación periodistica" y unas "declaraciones" de Cambreleng a la revista Época. Cambreleng no había concedido ninguna declaraciones a Época y lo que se llamaba "investigación periodística" era un publireportaje basado en la grabación clandestina de Soria y Sánchez a Cambreleng.

En Madrid fue Intereconomía y en Canarias fue el Canarias 7 el medio más colaborador con la guerra sucia de Soria contra policías y periodistas. También hizo un brillante papel Teresa Cruz cuando abrió los informativos de la radio pública con el publireportajes de Época. La semana gloriosa de mayo finalizó con un mitin de Zapatero en el Auditorio Alfredo Kraus. En las puertas del recinto los cachorros del PP repartieron un panfleto en color que se basaba en lo publicado por Época y por Canarias 7. En el panfleto se veía la foto de Alexis González junto a la de Cambreleng (denunciante e imputado del caso Grupo Europa), López Aguilar, Rubalcaba y otros personajes que formaban el Gal canario. Sentí un profundo asco cuando vi ese panfleto.

La Audiencia Provincial de Las Palmas acaba de archivar lo que este periódico denominó el Soriagate. Estamos ante una nueva derrota de la guerra sucia de José Manuel Soria contra este periódico y sus periodistas. Muchos periodistas vieron este episodio como un capítulo más de una guerra mediática y política. Pero se equivocan. Cuando se puso a Alexis González en la diana, cuando se intentó criminalizar un trabajo de investigación periodística en realidad se estaba mandando un mensaje a toda la profesión: investigar la corrupción tiene un precio. El precio se paga con la difamación y se compra con dinero público. La Audiencia Provincial señala en el archivo de la querella que la investigación periodística realizada por Alexis González es previa a la investigación policial, reconoce el mérito periodístico, cuando lo que pretendía Soria y lo que difundieron algunos compañeros de profesión es que Alexis actuó como un delincuente. Los personajes que nombré al principio de este artículo parece que no se han enterado del archivo del Soriagate. Tanto tiempo que tuvieron para escribir y hablar sobre la denuncia, para difundir el montaje de Época y ahora no les interesa el asunto.

Ahora Soria es malo malísimo para el dueño del Canarias 7. Ahora Soria es un tramposo y un egoísta para sus columnistas más señeros. Hace sólo un año era un maravilloso vicepresidente y algunos estaban dispuestos a acudir como testigos a favor de Soria en un proceso judicial contra periodistas y policías. ¿Se atreverán a llamar a Alexis González a pedirle perdón? ¿Escribirán algún artículo reconociendo que se equivocaron cuando participaron en la guerra sucia de Soria? Esperaremos sentados mientras le crece el pelo a las ranas.

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Juan García Luján

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