eldiario.es

Menú

¿Qué esconde Zapatero en el caso Del Rivero?

- PUBLICIDAD -

También apoya esta sospecha el hecho de que Zapatero maneje ahora una doctrina contraria a la sostenida hasta el momento, la de los campeones nacionales, que le llevó a frenar a la alemana E.ON recurriendo a José Manuel Entrecanales, el presidente de la constructora Acciona. No hay que olvidar tampoco que Luis del Rivero intentó hacerse con el BBVA en connivencia con La Moncloa aunque el objetivo era entonces diferente, pues no se trataba de "españolear" sino de cambiar al presidente del banco. ¿Nos imaginamos lo que ocurriría ahora con esta entidad si aquella operación hubiera salido adelante?

Pero además de estas circunstancias de fondo pueden observarse detalles de que Zapatero oculta sus cartas.

Me refiero al comentario que hiciera sobre la opinión crítica de Felipe González quien, por cierto, también se negó a explicar sus razones. El presidente dijo en esta ocasión que al expresidente González le faltaba información e insinuó que podría explicárselas.

Finalmente en la sesión parlamentaria del control del Gobierno celebrada ayer, el presidente, tras su primera intervención de ritual predicando el no intervencionismo dio una respuesta confusa en la que mezclaba la no intervención gubernamental con su decisión de proteger a las empresas españolas, mencionando en concreto a Repsol, Sacyr y La Caixa. El presidente concluyó con un "El Gobierno lo hará bien" que era como un guiño, como si dijera: "Confiar en mí aunque no puedo ser más explícito".

La explicación que me parece más verosímil, es la petición hecha por el Rey de que se favoreciera a la rusa. El diario "Público", poco sospechoso de desafección, informaba ayer que "el Rey telefoneó el pasado jueves 20 de noviembre en seis ocasiones al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para interceder a favor de la posible compra del 30 % de Repsol por la petrolera rusa Lukoil". Y añadía que "el primer ministro ruso, Vladimir Putin, llamó a Juan Carlos de Borbón hace unos días y, entre otros temas, abordaron la posible compra, según filtraron fuentes del Kremlim" La Casa Real lo ha desmentido de forma poco convincente. Si la intervención real fuera cierta pondría al monarca en mala situación pues se relacionaría con sus cacerías en Rusia; en su día aquellas visitas privadas ? recuérdese el incidente del oso borracho ? se criticaron en base a la estética política pero ahora se reinterpretarían de forma más embarazosa.

Yo he alabado al Rey en mis libros ? "La Soledad del Rey" y "El príncipe y el Rey" ? por su positivo papel en las relaciones internacionales y le he calificado como el mejor Relaciones Públicas de la Nación pero a veces se producen confusiones entre las gestiones del monarca en pro de los intereses económicos españoles y sus implicaciones menos claras con empresas concretas de lo que Don Juan Carlos debería haber escarmentado. Recuérdense las relaciones peligrosas con Mario Conde, Javier de la Rosa, Manuel Prado y Colón de Carvajal y Los Albertos. Todos terminaron en la cárcel menos estos últimos, amigos del jefe del Estado en todo tipo de cacerías, que se libraron de la prisión tras una polémica decisión del Tribunal Constitucional.

Tampoco puede negar Zapatero sin que le crezca la nariz la división que hay en el Gobierno y en su partido al respecto. Su ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba manifestaba sus preferencias por una empresa francesa, Solbes aludía a la reciprocidad exigible en estos casos, lo que no se cumple con Rusia donde Lukoil es una entidad privada "ma non tropo" y Miguel Sebastián se ha manifestado explícitamente sobre el asunto: "El Gobierno hará todo lo posible para que Repsol siga siendo española", declaró el pasado jueves. Y en lo que al partido se refiere varios diputados socialistas sesgados hacia Izquierda Socialista encabezados por Manuel de la

Rocha se han manifestado en contra. Por cierto en la línea misteriosa a la que me estoy refiriendo hay que interpretar la respuesta del presidente del Grupo parlamentario socialista José Antonio Alonso quien pidió a los suyos confianza en que el Gobierno lo haría bien y la respuesta de Manuel de la Rocha de que confiaba en ello.

*José García Abad es periodista, escritor, director de El Siglo y analista político, en elplural.es

José García Abad*

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha