eldiario.es

Menú

El ''godo canario''

- PUBLICIDAD -

No tiene importancia, pero pueden extraerse algunas conclusiones. La primera, que el candidato psocialista produce aprensiones y procuran sacudirle según les venga para conjurar el peligro. Por eso, estoy seguro de que Ana Oramas no lo llamó “godo” casualmente. No, no fue un flatus verbi, dijéramos, hijo del apasionamiento mitinero. Porque, a pesar de ser nacido y criado en Las Palmas de Gran Canaria, desde el primer momento se le ha llamado eso, “godo”, “cunero” y otras sandeces para proyectar una imagen falsa de no vinculación a las Islas. Una especie que, sin duda, vende mejor en Tenerife que en Gran Canaria, donde se le conoce más. En ese contexto, al dirigirse a su público tinerfeño, se entiende que Oramas sustantivara el “godo” para añadirle el gentilicio de “canario”. Un “godo canario”, dijo Oramas. Poquito le faltó para llamarlo “canarión”, que llena más la boca. Pero se conformó con “canario”, no porque sea oriundo de las Islas sino porque lo es, justamente, de la tercera a la que El Día pretende quitarle el “Gran” para dejarla en “Canaria” y en “canarios” a secas a sus habitantes. Para el rotativo santacrucero, la condición de (gran)canario resulta ser la peor imaginable y para mí que Oramas bebe en esas fuentes ideológico-paranoides, a las que hizo un guiño en un contexto de complicidad tinerfeñista profunda. Sigue sin tener importancia. Pero da ocasión para explicar que CC usa una suerte de prontuario que caracteriza a los rivales políticos para influir en su percepción negativa por parte del electorado. A López Aguilar le ha tocado la caracterización de godo canario (canarión) enviado por Madrid en plan virrey; en la que coincide, mutatis mutandi, el PP. Incluso el que fuera un magnífico estudiante lo usan en su contra. Estupendo. Aunque de otra manera, le ocurre lo mismo a Jerónimo Saavedra. No se atreven a entrarle por lo derecho, pues no van a negarle a quien fuera presidente de Canarias y ministro de España condiciones intelectuales y experiencia para ser un buen alcalde de su ciudad natal. Pero el prontuario recomienda correr bajo cuerda que está gastado, que a su edad no está, el hombre, para muchos trotes y no supone “renovación” alguna; como si Soria o Luzardo representaran algo nuevo. Y no les digo de Mauricio. Este recurso de rebajar al contrincante lo utilizan todos los partidos. No digo que esté bien ni mal: sólo que es así. Debería Adán dejarse de vainas: lo de Ana Oramas no es importante, pero tampoco casual: no hizo sino repetir lo que lee, oye y le recomiendan como estrategia electoral.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha