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Somos líderes en desierto

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Los antiguos agricultores del desierto se han convertido jeques árabes, que son recibidos con todo tipo de honores en los países occidentales. Los jeques no son moros de mierda, sino empresarios prestigiosos con una vestimenta y una religión que hay que respetar, si es necesario el responsable del hotel en la ciudad occidental donde se aloje le buscará un imán para que pueda tener un momento de espiritualidad. La clave de este cambio está en la exportación y la importación. Los Emiratos Árabes exportan petróleo e importan inmigrantes. Miles de trabajadores de Bangla Desh, India, Paquistán , Filipinas o Egipto trabajan en los yacimientos petrolíferos para que los jeques puedan enriquecerse con la venta del oro negro. Lo que no ha podido cambiar el petróleo es el clima del Golfo Pérsico. El millón de habitantes de Abu Dabi soportará en las próximas horas 40 grados de temperatura. Los cien millones de toneladas de petróleo dan mucha ganancia, por eso los jeques pueden soportar la subida de los termómetros en viviendas con aire acondicionado. Quienes no esperaban sufrir las inclemencias de las temperaturas de los Emiratos Árabes son los músicos de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Están de gira por China, pero sus instrumentos pasaron por los Emiratos. Siete chelos, dos contrabajos, un violín y un arpa estuvieron expuestos al sol árabe durante 6 horas . Cuando los instrumentos llegaron a Pekín los músicos de la Filarmónica no se lo podían creer. Siete chelos llegaron derretidos, y los otros instrumentos muy deteriorados. Este viaje por China de la orquesta Filarmónica fue programado por el anterior gobierno del cabildo de Gran Canaria. 600 mil euros, osea, 100 millones de pesetas fue el presupuesto inicial. José Manuel Soria creía que el dinero de la corporación insular venía del petróleo y no de los contribuyentes, por eso no reparaba en gastos de este tipo. El nuevo grupo de gobierno mantuvo la gira y, según cuentan ellos, lograron reducir el coste en 100 mil euros, aunque ahora tendrán que pagar más por alquilar instrumentos en China. La verdad es que hoy no pensaba escribir sobre los Emiratos Árabes . Tampoco tenía intención de preocuparme por los chelos derretidos de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Sinceramente yo, de lo que quería hablarles era del desierto. Pero no del desierto del Golfo Pérsico, de sus inmigrantes trabajadores y sus jeques explotadores. No, quería hablarles del desierto de Canarias. Resulta que no sólo somos líderes en el número de alumnos que abandonan la ESO y en estar entre las cuatro autonomías con la peor sanidad pública. Canarias, este vergel de belleza sin par, es líder en desertificación. Registramos el mayor riesgo de desertificación de todo el Estado por el uso irracional del territorio. En Fuerteventura, por ejemplo, el 70 % de la superficie está afectada por la desertificación. Es un aviso a navegantes. Nuestro paisaje es nuestra riqueza, y nuestro desierto crece. Debajo de este territorio maltratado no hay petróleo aunque encima de nuestro suelo sí hay muchos aspirantes a jeques ultraperiféricos. Somos líderes en desierto. La tierra está enferma y me da la impresión de que los médicos que tienen que curarla no se han enterado todavía.

Juan García Luján

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