eldiario.es

Menú

El padre de Mari Luz, Zapatero y Rajoy

- PUBLICIDAD -

En tales declaraciones, Cortés agradeció al presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, su apoyo personal y político tras el segundo veredicto del renovado Consejo General del Poder Judicial, que no modifica la ridícula multa de 1.500 euros, impuesta al citado juez, como si se hubiera debatido sobre una falta menor y no generadora de daños posteriores irreparables. O sea, como si se tratara de un debate, vaya, por un quítame allá esas pajas.

Hasta el final

En la pasada Nochebuena, Zapatero telefoneó a Cortés y le transmitió su "comprensión" en unos días "tan duros" para él y su familia. Fue -según el valeroso progenitor de Mari Luz- "una sorpresa muy agradable y el mejor gesto para conocer que los compromisos adquiridos desde el principio siguen adelante". Insistió además en que estaba dispuesto a llevar este asunto "hasta el final" y a "recurrirlo ante el Tribunal Supremo".

Condena mínima

Preguntado Cortés por la actitud de Mariano Rajoy, dijo que el líder del PP le llamó al principio de tamaña desgracia, exactamente cuando el anterior CGPJ sancionó a Tirado con una condena mínima, la de 1.500 euros. Pero ?añadió Cortes-, en esta segunda ocasión, "no se ha manifestado". Y precisó: "A estas alturas el que no se pronuncie de una forma u otra realmente es porque no se quiere arriesgar a que pueda sufrir críticas del sector de la Justicia".

Comportamientos distintos

Las explicaciones del padre de Mari Luz son altamente reveladoras de dos comportamientos bien distintos: el del presidente Zapatero y el del jefe de la derecha, Rajoy. En orden a sus formas de actuar, se advierte con facilidad que Zapatero va a por todas, intenta ser coherente con sus principios, no se atemoriza a la primera de cambio y es persistente en su andadura más allá de los obstáculos que halla en el camino. Rajoy parece encarnar todo lo contrario. Tiende a la abulia, es poco constante, se mueve por puro tacticismo y se arruga frente a los riesgos. Utilizando una de sus más recientes expresiones, empleada por él en el Congreso de los Diputados, cabría suponer que Rajoy se ha bajado los pantalones ante potentes sectores de la Judicatura.

Reformista con coraje

Desde una visión más política de la cuestión, Zapatero continúa siendo básicamente ?al margen de contratiempos anteriores- un reformista con coraje. Cree que la transformación en positivo de la sociedad no cae, como el maná, del cielo, sino que se va consiguiendo mediante una lucha tenaz y hasta a veces peligrosa, pero absolutamente imprescindible a partir de una lógica progresista o de izquierdas. Rajoy, por su parte, no ha renunciado aún a su dimensión de señorito conservador que ?entre bromas y veras y entre puro y puro- parlotea con sus amigos de casino provinciano.

La hora de la verdad

La llamada del presidente a Cortés y la reacción suya y del PSOE ante la exhibición de corporativismo del CGPJ no es algo baladí. Confirma que hay políticos que procuran conectar con los problemas de los ciudadanos ?el caso Mari Luz es inequívoco al respecto- y otros que pasan despectivamente a la hora de la verdad. Y es que no es lo mismo la derecha que la izquierda por mucho que unos cuantos demagogos proclamen lo contrario y traten de engañar a la ciudadanía con sus farsas de vendedores de humo.

*Enric Sopena es director de El Plural

Enric Sopena*

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha