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A propósito de la desviación de poder por José F. Molina

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Tan solo una magistrada permanece inexpugnable (esto me recuerda a las historias de Asterix que leía de joven), reafirmando todo lo expuesto por el Tribunal en un principio. Al fin y al cabo los datos en los que se basan ambas sentencias no han cambiado, por lo que su actitud es coherente: sigue señalando serias irregularidades y, lo que es realmente grave, apunta, de nuevo, una desviación de poder. Pero, ¿alguien puede explicarme qué quiere decir exactamente "desviación de poder"? Porque el término por sí solo ya induce a pensar en asuntos muy, muy serios y preocupantes para ser tomados a la ligera.

Sin embargo, y por lo que se ve, no debe de ser nada grave, porque a nadie parece que le preocupe. Ningún político ha comentado nada sobre el asunto: el Partido Popular celebra la sentencia, como era de esperar, aunque todavía no es definitiva. Pero es que el PSOE, según las declaraciones de su portavoz en LPGC, se alegra también de la última decisión del TSJC, y se lamenta de que no sea definitiva, olvidándose hasta del informe encargado por su equipo (no en 2008 como le indicó el TSJC, sino previo a la campaña) en el que señalaban anomalías de carácter alarmante. Desafortunadas declaraciones que ignoran que todos tenemos memoria y hemerotecas al alcance de una tecla. Por otro lado, CC, desde el Gobierno Autónomo, tampoco va a recurrir una sentencia que lleva incluida una advertencia de desviación de poder. Y los demás partidos que se presentaron a las urnas, con o sin representación, tampoco hacen referencia a que se trate de un hecho importante, ni siquiera significativo. Probablemente si hubiese elecciones en un futuro más o menos cercano la cosa cambiaría.

Yo creía que una desviación de poder era algo que tenía que evitarse totalmente en una democracia, donde gobernantes, pero oposición también, deben garantizar la perfecta ejecución del poder. Todos creíamos que hacer un uso indebido e incorrecto del poder era algo propio de otros regímenes ya felizmente erradicados de nuestra sociedad. Pero, por lo que se deduce de los últimos acontecimientos judiciales ocurridos en la capital de la isla, no pasa nada. Por lo visto, es lícito hacer un uso indebido de ese poder, se puede desviar de lo que tiene que ser la perfecta ejecución de un gobierno justo, que eso a nadie le preocupa.

Facilidad en los despidos, control en la libertad de expresión, privatizaciones, amnistías fiscales, menos prestaciones sociales? y desviación de poder que pasa inadvertida. Día a día nos vamos pareciendo más a esa etapa de la historia que habíamos dejado atrás hace tanto y pensábamos que ya solo se encontraban en los libros de texto.

Y para concluir, diré que, al repasar lo escrito, observo que he abusado del uso de la palabra "poder", pero no lo voy a corregir: no pasa nada ¿O no es lo que han hecho algunos? ABUSAR DEL PODER? Y NO PASA NADA.

José F. Molina

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