eldiario.es

Menú

Un regalo para CC y PP

- PUBLICIDAD -

Estamos ante los cuatro años más plomizos de la historia autonómica, nunca el Parlamento canario fue tan inútil. La representación parlamentaria no se trasladó a los órganos de control del gobierno: Audiencia de Cuentas, Consejo de la Radio Televisión Canaria, Diputado del Común y Consejo Consultivo. Están con los representantes elegidos por el parlamento de 2003, y a estas alturas nadie ha pedido disculpas por esa falta de respeto al electorado, por actuar como si no hubiera habido elecciones.

Se pueden criticar muchísimos aspectos de la estrategia de oposición de López Aguilar. La repetición de su discurso, las mismas frases para diferentes preguntas, un lenguaje lleno de generalizaciones injustas, intervenciones parlamentarias en las que hacía más de portavoz del gobierno estatal que de líder de la oposición canaria y, lo más grave de todo, su huida a Madrid desde que tuvo la primera posibilidad.

Pero hay que reconocerle a Jotaflá que durante su liderazgo logró para el PSOE el protagonismo que le habían dado los votos. Se cabrearon con él los dirigentes empresariales, la inmensa mayoría de los medios de comunicación, se obsesionaron con Jotaflá el presidente del gobierno y su vicepresidente, pero el PSOE salió durante unos años del desierto, del ricón del escenario y se colocó en el centro de los focos. El estudio de MMI Canarias que este miércoles publicaba este periódico confirma este liderazgo mediático que tenía el PSC-PSOE.

En esa estrategia del PSC-PSOE el hombre imprescindible fue Santiago Pérez. Con López Aguilar primero en Madrid y luego en Bruselas, Santiago Pérez supo darle a CC y al PP donde más le dolía. La batalla era complicada, el precio que había que pagar era alto. Se convirtió a López Aguilar en el hombre maldito, lo atacaban desde casi todas las columnas de opinión y desde el despacho de la alcaldía de la capital grancanaria. En esos tiempos duros Santiago Pérez, Sandra Rodríguez y Paquita Luengo fueron las voces que defendieron de forma más rotunda a la dirección del partido. Los otros, los que estaban en aquella dirección, y en la anterior, y en la anterior, y siguen en esta, estuvieron calladitos.

La semana pasada Santiago Pérez contó en El Correíllo lo mismo que en la rueda de prensa de ayer. No llegó a anunciar su renuncia al escaño en el Parlamento, pero sí confesó que ya no se identificaba con la estrategia de su partido. Pérez fue muy duro con el actual secretario general del PSC, se comportó de la misma forma que lo hacía Jerónimo Saavedra con López Aguilar. Por eso su marcha es un acto de coherencia política.

Ya expresé aquí hace tiempo mis críticas a la escabechina del PSOE en Tenerife decidida por la dirección del partido tras la victoria de José Miguel Pérez en las primarias. Pero no creo que José Manuel Corrales e Ignacio Viciana sean una referencia política en Tenerife. Su torpe estrategia al plantear al mismo tiempo una lucha judicial para seguir dirigiendo el partido y una estrategia electoral fuera de partido demuestra que no estamos ante gente muy coherente. Si a eso le sumamos que hayan usado a Eligio Hernández como padrino judicial, pues peor lo llevamos.

Muchos sitúan a Santiago Pérez como el cerebro de la operación de Corrales y Viciana. Sería mucho líder para tan poca tropa. Exactamente lo contrario de lo que le ocurre al actual partido socialista canario con su nueva dirección y sus viejos portavoces, donde se sigue contando con bastante tropa y poco líder.

Otros artículos en el blog Somos Nadie

Juan García Luján

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha