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La razón de la sinrazón por José Fco Fernández Belda

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Un primer ejemplo podría ser la noticia de la inauguración, para políticos y prensa, de la nueva tienda de Media Marka en el CC Las Terrazas. Todos muy contentos y sonrientes para las cámaras mientras el alcalde de Telde corta la cinta. Posiblemente no habría nada que objetar si no fuera porque está ubicada en un centro sin licencia de apertura. La foto para la posteridad y la dosis de demagogia dan razón a la sinrazón. No bastando esto, el alcalde remata diciendo que el Ayuntamiento iba a "vigilar" que los empleados fueran de Telde. ¿Chascarrillo, velada amenaza anticonstitucional, populismo demagógico o qué quiso decir?

El director local, que quizás lleve el ídolo de Tara colgado al cuello, no se debió inmutar de puro acostumbrado a esos dislates tan isleños, pero supongo que el alemán Dietrich Buenger se sintió tele transportado, al estilo Star Treck, al país más bananero del planeta y que las orejas se le alargaban hasta parecerse al alienígena vulcano Sr. Spock. Cualquier ciudadano sensato, creo, reclamaría para Las Terrazas el mismo tratamiento que se le aplicó al CC El Muelle, al que obligaron a cerrar en tanto se regularizaba lo de sus licencias. Salvo otra explicación, no sé si legal o esotérica, la sutil diferencia en el tratamiento de ambos casos, tanto legal como periodística, fue que el fotografiado allí era José Manuel Soria y aquí lo es ahora Francisco Aureliano, ¡razón más que suficiente, cristiano!

Otro ejemplo de sin razón que se puede "admirar", pues no deja de ser cosa asombrosa y contra toda lógica, son las enormes colas que se forman en la carretera del norte hasta dejar atrás Arucas, tal vez en más de un sentido. ¿Cómo se puede hablar en serio de mejorar el transporte de los ciudadanos con el cha-cha-chá de un tren mientras se permite impávidos que muchos pierdan la tranquilidad y el sosiego, así como miles de horas de trabajo o de descanso, atrapado sin remedio en interminables colas desde hace varias decenas de años? La razón de la sinrazón alcanza cotas de alucine cuando se justifica un proyecto por el ahorro de combustible, tiempo de viaje y emisiones de CO2 a la atmósfera, justo lo que define la situación del norte. Fred Olsen debe de estar "privadito" cuando no le llegan los pasajeros y la carga por culpas de los atascos.

El ahorro de energía y de combustibles predicado por el Ministro Miguel Sebastián, tampoco tiene desperdicio. Con su fracasado Plan VIVE sigue empeñado en que cambiemos nuestro coche por otro eléctrico o menos contaminante, pero que se sepa, ningún cargo político da ejemplo. Y menos aún los de su partido, tan proclives a predicar la austeridad mientras adquieren sin mesura ni disimulo lujosos y tuneados vehículos de alta gama. Sebastián nos invitaba a ahorrar electricidad regalándonos una bombilla, es un decir y un cruel sarcasmo porque la pagábamos con nuestros impuestos. Pero ningún ministerio, consejería, concejalía o centro público procura ahorrar consumo eléctrico en iluminación. Por aquello del cambio climático predicó la bondad ecológica de los biocombustibles, pero ¿circula usándolos algún político? En eso se parece a su mentor Al Gore, que mientras nos exige a todos que caminemos para no contaminar, él viaja en jet privado. ¿Algo referente a actitudes semejantes a sepulcros blanqueados no está escrito en algún sitio?

Es un hecho cierto que Guaguas Municipales agoniza y que, o se toman medidas de inmediato, o hay que llamar a la funeraria para preparar el entierro. Pero, ¡oh, cosa sorprendente!, los partidarios de la eutanasia y la muerte digna prefieren el encarnizamiento terapéutico en este caso. Eso sí, financiado con los impuestos de todos los ciudadanos. En el último pleno no se estudia y se toman las oportunas, drásticas y necesarias soluciones al problema porque el informe presentado "está basado en cuentas no auditadas". En otras palabras, vuelva usted mañana. Pero cuando vuelva, le harán saber que le falta la póliza redonda, y por triplicado ejemplar.

El preámbulo de la Constitución Española de 1978 proclama su voluntad de consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. Hubiera preferido que fuera un "Estado de Justicia", pues en el uso alternativo del derecho cuando la "jugada aconseje", hay maestros y sabios doctores. Ya dice un refrán que en asuntos de criterio la razón la tiene quien está en el ministerio. O expresado con otra sinrazón política: el progresismo y la coherencia es de los míos, las incongruencias y los delitos los cometen los otros. ¡No nos queda nada que ver y soportar aún!

José Fco Fernández Belda

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