eldiario.es

Menú

''El esoterismo y la superstición están en alza en momentos de incertidumbre''

ENTREVISTA A LA ESCRITORA JULIA NAVARRO

- PUBLICIDAD -

Julia Navarro (Madrid, 1953) es periodista, no obstante, desde que publicó su primera novela, La Hermandad de la Sábana Santa se ha convertido en todo un fenómeno editorial. Después llegó La Biblia de barro. De ambos libros se han vendido más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. Sus lectores esperan ávidos cada uno de sus títulos. Ahora, acaba de editar La sangre de los inocentes, un thriller que mezcla historia, religión, misterio y esoterismo. La fórmula del éxito, según dicen.

La sangre de los inocentes (Plaza y Janés), su nueva novela, hace alusión a los asesinatos cometidos a lo largo de la historia por causa del fanatismo religioso. ¿Cómo surgió la idea original?

La sangre de los inocentes nació en las páginas de los periódicos. Sin duda, la actualidad está ahora mismo marcada por el integrismo islámico y el enfrentamiento entre Oriente y Occidente. Aunque también es justo añadir que el fanatismo religioso no es ninguna novedad, existe desde que existe el hombre. El hecho de que el ser humano, casi por naturaleza, sienta la necesidad de imponer su propio dios al resto, y que mate en nombre de sus creencias religiosas, es un hecho que me provoca auténtico horror, que me sobrecoge.

¿En que género encuadraría su novela?

Es ante todo una novela de aventuras, de misterio, y un viaje a través del pasado hasta nuestros días.

La novela transcurre por el Languedoc de la baja Edad Media hasta las actuales Bruselas, Roma, Granada, Estambul y Jerusalén, pasando por el Berlín nazi, ¿cómo consigue mantener la verosimilitud en escenarios tan dispares?

Mi condición de periodista sin duda me sirve de gran ayuda. Todas éstas son ciudades que conozco bien y por tanto no me cuesta mover en ellas a mis personajes. Y como siempre, hago un trabajo exhaustivo de documentación para mis viajes "al pasado".

Ha elegido tres momentos históricos: la persecución de los cátaros por parte de la Inquisición; el genocidio judío a manos del nazismo; y el enfrentamiento entre Oriente y Occidente. ¿Qué le aporta cada uno de ellos a la novela?

En primer lugar, me he remontado al siglo XIII porque quería transmitir la idea de que el fanatismo es tan viejo como el mundo. En segundo lugar, quería también resaltar que el fanatismo religioso va de la mano del fanatismo político, y la mejor representación de esta evidencia se produjo en la Segunda Guerra Mundial, que sin duda fue la mayor locura que ha vivido el ser humano a lo largo de su historia. Y en la tercera parte, sencillamente trato de arrojar luz sobre el presente. Algunos grupos islamistas han declarado la guerra a Occidente, y eso es algo por lo que nos debemos preocupar. ¿Qué sucedería si ganaran esta guerra que nos han declarado? Yo no quiero ir tres pasos por detrás de mi marido, ni comer cuando él termine, ni considerar que el honor de una persona se mide por los metros de tela que lleva encima.

A lo largo de la novela, trata de desmitificar la historia de los cátaros, y cuestiona el carácter esotérico de esa corriente religiosa y de la búsqueda del Santo Grial ¿es una manera de desmarcarse de la línea de ciertas novelas históricas?

Efectivamente el tema está de moda. Pero también lo estuvo en el período de entreguerras en Europa, como se relata en la novela... Pienso que el esoterismo y la superstición son tendencias en alza en momentos de incertidumbre cultural y espiritual. Sí, por supuesto que en la novela pongo en entredicho toda la carga misteriosa y esotérica del tema, aportada por cierta pseudoliteratura.

Describe una sociedad europea paralizada ante el avance de las posturas fanáticas islámicas en el seno de sus propios países...

Yo creo que Europa en estos momentos tiene miedo, y que nuestros políticos no saben cómo abordar lo que está pasando. Están asustados y preocupados por el qué dirán y por el marketing político. Creo que la pérdida de valores que vivimos se traduce en una pérdida de identidad, que es lo mejor que tenemos, y que ha sido construida a partir de los valores democráticos, de los principios de la Revolución Francesa, que son irrenunciables. Y lo más triste es que se están perdiendo en nombre de la nada.

La sangre de los inocentes es una novela atrevida, ¿qué pretende que provoque en el lector?

Lo cierto es que siempre escribo sobre las cosas que me preocupan. Cada una de mis novelas es algo parecido a un frontón: escojo unos personajes para confrontarme con ellos, en lo que pienso y en lo que no pienso. Pero indudablemente me sentiría satisfecha si mis novelas, además de entretener, fueran capaces de mostrar algo más, de dejar entrever el trasfondo de los problemas de la sociedad actual. Siempre trato de acercarme al hecho religioso y a los diferentes credos con mucho respeto. Todo ser humano tiene derecho a aportar a su vida un sentido trascendente, a creer en un ser superior, y a rezar como quiera... Pero la idea de Dios y la de matar en su nombre son antitéticas.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha