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El top-100 de André Kertész

MADRID

La Fundación Carlos de Amberes reúne las cien vintages más destacadas del fotógrafo húngaro André Kertész, distribuidas en los escenarios en los que transcurrió su vida: Hungría, Francia y los Estados Unidos. Las imágenes procedentes del Museo de la Fotografía de Budapest reflejan su visión lírica y humanista de la realidad.

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MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Las manos del pianista

Las manos del pianista

La Fundación Carlos de Amberes reúne las cien vintages más destacadas del fotógrafo húngaro André Kertész, distribuidas en los escenarios en los que transcurrió su vida: Hungría, Francia y los Estados Unidos. Las imágenes procedentes del Museo de la Fotografía de Budapest reflejan su visión lírica y humanista de la realidad.

André [Andor] Kertész (Budapest, 2 de julio de 1894 - Nueva York, 28 de septiembre de 1985) es uno de los fotógrafos más originales del siglo XX. Fue un artista autodidacta y sus primeros trabajos fueron publicados principalmente en revistas.

En 1925 se trasladó a París en contra de los deseos de su familia, en donde formó parte del creciente grupo de artistas inmigrantes y del movimiento dadaísta.

Allí fue reconocido por otros artistas gracias a su estilo profundamente "original y humanista". Según ha explicado el comisario de la muestra y director del Magyar Fotográfiai Múzeum, Peter Baki, su etapa de París fue la "más importante" y creativa de su carrera.

SU SERIE MÁS INNOVADORA

En 1933 realiza su serie 'Distortion' basada en el cuerpo femenino y en la que se sirve de espejos deformantes de circo. Esta es una de sus series "más innovadoras", gracias a la cual obtuvo una fama mundial", según ha explicado Peter Baki.

Esta insólita solución visual, "subraya lo extraño de la realidad, pero no lo falsifica". Supone un gran paso para su obra y también para la historia de la fotografía.

Kertész trabajó para revistas europeas como 'Vu Sunday Times', 'Berliner Illustrierte Zeitung y Uthu' y presenta en París a un todavía desconocido compatriota que terminará siendo uno de los corresponsales de guerra más famosos del siglo XX, Robert Capa.

Según el fotógrafo húngaro Brassai, André Kertész contaba con "dos cualidades esenciales para un buen fotógrafo: una curiosidad insaciable por el mundo, por la gente y por la vida, y un sentido preciso de la forma".

PRESTIGIO INTERNACIONAL

A Estados Unidos se traslada en 1936. Después de unos primeros tiempos muy difíciles, a partir de los años 50 se suceden las exposiciones y se convierte en un fotógrafo de prestigio internacional. En 1984 recibe de Hungría la Orden de la Bandera de la República Popular, una condecoración que ningún otro fotógrafo ha recibido, ni antes ni después de Kertész.

En el último período de su vida, regresó a Hungría varias veces en busca de los escenarios y personajes de su infancia con poco éxito; por ello, volvió a explorar con su cámara lo nuevo, lo diferente. En la cantera de Fertörakos esperó una hora inmóvil hasta que llegó la imagen deseada: el paso de las aves ante un muro derribado.

Kertész conservó siempre ese afán por la perfección que se detecta en todas sus fotografías y que hacen de una simple toma una obra maestra, la obra de André Kertész.

El Museo Húngaro de la Fotografía, dirigido por Peter Baki, fue inaugurado en 1990 con 70.000 piezas provenientes de la colección de la Asociación de Fotógrafos Húngaros, fundada en 1957. Desde entonces, su colección se ha multiplicado por diez y ahora dispone de más de un millón de fotos. Esta exposición estará en Madrid hasta el 10 de abril.

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