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'Purito' roza perder la 'maglia rosa'

MADRID

El ciclista danés Lars Bak, del Lotto-Belisol, se impuso en la duodécima etapa del Giro de Italia, disputada este jueves con salida en la localidad de Seravezza y final en Sestri Levante, sobre 157 kilómetros, mientras que el español Joaquím Rodríguez (Katusha) conserva una 'maglia rosa' que por momentos pudo perder.

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SESTRI LEVANTE (ITALIA), 17 (EUROPA PRESS)

José Manuel Soria.

José Manuel Soria.

El ciclista danés Lars Bak, del Lotto-Belisol, se impuso en la duodécima etapa del Giro de Italia, disputada este jueves con salida en la localidad de Seravezza y final en Sestri Levante, sobre 157 kilómetros, mientras que el español Joaquím Rodríguez (Katusha) conserva una 'maglia rosa' que por momentos pudo perder.

Y es que su formación permitió una tempranera fuga donde marchaban el francés Sandy Casar (FDJ-BigMat) y el italiano Ivan Santaromita (BMC), situados a más de cuatro minutos, y dejó que cogiesen una amplia renta, que no se preocuparon en demasía en enjugar, y que le pudo costar finalmente la valiosa prenda al corredor catalán.

Lo más seguro es que el Katusha decidiese guardar fuerzas para lo que se avecina, porque sorprendió un tanto su falta de colaboración para acabar con la escapada y decidió que la responsabilidad fuese de otros, en concreto del Liquigas, que por momentos pareció el único y más interesado en que los escapados no llegasen a Sestri Levante.

Todo se empezó a fraguar tras el primer tercio de una soleada jornada, y la tranquilidad con la que el equipo ruso llevaba a los corredores hasta la línea de meta, se alteró con el ataque de, además de los mencionados Bak, Casar y Santaromita, el costarricense Andrey Amador (Movistar), el belga Jan Bakelants (RadioShack-Nissan), el italiano Luca Mazzanti (Farnese Vini) y el polaco Michal Golas (Omega Pharma-Quick Step).

Este septeto aprovechó la aparente calma del gran grupo para comenzar a abrir brecha, ayudado por el perfil de la etapa, con tres puertos situados en los últimos 60 kilómetros, donde la colaboración de los fugados les permitió acercarse a los siete minutos de renta, suficiente renta para 'despertar' a los de atrás.

En cambio, de los equipos de los favoritos, sólo la maquinaria del Liquigas decidió comenzar a trabajar para enjugar la diferencia, mientras que Katusha, Garmin-Barracuda, Lampre o RadioShack-Nissan preferían dejar que los compañeros de Ivan Basso tomasen la responsabilidad.

Así, Casar y Santaromita se vieron con opciones reales de poder enfundarse la 'maglia rosa', sobre todo el francés, y pusieron todo su empeño para que lograr este éxito, que por momentos pareció casi seguro porque el Liquigas se rindió en los kilómetros finales.

En ese momento, cuando se atisbaba el premio de la victoria de etapa, y con el español Amets Txurruca (Euskaltel-Euskadi) como nuevo inquilino del grupo delantero, la vigilancia y el cansancio ralentizaron su ritmo. Bak fue el más inteligente y lanzó su ataque final a poco más de un kilómetro, y no encontró resistencia en sus rivales para ganar por una decena de segundos a Casar, que se quedó a más de veinte segundos del liderato del 'Purito' después de que el grupo acelerase en el tramo final para recortar lo necesario para mantener al español en cabeza de este Giro.

La 'corsa rosa' celebrará este viernes la decimotercera etapa, un corto recorrido de 121 kilómetros, 'aperitivo' de las dos jornadas montañosas del fin de semana con finales en Cervinia y Lecco-Pian di Resinelli, primeros exámenes para la candidatura del de Paret del Vallés.

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