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El ejemplo del Baskonia

LA MIRADA DE ANDERSSON / EL CB GRAN CANARIA, EN LA ENCRUCIJADA

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El CB Gran Canaria se encuentra ante un dilema trascendental: su modelo actual ha tocado techo. Y ante semejante encrucijada sólo tiene dos vías de escape: progresar o empantanarse. Antes de que la entidad claretiana llegara a este punto, otros clubes de baloncesto se vieron ante una disyuntiva similar. Algunos fracasaron. Otros han alcanzado el éxito. Entre los que triunfaron se encuentra el Tau Cerámica [Saski Baskonia], que el pasado domingo ganó la Copa del Rey y que actualmente lidera la Liga ACB y su grupo en el Top 16 de la Euroliga.

El presupuesto del CB Gran Canaria [de toda la entidad] para esa temporada alcanza los 5,8 millones de euros. En la campaña anterior ascendió hasta los 6,3 millones de euros. Con esas cifras, el club se maneja entre la clase media-baja de la Liga ACB, lejos de las cuentas que presentan equipos como el Real Madrid, Regal FC Barcelona, Tau Cerámica, Unicaja Málaga o Pamesa [entre los 15 y los 20 millones de euros] y algo por encima de las economías más modestas de la competición, como Ricoh Manresa, CB Murcia o Alta Gestión Fuenlabrada [entre los 3,7 y los 4,5 millones de euros].

Con este panorama, el reto del Granca cada temporada es asegurar la permanencia cuanto antes y pelear por un hueco entre los mejores en las fases finales de la Copa del Rey y las series por el título de la Liga ACB. Aspirar luego a ganar un campeonato, en inferioridad de condiciones económicas a la hora de la verdad, es una quimera. Un delirio que el propio club ha experimentado en sus seis presencias en la Copa o en sus seis participaciones en unos playoffs: nunca ha superado la ronda de cuartos de final.

El deporte es una constante historia de superación. De superación ante la adversidad, de superación ante los elementos, de superación ante los rivales. Justo ahí se encuentra el CB Gran Canaria, a las puertas de un estadio superior, próximo a un nivel más, cerca de pegar el estirón.

20 años antes, en ese límite, se encontraba el Tau Cerámica. En 1989, el Baskonia acumulaba siete temporadas consecutivas en la máxima categoría del baloncesto español [entre Primera división y Liga ACB] y ya había disputado unos playoffs por el título. Fue en ese momento, con Josean Querejeta al frente [fue elegido presidente de la entidad tras retirarse como jugador] cuando el club alavés trazó un plan para dejar de ser uno más y convertirse en una referencia [tanto a nivel deportivo como empresarial].

Primera SAD de España

El Saski Baskonia fue la primera Sociedad Anónima Deportiva de España (1989) y fue el primer club deportivo que, más allá de un simple patrocinio, unió su marca a la de una gran empresa: Taulell SA., a través de Taugrés y TAU Cerámica, es el sponsor con más años de antigüedad de la ACB y uno de los más fieles del deporte español (1987).

Para entender la progresión del Saski Baskonia hay que reparar en la figura de Josean Querejeta, probablemente el primer directivo-ejecutivo del deporte español. Dedicado en exclusiva al club, su hoja de ruta marca tres puntos fundamentales: subvenciones públicas [atado en corto un buen patrocinador], mejora de las instalaciones y un proyecto deportivo emprendedor y ambicioso.

En la obtención de las ayudas públicas, Querejeta siempre se ha movido con maestría. El presidente del Baskonia primero creó una marca reconocible y luego la vendió como un inmejorable vehículo de promoción para el País Vasco. Cuanto más lejos llegara el nombre del Tau, más lejos llegaría el nombre de Euskadi. Y así, a través del Gobierno autónomo, de la diputación alavesa, del Ayuntamiento de Vitoria o de una institución como Euskal Telebista [ETB] ha logrado recaudar un buen puñado de millones durante las últimas décadas.

A nivel de instalaciones, Querejeta sólo repitió el esquema utilizado en 1954 por Santiago Bernabéu. El dirigente del Real Madrid, hace más de 50 años, entendió a la perfección la condición de espectáculo que ya tenía entonces el fútbol. Ese año había incorporado al club blanco a Alfredo di Stéfano y para rentabilizar su contratación se empeñó en ampliar el Estadio de Chamartín con una premisa clara: un gran espectáculo requiere de un gran teatro para obtener una gran recaudación [guión esgrimido, en el fútbol, por el Arsenal para dejar el viejo Highbury y levantar el Emirates Stadium].

Nuevo pabellón

En 20 años, el Tau ha pasado de jugar en Mendizorroza [ante una media de entre 2.000 y 3.000 espectadores] a tener como feudo el Fernando Buesa Arena [con capacidad para 9.900 personas]. Además, cuenta con una ciudad deportiva propia e incluso apostó, a nivel inmobiliario, por el Boulevard de Vitoria-Gasteiz para crear un área de negocios capaz de generar recursos para impulsar su propio proyecto.

Afianzado a nivel económico, el Saski Baskonia también ha sido capaz de innovar en el plano deportivo. Capaz ahora de fichar, por lozanía financiera, a jugadores de primer nivel [por ejemplo, Igor Rakocevic], durante estas dos décadas el Tau ha destacado por su capacidad de anticipación [virtud que abarata costes]: Marcelo Nicola, Ramón Rivas, Jorge Garbajosa, José Manuel Calderón, Luis Scola, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Pablo Prigioni, Arvydas Macijauskas, Tiago Splitter o Mirza Teletovic.

Entre los méritos de Querejeta, además de alzar un Tau enorme, también se ha hecho fuerte en ámbitos fundamentales en los que también se ganan partidos: la ACB y la Euroliga. Su peso en las asambleas de la competición nacional es incuestionable. Ha estado al frente de las negociaciones con los jugadores para establecer los cupos de nacionales y su empuje sombrea hasta las designaciones arbitrales.

Ahora, tras dominar [y no sólo en el aspecto deportivo] la ACB casi a su antojo, lidera junto a Jordi Bertomeu un nuevo proyecto de Euroliga, donde el Tau tiene plaza segura [al lado de históricos como Real Madrid, Barça, Olympialos, Panathinaikos, Maccabi Tel Aviv o CSKA Mocú] y que amenaza con romper el baloncesto español.

El Saski Baskonia, Vitoria [con 150.000 habitantes menos que Las Palmas de Gran Canaria], es el ejemplo a seguir para el CB Gran Canaria. También podría valer como prototipo el Unicaja Málaga [tras la fusión entre el Caja Ronda y el Maristas]. Ojalá los modelos a seguir nunca sean el Cáceres CB, el CB Canarias o el OAR Ferrol, que rozaron la gloria, no rompieron su techo, desaparecieron y ahora tratan de recuperar el tiempo perdido.

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