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Las cooperativas y su lucha para hacerse visibles en la sociedad

Durante los años de la crisis han destruido nueve puntos menos que las empresa tradicionales. Si las empresas de capital tradicional hubieran sido cooperativas, en España habría dos millones menos de parados

El trabajo femenino en el mundo cooperativo se sitúa en torno al 40% y las mujeres en las direcciones rondan el 32% frente al 9% del resto de empresas

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Carlos González Delgado, gerente del área de Proyectos de Cajasiete; Manuel del Castillo, director general de Cajasiete; Manuel Mariscal, presidente de CICOPA; y Fernando Berge, presidente de Cajasiete

Carlos González Delgado, gerente del área de Proyectos de Cajasiete; Manuel del Castillo, director general de Cajasiete; Manuel Mariscal, presidente de CICOPA; y Fernando Berge, presidente de Cajasiete Alejandro Ramos

Las cooperativas son aparentemente invisibles en la sociedad, o eso es lo que estima Manuel Mariscal, presidente de la Organización Internacional de las Cooperativas de la Industria y los Servicios (CICOPA), que subraya que el mayor valor que representa la cooperativa es que en ella la persona es el eje de toda actuación y el capital.

"Las cooperativas las formamos más de 1.000 millones de personas y socios en todo el mundo, las 300 mayores cooperativas supondrían en facturación la novena economía mundial por el PIB. Hay más de 200 millones de trabajadores que resuelven su economía a través del trabajo en el mundo cooperativo y el 40% son mujeres. Además, la dirección de mujeres se sitúan en el 32% frente al 9% en el resto de empresas. Algo que tampoco se dice es que es la única organización empresarial que está representada y defendida por una sola organización institucional, por la Alianza Cooperativa Institucional", indicó Mariscal este miércoles en la presentación de las III Jornadas de Empresas de Economía Social y Cooperativa organizadas por la entidad bancaria Cajasiete.

El presidente de Cajasiete, Fernando Berge, apuntó que "en un mundo globalizado  las cooperativas juegan un papel importantísimo porque es una filosofía distinta" ya que en ellas "lo importante son las personas, no el capital" y añadió que los valores de las cooperativas están basados en la ayuda mutua, el trabajar en común y la colaboración. "Más que la fórmula de competir lo que queremos es cooperar y ayudar a resolver necesidades socioeconómicas comunes. Nos interesa que el modelo cooperativo no se pierda y tenga más adeptos y que la gente vea que es una alternativa para resolver mucho de los problemas que hoy en día hay en la sociedad", sentenció.

En este sentido, tanto Berge como Mariscal destacaron que este modelo económico ha superado la crisis económica con mayor facilidad gracias al elemento de solidaridad. "Hemos sufrido la mayor crisis financiera que ha afectado al continente, ¿habéis oído alguna noticia de una cooperativa de crédito que haya desaparecido o que se haya fugado el gestor? Con uno habría sido portada en todos los medios, porque cuando cae una sociedad anónima se dice qué empresa ha caído, pero cuando quiebra una cooperativa no quiebra una empresa quiebra una cooperativa", subrayó el presidente de CICOPA.

"Si las empresas de capital tradicional se hubiese comportado como las cooperativas, en España hubiera habido dos millones menos de parados. Hemos destruido nueve puntos menos que las empresas tradicionales. Si se potenciara esa fórmula de la misma manera que al resto se fortalecería el tejido industrial de este país y la calidad del empleo", apuntó también Mariscal.

Berge expuso como ejemplo la entidad que preside. "Cajasiete es una cooperativa de crédito, la única entidad canaria que queda es cooperativa y después de estos años de crisis estamos demostrando que es una fórmula válida". De este modo, explicó que por lo general las empresas que se asocian en esta figura se caracterizan por estar bien gestionadas y dar sus excedentes para poder actualizarse. "En las cooperativas prima la solidaridad y desde ese punto de vista las cooperativas superan las crisis económicas con mayor facilidad porque hay un elemento de solidaridad entre los socios y si están bien gestionadas y capitalizadas, al no depender tanto de la financiación externa tienen un mayor grado de estabilidad, aparte de la conservación de los puestos de trabajo, que es evidente", remachó.

Para Carlos González Delgado, gerente del área de Proyectos de Cajasiete, estas asociaciones han demostrado en las crisis que ser "una oportunidad para crecer" porque en las crisis son las que mantiene el empleo, además de traducir la riqueza en un medio para crear un fin en la sociedad.

Arraigadas al territorio

Por su parte Manuel del Castillo, director general de Cajasiete, recalcó que otra de las características es que suelen estar "muy arraigadas al territorio". "E n el caso de Cajasiete si en Canarias va mal no hay plan b, es nuestro territorio. Las ganancias van a parte de la sociedad, fomentamos la sociedad en todos los aspectos", sostuvo del Castillo. Así mismo, el presidente de Cajasiete señaló que otro de los aspectos importantes es la sostenibilidad que le permiten mantenerse en el tiempo y aclaró que otra ventaja que presentan frente a las empresas es que no pagan dividendos. "Lo generado no se llama beneficios sino excedentes, que sirven para mejorar las condiciones de los propios socios y las de las propias empresas para que sean sostenibles en el futuro".

Del Castillo comentó que uno de los objetivos marcados por la entidad financiera es que la gente conozca este modelo de negocio y lo tenga presente a la hora de desarrollar una idea. "E l cooperativismo puede aportarle muchos beneficios a estos pequeños o grandes proyectos de emprendeduría. Estamos trabajando con las universidades y cada vez toman más conciencia de la importancia que pueden tener este modelo porque afectan transversalmente a todas las carreras. Ahora en Economía hay especialistas en el tema de cooperativismo, pero necesitamos en las ramas jurídicas y las demás que den nociones de este modelo. Después, que las administraciones lo tengan presentes, que los beneficios que aporta a la sociedad este modelo y este tipo de empresa las cooperativas y todas las de economías social pedimos que haya una discriminación positiva hacia estos modelos", hizo hincapié.

Cuestionados sobre por qué en esta época han aumentado los autónomos pero no el cooperativismo, Mariscal no quiso dejar pasar por alto que hacer una cooperativa es muy complicado. "Lo oí una vez, un autónomo abre el negocio y lo cierra con facilidad, pero una cooperativa mínimo necesita tres personas y necesita muchas reuniones. Objetivamente se apoya más al autónomo, pero lo que reivindicamos es que nos den igual que al que más porque ofrecemos una fortaleza del tejido empresarial pyme y micropyme que el autónomo no te garantiza. La supervivencia de una cooperativa a los cinco años es del 85%".

Así, Mariscal confía en que en los próximos 50 años los jóvenes opten por este tipo de negocio. "En la generación mejor formada y con menos futuro aspirar a ser funcionario público no cuaja y trabajar en multinacionales menos. Aspiran a dos cosas: a emprender una aventura empresarial individualmente o en colectivo", indicó al tiempo que denunció que "han inventado un vocablo nuevo" la economía colaborativa en vez de apostar por la cooperativa.

Por último, en el acto estuvo presente Carlos Sierra,  presidente de la Unión Española de Cooperativas de Enseñanza y de la cooperativa de enseñanza Echeyde, en Tenerife, que tiene tres colegios con casi 4.000 alumnos. Sierra lamentó que Canarias sea la única comunidad autónoma que teniendo capacidad legislativa no tiene ley de cooperativa propia "cuando algunas ya van por tres o cuatro".

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