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La huelga del transporte público en Portugal bloquea el sistema ferroviario

LISBOA

La huelga de los trabajadores de compañías de transporte público portuguesas por los recortes en este sector ha dejado bloqueado este martes el sistema ferroviario luso, provocando importantes aglomeraciones de tráficos en varias ciudades del país.

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LISBOA, 8 (Reuters/EP)

La huelga de los trabajadores de compañías de transporte público portuguesas por los recortes en este sector ha dejado bloqueado este martes el sistema ferroviario luso, provocando importantes aglomeraciones de tráficos en varias ciudades del país.

El Gobierno de centro-derecha está poniendo en marcha un importante programa de recortes económicos para cumplir las metas estipuladas en el rescate financiero de 78.000 millones de euros concedido por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los sindicatos lusos han informado de que la huelga desarrollada este martes ha permitido paralizar el 95 por ciento de los servicios de trenes en todo el país y el metro de Lisboa. Tras el cambio de Gobierno, no ha habido tantas protestas y huelgas contra las medidas de austeridad como las que tuvo que afrontar el anterior Ejecutivo, liderado por el socialista José Sócrates. Sin embargo, los sindicatos han convocado una huelga general para el próximo 24 de noviembre para expresar su rechazo a los recortes.

La paralización del sistema ferroviario ha obligado a miles de personas a utilizar sus vehículos para ir a trabajar, con lo que se han generado grandes aglomeraciones en autopistas y carreteras por la masiva afluencia de turismo.

"Con esta huelga, la gente que pierde son los trabajadores", ha asegurado David Ribeiro, un taxista de 61 años de edad. "La gente tiene que estar convencida de que las huelgas no nos llevan a ninguna parte, tenemos que trabajar", ha subrayado.

El Gobierno luso, liderado por Pedro Passos Coelho, está intentando diferenciarse del Ejecutivo griego, adoptando las medidas de austeridad más estrictas, que llevarán a que Portugal sufra el próximo año la mayor recesión económica de las últimas décadas.

El Ejecutivo de centro-derecha ha insistido en la necesidad de reformar el transporte público para reducir la deuda en este sector y sus planes incluyen la retirada de trenes y la eliminación de algunas rutas.

"Todo el mundo sabe que es imposible no restructurar las compañías públicas porque si no lo hacemos, caeremos en la bacarrota", ha argumentado el ministro de Economía portugués, Álvaro Santos Pereira, quien ha remarcado que esta "restructuración seguirá adelante sin duda alguna".

De acuerdo con los términos del rescate financiero acordado con la UE y el FMI, el Gobierno luso tendrá que conseguir reducir el déficit el año próximo hasta situarlos en el 4,5 por ciento del Producto Interior Bruto, cuando la previsión actual es de un 5,9 por ciento del PIB.

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