eldiario.es

Menú

Chirino vuelve a la semilla

La Fundación Martín Chirino, un centro del arte de vanguardia universal

La dimensión universal de Martín Chirino no podía encontrar mejor lugar que el Castillo de La Luz para la vuelta a la semilla. No es difícil imaginar que en sus idas y venidas entre Las Canteras doméstica y el Puerto de La Luz, abierto a todos los mares, intuyó la que habría de ser su vida. Quiero pensar que igual fue, casi un niño todavía, cuando se le ocurrió que si el hierro podía flotar en las aguas de la bahía no había razón para que no pudiera también volar. Lo que quizá hubiera quedado en fugaz ocurrencia de niño de no moverse en un inquieto entorno humano e intelectual excepcional, que lo era doblemente en el ambiente opresivo de prolongada posguerra que era, en Las Palmas de Gran Canaria de su juventud, para salir corriendo. Lo comprendí muy bien cuando conocí a Martín hace más de cuarenta años. O más. Eran sus visitas discretas, calladas para no alertar a los fantasmas y pude entrevistarle, en una mesa de la cafetería del antiguo Hotel Palace, gracias a los buenos oficios de algunos amigos comunes, tinerfeños por cierto, que intermediaron para que se dejara.

Uno, la verdad, no entiende demasiado de arte y mi natural propensión a la pereza hace que no me pare demasiado, heréticamente si quieren, en los objetos producidos y me interese más la aventura vital del autor para entrever el sentido de su obra; la que en Martín arranca de los escenarios de su infancia y primera juventud, se prolonga en una elaboración intelectual que incluye en su materialización el dominio de la forja para que el hierro pueda volar, describir espirales de viento que lo mismo se abren a ocupar el espacio sin ahogarlo que se enroscan en apariencia cuando en realidad son infinitas; aunque tengan un punto desde el que se desenvuelven, el que ha impedido que el vértigo de la propia espiral le hiciera perder pie en su tierra natal, que él mismo califica de inestable pero de la que toma su energía como señalado de los dioses.

Martín está, pues, donde debía estar. Pero me inquieta que anden los políticos de por medio. Lo digo porque recuerdo bien su labor al frente del CAAM. Su buen hacer y prestigio profesional le dio una proyección internacional al centro hasta que hizo acto de presencia la mezquindad politiquera, uno de los demonios insulares que, cómo no, asomaron su feo rostro en la inauguración del otro día. La ausencia de representantes del Gobierno canario resultó muy significativa. Dicen que fue por razones protocolarias, porque no se previó la intervención, más bien diría que se impidió, de Paulino Rivero mal que le pese a Soria todavía la primera autoridad autonómica. La eterna disputa por sacar más la barriga que es, como ha indicado José Miguel Pérez, un clásico en los actos organizados por el PP. Menos mal que el homenajeado sabe pisar en tierra inestable.

Seguir leyendo »

El Gobierno canario se va de reformas y Rajoy se olvidó de los Chafalmejas

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Mariano Rajoy se ciscó en la jornada de reflexión de las elecciones andaluzas. No es que violara la ley, pero sí aprovechó la convención pepera de Valencia para dirigirse a la mayoría silenciosa en la que tiene depositadas todas sus esperanzas. Está visto que con este hombre hay que jugar al póker en bañador. La cosa fue tal que así.

Los peperos valencianos, que tanto han honrado a la derecha española en los últimos años, se reunieron para aprobar el marco del programa con que se presentarán a las próximas elecciones y allí se personó Rajoy. Mientras los andaluces reflexionaban, se soltó un mitin de aquí te espero con más vuelos que el aeropuerto del abuelo Fabra. Al grito de ¡fuera plasma! y sin anestesia arremetió contra la oposición a la que considera una jarca de adanes, tertulianos, zascandiles y amateurs que nos llevan al desastre; como si ya no estuviéramos en él. Es su opinión y no la discutiré. Pero me llamó la atención lo del amateurismo lo que equivale a reprocharles una falta de profesionalidad política, a diferencia de los/las jerarcas de su partido que, al decir de Bárcenas, él mismo les entregaba los sobres que esperaban como perros por cáscaras de queso.

No mencionó Rajoy a Andalucía ni al candidato de su partido a la Junta, Moreno Bonilla, eso es verdad. Quiero decir que formalmente respetó la reflexión de los andaluces, pero que el canal 24 Horas, de TVE, retransmitiera entero y completito, para toda España, su fervorín al PP valenciano indica la intencionalidad de convencer a los andaluces de que sin el PP no son nada. Sólo faltó que llamara "chafalmejas" a sus rivales y sin embargo enemigos. Es un término que es, o ha sido, de mucho uso en Cuba, en Andalucía y en Canarias, aunque el DRAE, muy poco dado al federalismo léxico, lo despacha como sinónimo de "pintamonas". Pasó por alto, pues, que en las islas se le dice "chafalmejas" a los individuos parlachines y mentirosos, los que prometen mucho y nada cumplen, que se meten en todo para liarla, es decir, a los también llamados "arretrancos".

Seguir leyendo »

Política exterior: el PP no se aclara

El presidente de Venezuela Nicolás Maduro

Walter Benjamin dijo algo así como que pocas esperanzas caben cuando los hechos de los que informan y que comentan y analizan a diario los periódicos no nos sirven para identificar los poderes ocultos a los que estamos sometidos; peor será, imagino, si a la incomprensión de esos hechos se suma que nos los ofrecen tergiversados. En el caso de Venezuela, que es el que ahora me ocupa, irrita el empeño de la derechona española de usarlos para combatir a Podemos no haciéndole la crítica que, sin duda, merece, sino atribuyéndole el absurdo cuasi metafísico de querer establecer en España un régimen "bolivariano"; nada menos. Tanto insiste el PP en tratarnos como idiotas que llegamos a pensar si no lo seremos realmente cuando tantos votos le damos; quienes se los dan, claro.  

Los ataques al nuevo partido se han recrudecido en los últimos días por su negativa a votar en el Parlamento Europeo a favor de exigir al presidente Maduro la puesta en libertad de los dirigentes de la oposición venezolana detenidos. Según la derecha pepera, los detuvieron por disentir del Gobierno chavista; al punto de asegurar Esperanza Aguirre y otros que meter en la cárcel a quienes no opinen como ellos es el objetivo de los de Pablo Iglesias. Es tan incoherente esta derecha pepera que la veo muy capaz de acusar a Podemos de no cumplir con su programa si llega al poder y no pega a encarcelar rivales. Nada les dice que la negativa de los podémicos a apoyar la propuesta en Estrasburgo pueda obedecer al deseo de no cerrar el paso a la salida dialogada que recomiendan varias instituciones internacionales, entre ellas la ONU. La comprensión de la postura de Podemos no quiere decir que me apee de mi opinión respecto a que debieron Iglesias y sus compañeros apoyar la propuesta. Pero cada cual es quien cuyo, como decía un sabio de Los Arbejales. Sin olvidar que es diálogo, justamente, lo que propone Henrique  Capriles, el principal miembro de la oposición venezolana: no en vano Hugo Chávez, en su última comparecencia electoral, le ganó por apenas punto y medio, muy lejos ya de sus apabullantes victorias en elecciones anteriores. Habría, pues, que matizar  mucho al  hablar con tanta alegría de dictadura chavista; y ponderar adecuadamente que ese mismo electorado, que apoyó en todo momento a Chávez, incluso en el referéndum revocatorio a que se sometió, rechazó en las urnas, también en referéndum, su intento de reformar la Constitución para instituir la presidencia vitalicia. Algo no coneja ya que, si de una dictadura se trata, le hubiera bastado a Chávez recurrir al decreto ley, tan querido de Rajoy, para imponer su voluntad sin engorrosas consultas.

Vaya por delante que nunca me gustó Chávez y mucho menos su sucesor, Nicolás Maduro. Por razones de estilo político, de temperamento o lo que sea. Lo que no me lleva a lamentar el fracaso del intento de golpe de Estado del pasado 12 de febrero. Confieso que se me pasó por alto, quizá por descuido mío, sin que deje de extrañarme (es un decir) que los periódicos españoles no destacaran que los golpistas se proponían  bombardear y ametrallar el Palacio de Miraflores para asesinar a Maduro; además de destruir el Ministerio de Defensa, los estudios de Telesur Internacional y otros centros gubernamentales. Esa fue la causa de la detención de los dirigentes de la oposición, acusados de participar en la intentona, cuya puesta inmediata en libertad se demanda.

Seguir leyendo »

El Estado de la nacionalidad y las cabras que guardamos

María Australia Navarro, en rueda de prensa. (EFE)

El debate sobre el Estado de la Nacionalidad fue un muermo de aquí te espero, Concha. Pero como debo cumplir con el rito de comentar, destacaría las afirmaciones de CC y el Gobierno respecto a que ha dejado a las islas en buena posición para remontar, cosa que no estoy en condiciones de afirmar o negar. Desde luego, es evidente que no ha habido escándalos ni salpafueras desatinados y que el Gobierno de coalicionados y socialistas ha aguantado hasta el final de la legislatura. No ha entusiasmado el Gobierno aunque le mantuviera el pulso a Soria en el asunto de las prospecciones petroleras; pero no lo acompañó con una apuesta firme por las energías alternativas en unas islas donde no faltan el sol y los vientos. No ha sido, pues, una gestión para tirar voladores y la legislatura se salda sin haber afrontado la cuestión de la ley electoral que permita un Parlamento de verdad representativo, que acabe con el juego de las dos sillas (una fija para CC y la otra, a disputar por PP y PSC). Tampoco se ha resuelto la cuestión de la hegemonía tinerfeña de vía estrecha. 

De las críticas al Gobierno en el debate hay que mencionar, en primer lugar, la de Australia Navarro que, lejos de comportarse como portavoz del PP, que era lo que tocaba, intervino en la sesión en plan de candidata de su partido a la Presidencia del Gobierno en la que no se ahorró la muy pepera promesa de crear montones de puestos de trabajo. Un clásico pepero que dejaré estar por lo sobado para irme a algo más característico de la derecha isleña: la de considerar cualquier disconformidad con el Gobierno central, particularmente si es del PP, puro afán electorero, victimismo lloriqueante que enmascara incapacidades e insuficiencias. Para esta gente siempre y sin excepción y por encima de las evidencias, el Gobierno central pepero siempre tiene la razón y obra con tanto acierto que no pueden ser sino responsabilidad del autonómico canario los índices de paro, el incremento de la pobreza, el desplome de la inversión pública, el incumplimiento de los pactos habidos, el deterioro de la enseñanza y la educación o el abandono de las actividades productivas; por no hablar del maltrato presupuestario que, simplemente, niegan. Como si nada tuviera que ver la política de Rajoy y su Gobierno.

Sin necesidad de entrar en polémicas, para qué, resulta patente la pretensión de que las islas soporten sin rechistar, con el espíritu menguado de indios colonizados, los atropellos de la metrópoli. El aplazamiento sine die de la reforma de la parte económica del REF y el comienzo de la privatización de AENA, que no dejará de tener malas consecuencias para nosotros, son los dos casos más recientes que se engloban dentro de una política orientada a acabar con las especificidades isleñas y lo poco que queda del acervo económico (del que ya ni siquiera se habla). Es la forma de avanzar en la "recentralización": como no se atreven con los fueros vascos y navarros y los catalanes se les han puesto flamencos, cargan contra la reserva colonial. Una política que recurre con frecuencia al engaño. Por no ir más lejos, la insistencia en que AENA sigue bajo el control del Estado al vender sólo el 49% de la empresa; como si no estuviera más que comprobado que la dinámica económica y financiera acaba por imponerse en estos apaños y no supiéramos que eso es precisamente lo que busca esa política de "adelgazar" al Estado. El mismo hecho de que, en el caso del REF, el Gobierno central aceptara la reforma de la parte fiscal, de especial interés para el empresariado, con el aplazamiento de la económica, que afecta a más del 90% de la población, resulta reveladora de la verdadera entraña de la derechona gobernante. Con el empresariado satisfecho, ya no hay cuidado si la gente se solivianta y en el peor de los casos ahí está el PP isleño para relativizar unas cosas, negar otras y si alguien rechista, acusarlo de buscar el enfrentamiento con Madrid por razones electorales. Ese es el papelón que ha asumido el PP canario. Como, además, no hay posibilidad de que los isleños organicemos una manifestación en Madrid, cuentan con un laboratorio lo bastante aislado para experimentar. 

Seguir leyendo »

Rajoy vs. Tsipras, el huevo y la gallina y lo de Bravo

El Gobierno de Tsipras cumple un mes con frentes abiertos pero con un gran apoyo

"Hay que hablar con claridad: nosotros no somos culpables de la frustración que se ha generado en la izquierda radical griega, que prometió aquello que sabía que no se podía cumplir, como ahora ha quedado demostrado", respondió Rajoy a Alexis Tsipras, primer ministro griego. Tsipras aseguró al Comité Central de Syriza que en las recientes negociaciones de Bruselas, España y Portugal habían tratado de conseguir la "rendición incondicional" de Grecia "antes de que nuestro trabajo produzca resultados y antes de que el ejemplo griego afecte a otros países, especialmente antes de las elecciones de España".

El incidente verbal vuelve a poner de manifiesto con quien nos jugamos los cuartos. Para empezar, donde dice Rajoy "hablar con claridad" debió decir "hablar con verdad". Porque si algo no se le puede negar a Tsipras es que dijo clarito lo que pensaba; o lo que le interesaba llevar al ánimo de los suyos. La cuestión, pues, queda reducida a quien dice la verdad. Una reducción que de poco sirve porque la verdad en política es relativa, la determinan los intereses que defienda cada parte y quienes asistimos al espectáculo según el grado de identificación, afinidad o simpatía con una u otra parte. El color del cristal, ya saben.

De todos modos tiene su coña que sea Rajoy, precisamente Rajoy, quien acuse a Tsipras de prometer aquello que sabía que no podría cumplir. Las hemerotecas están repletas de sus promesas de eliminar el paro, de no tocar la Sanidad, la Educación, las pensiones, los salarios y el conjunto de los servicios sociales y la rotundidad con que afirmó que no daría ni un solo euro público a la Banca. Y ya vimos lo que hizo ya en La Moncloa. Para su desgracia, no lo testimonian las páginas de los periódicos de papel olvidados en las hemerotecas sino las resplandecientes imágenes con sonido que corren y recorren las redes sociales y las pantallas de TV. Y lo que se ve y escucha son promesas incumplidas y el brutal incremento de las desigualdades sociales de las que no nos podremos recuperar en mucho tiempo. Es escalofriante que el 1% de la población española posea el 27% de la riqueza nacional y que el 10% de esa misma población tenga el 55%, nada menos. Cuando el presidente habla de recuperación debe referirse a la de quienes nunca padecieron la crisis y se han enriquecido aún más con ella. La satisfacción de las grandes empresas por el crecimiento de sus beneficios resulta obsceno ante lo que vemos a nuestro alrededor.

Seguir leyendo »

Las coñas macabeas: del REF al facherío soriano, la callada de Rajoy y el gomero Curbelo

El PP propone cien medidas económicas y un acuerdo de regeneración democrática

La jubilación es tiempo para muchas cosas; recordar entre otras. Y acabo de acordarme de la ocasión, más que del día, en que conocí por vez primera a un escéptico. Bueno, en realidad ya lo conocía pues hicimos juntos Preparatoria e ingreso en el Bachiller; pero le guardaba el secreto hasta aquel momento en que el cura contaba de Noé embarcando en su arca, por mandato de Dios, una pareja de animales de todas y cada una de las especies para que no perecieran en el aguacero. Estaba yo tan contento de que se salvaran los animalitos que me importunó oír a alguien musitar cerca un descreído "¡sí, hombre!", con el añadido de "¡guárdame un huevo de la echadura!".

Nunca supe si semejante escepticismo, aún incipiente, era religioso, filosófico o científico porque mi hombre no se metió a cura, ni le dio por la filosofía y no les digo de la ciencia: su padre acabó poniéndole una granja, que era de las soluciones desesperadas de los padres adinerados que no sabían qué hacer "con este muchacho". Siempre he tenido la duda de si su destino granjero fue castigo de Dios o pura ironía divina, aunque me inclino por lo segundo: el castigo vino después, al llevarse por delante una barranquera las instalaciones.

Lo que más recuerdo del compañero de mi cuento es la frecuencia con que recurría a la ya olvidada expresión "de coña macabea". Era tan incomprensible para mí como su prima hermana, la "coña marinera"; que no ha caído tan en desuso como la macabea, herida de muerte a finales de los 60, cuando la Iglesia romana suprimió del santoral a los Santos Mártires Macabeos, precisamente.

Seguir leyendo »

El lío socialista, la maduración de Bañez, el baifo de Margallo, el laberinto griego, el liderazgo ‘barítimo’

Fátima Báñez. Ministra de Empleo y Seguridad Social

Yo no sé a ustedes, pero a mí me tienen hasta el gorro los follones de los socialistas. No tanto por ellos sino por lo que representan como alternativa light al PP. Preocupan de tanto que les atrae el abismo al que se aproximan cada vez con mayor temeridad.

No me interesan en principio las razones de Pedro Sánchez para defenestrar a Tomás Gómez. Dicen todos que no es por deshonestidad y se dan casos de doble militancia, como el de Antonio Carmona, candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, que aprecian tanto al uno como al otro. Tiene el corazón partío, pues. La bronca ha alcanzado niveles notables y se ha extendido a Canarias con el caso de Casimiro Curbelo en el que no entraré pues la pregunta no es por qué lo echan sino la razón de que lo hayan mantenido tanto tiempo. Una pregunta retórica ya que nadie ignora que se debió a su tirón electoral. Lo que, en principio, es legítimo si no fuera por lo mucho que tiene que ver con el clientelismo. Algo que no puede permitirse un partido que se proclama socialista para no verse en situaciones como la que atraviesa hoy y que invita a una nueva pregunta: ¿Habría actuado la dirección socialista contra Curbelo como lo ha hecho de no darse el actual estado de efervescencia social en que la irrupción de nuevas fuerzas le obliga a hacer ahora lo que tenía que haber hecho ya mucho antes?

El caso de Curbelo es distinto al de Gómez. Si contra aquel han jugado sus tribulaciones judiciales, contra éste deben haberlo hecho las encuestas ante las que comentó Rafael Simancas, ahora al frente de la gestora madrileña, que llevaba al PSOE al desastre. Pero aún siendo diferentes, los dos se encuadran en la misma chamolona, peligrosamente cerca de una convocatoria electoral.

Seguir leyendo »

Crueldad política y lo que no Podemos, según Rajoy

Juan Carlos Monedero

"Mi esposa debe estar por encima de toda sospecha", comentó Julio César al divorciarse de Pompeya Sila, su segunda esposa. Pompeya había acogido en su residencia de la Vía Sacra la celebración de las fiestas de la Bona Dea, la diosa buena, que debió ser de cuidado pues provocó el escándalo motivo de la separación, cuenta Cicerón. El dicho ese de que "la mujer del César no solo debe ser honesta, sino parecerlo" es, pues, adaptación de aquel comentario a la práctica política actual que sugiere, no sé, algo parecido a que resulta más importante parecer honesto que serlo realmente. Y me apresuro, antes de que se me olvide, a hacer referencia a una amiga, defensora de la igualdad de sexos y que a medida que cumple años gana en ironía lo que pierde de indignación al preguntar "¿Y del César, qué?".

En la política española la corrupción dejó de ser comidilla de tertulia en los reservados de los restaurantes, con su pizca de admiración por la habilidad del corrupto, para pasar al primer plano de las preocupaciones de la gente que ha dejado de considerar los dineros públicos algo ajeno. Es tan apabullante el número de casos de corrupción y la evidencia de que prosperan a la sombra del poder, enquistados en las estructuras de los partidos, que se ha generalizado un auténtico estado de sospecha. La Prensa decimonónica hablaba con naturalidad del "poder y sus adherencias", de modo que podría decirse que PP y PSOE, los más afectados por feos asuntos debido a su alternancia en el machito, están en la línea de la tradición que ha dado lugar a la identificación Poder=corrupción. Tradición que, sin duda, llevó a cierto isleño socarrón a afirmar que nunca aceptaría dinero pero sí que lo pusieran donde lo "haiga".

A Podemos, aparte del cabreo generalizado por la situación social que, por lo visto, no computa en los términos de recuperación de que habla Rajoy, lo ha beneficiado la desconfianza en el poder monopolizado por el bipartidismo que PP y PSOE tratan de reconstruir, aunque Pedro Sánchez lo disimule. El ascenso meteórico de los de Iglesias refleja las ganas de que las cosas cambien. Las alusiones a la "casta" han sido tan eficaces como peregrinas las réplicas del PP para desvirtuarlas. Aducen los peperos que se ofende a sus miles de militantes, en especial a los centenares (o miles, no los he contado) que se parten el pecho a lo largo y ancho del país trabajando por sus convecinos, muchos sin cobrar un duro. Como si esa militancia de base, a la que pretenden los mandarines peperos poner por delante, no supiera que "casta" a que se refiere Podemos no son ellos sino los sujetos del mundo financiero y empresarial cogidos con las manos en la masa; como si ignorara el PP que la existencia en España de esa "casta" es una constante histórica desde don Pelayo a esta parte. Ni que fueran idiotas.

Seguir leyendo »

"Contigo podemos" no es un bolero y Tsipras va pudiendo

Presentación de Contigo Podemos Gran Canaria.

Aunque lo parezca, está claro que nada tiene que ver con aquello tan bolérico tipo "contigo aprendí las cosas buenas de la vida", salvo en lo de tutear al respetable público; lo que es comprensible pues el "usteo" resta poesía, rebaja la intimidad de las tristes añoranzas por los amores perdidos y los lamentos sobrevenidos después de que el tercer o cuarto whisky haya esponjado el corazón del escuchante/a. Insisto también en que no es un bolero no vaya a ser que alguien recuerde el origen cubano de este género musical y me vea obligado a reconocer que sí, que lo es, pero de la Cuba anterior, muy anterior, a la de Fidel para alejar las sospechas de castrismo chavista o de chavismo castrista, que ya ni sé.

Como se estarán preguntando a qué viene el párrafo anterior, diréles que "Contigo Podemos" es el nombre de una de las candidaturas que se disputarán la dirección grancanaria del partido de Pablo Iglesias en las elecciones a celebrar del 9 al 13 de este mismo mes de febrero. Lo harán frente a la otra candidatura, la denominada "Claro que Podemos", que llega un punto más allá en su afirmación de que poderse, se puede. Pero me llamó la atención que, a pesar de pertenecer a una fuerza política más que emergida, a juzgar por la manifestación de Madrid, reproduzcan los de "Contigo" tics propios de la tan denostada vieja política sin caer en la cuenta de que el tic marca el instante previo al tac que señala el avance. O sea, que con el tic ahí te quedas mientras el tac sigue adelante para dar entrada al tic siguiente y enseguida a otro tac que vuelve a ser tic y así sucesivamente hasta que se acaba la cuerda. Y digo cuerda porque me refiero a los viejos relojes, que son los que "tictaquean" y permiten oír el paso del tiempo, no los silenciosos de hoy, que solo indican que se te hace tarde.

El tic de los "Contigo" debió trabarse en la repetitiva historia de los mogollones carnavaleros con los vecinos hasta los mismísimos del ruido, el vocerío, los excrementos y las inmundicias propias de las multitudes de educación cívica más que minoritaria. Parece lógico que se trate de pescar votos en un estanque alborotado por las influencias lunares tirando ya para la amanecida, pero está feo en este caso. No tanto por el hecho en sí sino porque, según ha revelado la propia candidatura, se ha dirigido a los vecinos protestones para que se dejen de boberías y retiren la denuncia: no solo adoptan la postura del alcalde Cardona, también en lance electoral, sino que dan la razón a los que han intentado "escrachar" a los doloridos; y a este periódico, que lamentó el otro día que no haya merecido iguales desvelos la Biblioteca de San Telmo, a pesar de ser candidatura de abundancias curriculares. Tic, pues. Pero un tic trabado en el intento de convencer a los vecinos de que el alcalde Cardona tiene razón al señalarlos con el dedo. Tic sin el tac de un análisis de situación beneficia, ya digo, al alcalde que oculta su prepotente negligencia señalando a los vecinos como únicos responsables del estropicio carnavalero; del que no llegará la sangre al río, presumo... En definitiva: "Contigo" respalda la prepotencia del PP que, en este caso, ha llevado a Cardona a pensar que le basta para tapar su mala gestión jugar con las personas; con las que no conciben, legítimamente, verse privados de su fiesta y con los derechos no menos legítimos de los vecinos al descanso. Dicho en otras palabras, que son las mismas: Cardona señaló a los vecinos a los que piden los de "Contigo" que retiren la denuncia. Los convierten así en chivos expiatorios cuando el verdadero chivo, en este caso "explicatorio", es el alcalde. Más que populismo veo en este asuntos populacherismo.

Seguir leyendo »

Está bonito el PP para hablar de radicalismo

José María Aznar, expresidente del Gobierno

En el programa que Ana Pastor dedicó a Grecia en La Sexta, la periodista griega Dora Makri aclaró que en su país el término "radical" en política nada tiene que ver con las connotaciones abertzales y hasta de complicidad con el terrorismo que advierte el PP en Podemos. Lo comentó tras escuchar al pepero Rafael Hernando recordar, en el mismo programa, que el Syriza griego, ganador de las elecciones, se definía como eso, como "radical", lo que equivale, según Makri, a "innovador" y no a la imagen del incendiario enemigo de la democracia que proyecta el partido del Gobierno de Podemos, al que acusa de querer un régimen chavista, castrista, marxista leninista o afines por el simple placer de que la gente sufra.

Como ya no está uno para muchos trotes, busqué el remanso del DRAE que define el radicalismo como "doctrina que propugna la reforma total del orden político, científico, moral o religioso". También designa el mismo palabro al “modo extremado de tratar los asuntos". Lo que me obligó a buscar "extremado" que resulta equivaler a "exagerado o excesivo” y a lo que es "sumamente bueno o malo", como el colesterol, si bien lo más tranquilizador fue que "extremado" denominan los ganaderos "al tiempo en que están ocupados en hacer el queso". De lo que se desprenden una conclusión: si radicales son Podemos y Syriza por querer hacer un queso nuevo, no menos radicales son las reformas del PP que nada más llegar a La Moncloa se puso a la tarea de hacer más ricos a los ricos.

El PP no anda muy ducho en historia. Olvida que el término, "radicalismo" o sea, surgió de los movimientos liberales de los siglos XVIII y XIX alineados con la izquierda burguesa, que haberla, húbola. Creo que el término lo introdujo Charles J. Fox, diputado de la Cámara de los Comunes, antiesclavista, partidario de la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos, que no eran entonces malos quesos. En España, el Partido Radical surgió por los días de la Revolución de 1868; cuajó, no se olviden del queso, en el clima político que llevó al asesinato de Prim, del que Galdós sabía más de lo que contó; se escindió luego en dos alas y entró en descomposición con la Restauración borbónica.

Seguir leyendo »