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Ergia y Energía

Los decires se construyen en la mente como caótica colisión de mundos heterogéneos y luego, al decirlos, los formamos o deformamos, que al cabo es lo mismo, para alumbrar esa espora que el viento debe trasladar a los pistilos del escuchar. Y, dicen, es entonces cuando hay comunicación. De modo que estaba yo haciendo lo que hacía, cuando escuché a lo lejos a alguien que se quejaba de que estaba “harto ya de estar harto de preguntar al mundo por qué y por qué” ... Y sobre la mesa descansaba el ya vintage artículo de Juan Seoane: Cioran 2011. Sin buscarlo yo ni él venirme a buscar, aparecía el filósofo de la vacuidad, también en ese justo momento en que hacía lo que estaba haciendo.

Se produjo una colisión a tres bandas como en el buen billar, ya que llevo sucediendo mis días combinando estupores y aconteceres por estas tierras de España, sin entender lo que no se entiende. Decía Bertrand Russell que “Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible y los políticos por hacer imposible lo posible”. De tal forma que vivimos – la mayor parte de la sociedad sólo existe - la absoluta falta de respeto a la ciudadanía y su voto, a base de cambalaches, chaqueterismos malevos, ladridos más que parlamentos, conspiranóicos disparates y otros entornos arrabaleros, pozoraimundianos y de mal vivir. Pareciera que mientras más luz se arroja sobre la iniquidad y la desvergüenza política, más se incrementa la indolencia y sinrazón de los que la sufren. El Síndrome de Estocolmo ha bajado desde Escandinavia al sur. Algo parecido, osada comparación, me pasó varias veces en esas madrugadas de las carreteras de las cumbres grancanarias: la lechuza, quieta sobre el asfalto, más inmóvil se volvía cuanto más las luces del coche se acercaban a sus ojos. Era el negro de la noche necesidad para salvar la vida del negro de los neumáticos. Y yo cegaba el vehículo y ella encontraba la luz. Que era el oscuro. Y volaba.

Por lo que he leído, sé que no todo era trigo limpio en el Olimpo, pese a que había un Dios Pan – no me explicó por qué era medio humano, medio cabra y medio dinosaurio - que debió haberse encargado de la masa, el amase y el amasijo, en vez de largarse a la Arcadia a vivir en plan Kerouac, además de fornicar con todas las Ménadas, ebrias asistentes de Dionisos. Pan, parece que fue el único Dios que murió, aunque no he podido confirmarlo. Puesto que aún no me han amenazado con el Tártaro, acudo en ocasiones, en nombre de la Fiesta Nacional – ahora, la muleta se puede acompañar de un bebé para dar más espectáculo. Como en el Congreso, que también es otra 'fiesta' pero plurinacional -, acudo digo por razones profesionales, a reuniones con un número determinado de dioses, semidioses, héroes, amazonas y hasta bufones cursis como Cupido, al que sin embargo Zeus nunca quiso meter en un expediente de regulación de empleo (ERE), dada su archiconocida pasión, la de Zeus, por el fornicio con todo tipo de hembras de alto standing, fueran humanas, semidiosas o diosas. Al gran Dios de dioses le bastaba con que tuvieran pulso. E impulso.

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El tremendo 'cross' de Pablo

Todo se estaba desarrollando siguiendo la técnica cinematográfica de montaje de Alfred Hitchcock. Expectación, ansiedad, tensión, miedo … suspense conseguido a través del salto cada vez más acelerado entre narraciones paralelas usando el cambio de plano por corte. Rápido, rápido, cada vez más rápido. Todo el país estaba pendiente. En el cuadrilátero, sentados frente a frente, Sugar Ray Robinson y Jake LaMotta. Muchas veces se habían visto las caras formadas y deformadas. En una ocasión en Detroit, hábitat del soul, alma de la música negra hospedada en la Tamla Motown. Pero, ahora vivíamos el 14 de Febrero de 1951 y se veían por sexta vez para el título mundial de los pesos medios. El combate fue publicitado como La masacre del día de San Valentín. Entre el público y en las primeras filas estaban Frank Sinatra, Nat King Cole, Joe Louis ... más lejos, Robert de Niro y Martin Scorsese que buscaban un guión para 'Toro Salvaje'. Dicen las crónicas que fue De Niro quién, apropiándose de las palabras de Harry 'El Sucio', en un momento de silencio gritó: “¡Alégrame el día!”. Y cuentan que, de inmediato,  “Robinson boxeó desde fuera a LaMotta durante los primeros diez asaltos, lanzando a partir de entonces fuertes combinaciones durante los siguientes tres asaltos que noquearon a LaMotta por primera vez en sus 95 combates profesionales”. Nockaut técnico en el asalto número 13”. 

Pablo se había entrevistado con el monarca. Mero protocolo. Lo realmente importante fue la llamada telefónica al Rey, a Sugar Ray, que viajaba por toda Europa en su Cadillac color rosa. Pink Cadillac. Acaeció entonces, después de colgar y no antes, cuando el líder de Podemos lanzó un tremendo 'Cross' sobre el adversario que se encontraba en Ferraz o Dios sabe dónde. El 'Cross', considerado por muchos expertos como el golpe más letal del boxeo, impacta con mucha fuerza y velocidad en puntos estratégicos del físico enemigo. Eso fácilmente puede desestabilizar al contrincante. Hacía siglos que no se había visto en el país una estrategia tan bien dibujada. Hacía muchos años que la política se limitaba al continuismo, a alienar a la sociedad civil y a un siempre pactado 'ahora me toca a mí'. Pablo Iglesias, sin quitarse la camisa ni ponerse la chaqueta, propone al socialdemócrata Pedro Sánchez un acuerdo para gobernar España. Sánchez sería el presidente del Ejecutivo y él, el vicepresidente. Parece una opción razonable, dicen que dijo. Y así fue como lo dijo porque yo lo vi. IU participaría también en la entente y algún partido más - no nombrado - para lograr la mayoría necesaria que impone la ley. El tremendo 'Cross' es encajado de inmediato por Sánchez acudiendo a la fina ironía. Y dicen que dijo y lo dijo porque asimismo lo vi, que andaba en sus cosas cuando de repente se encuentra presidiendo el Gobierno de España. Otros comentaron que había que hablar de programas y secesiones y, como siempre, los más primitivos y simplones entonaron cánticos autocomplacientes y triunfales alusivos a la consecución de un consejo de ministros 'de izquierdas'. Consecuentemente, de una nueva política para un viejo país camino de convertirse en material de desecho. 

No es el análisis la muestra y explicación de lo aparente y evidente. No. Es establecer el eje y girar la moneda para apreciar qué hay detrás. Buscar el libro lleno de telarañas y abrirlo. Pasearse por el lado salvaje porque contigo aprendí a ver la luz del otro lado de la luna. La mortífera ejecución de Pablo semeja un misil balístico con varias cabezas nucleares. La más potente la introduce por la ventana del decadente PSOE con un gesto propio del Vizconde de Valmont: arroja el pañuelo de batista – acaso hubiera sido elegante decírmelo, pelillos a la mar – al rostro de un Pedro que tiene sus principales enemigos en esos tiburones 'grandes blancos' que, con el nombre de 'barones', trabajan de conspiradores, quintacolumnistas, correveydiles, alcahuetas y celestinas en una intrincada red clientelar donde el que no chupa, mama, y que, a más a más, son voces de amos en la sombra. Así han acabado los partidos/sectas que han viajado por la historia y en ella han dejado más que ejemplo, degeneración. Iglesias insistió en el reto. Chupa batista Pedro y muestra el sable o el florete: “Que diga Sánchez quién manda en el PSOE”, cuestión tan compleja como el hallazgo de la Piedra Filosofal, el Vellocino de Oro o el logro de la cuadratura del círculo. 

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Tótum Revolútum…o revoltijo

Por fin, en la constitución del Congreso de los Diputados hemos visto en directo a alguien mamando. 38 años después de iniciado el denominado 'régimen del 78', caracterizado por la corrupción política, el endeudamiento suicida, el desempleo salvaje, la ausencia de separación de los tres poderes, el incumplimiento de la Constitución, el patetismo corinnocinegético del anterior Jefe del Estado y la absoluta desaparición de la libertad política colectiva, un bebé se ha puesto morado a leche materna en los mismos escaños donde sus señorías se escondieron de la pistola de Antonio Tejero. “¡Se sienten, coño!”, dijo el golpista frustrado, pero los elegidos por el pueblo optaron por meterse debajo de donde normalmente calientan la popa, por aquello de si … por si las moscas. Carrillo aguantó el tipo ya que estaba acostumbrado a las balaceras (ahora circula por ahí un best seller que lo poner a caer de un pollino), Gutiérrez Mellado por 'el valor se le supone' y un par de elementos más por dignidad.

Pues sí, mientras la infanta hispanosuiza Cristina de Borbón se sentaba en el banquillo de los acusados – con la defensa del Fiscal y en la última fila like los más torpes de la clase – y a Rodrigo Rato le pedía la acusación cuatro años y medio de cárcel por las 'tarjetas negras' o 'black mamoneo' (¿Sólo?¿Cómo se come eso?) un bebé no aforado e hijo de la diputada de Podemos Carolina Bescansa, profesora de Metodología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología en Madrid, tomó el pecho con fruición allá donde el Poder Legislativo ha brillado por su ausencia desde la denominada Transición Democrática. Bescansa evitó con una mantita ad hoc que se viera pecho y pezón - no se trataba de la sala ' Bagdag ' - pero pasó el pequeñín a Errejón y a Iglesias de modo que la Prensa inmortalizara ese gesto maternal para, subliminalmente, trasladarlo a la escena de la política tierna y de buen rollito. Amamantar a un bebé en el Congreso después de haber completado la Maratón de Róterdam en 2010 no es nada para Carolina, cuya acción, dicen por ahí en Internet, ya tuvo un antecedente cuando el venezolano Chavez aún no había madurado.

Es más que obvio que no me voy a rasgar las vestiduras por este acontecimiento dulcemente materno-filial custodiado por leones, si no lo hice durante la anodina nana de Navidad de Felipe. González, no, el sexto. La mise en scène c'est toujours la mise en scène y, una vez más, Podemos ganó el pulso mediático – el parecer y aparecer – a los demás partidos. Sí diré que Ana Oramas, la única diputada nacionalista (?) canaria en el Congreso (yo hubiera preferido a 'El Batu' que en paz descanse), cogió gran cabreo por el acto amamantorio y morado. Morada de rabia porque, al parecer, ella fue un día a la Cámara hecha gofio tostado de millo, después de habérsele practicado una césarea, montó en Cólera – como Don Quijote a Rocinante; El Cid a Babieca; Alejandro Magno a Bucéfalo; Calígula a Incitatus; Napoleón a Nerón (sin mariconadas) y Lucky Luke a Jolly Jumper – montó en cólera, digo, y se largo despotricando en guanche/bereber/cubillista. Todos andan sumidos en un tótum revolútum prenegociador, un revoltijo circense, para ver si se logra al fin un Gobierno para España. Aunque se traicione el voto de los ciudadanos quienes, una vez visitados los colegios electorales el pasado 20 de diciembre, ocho días antes de 'le Jour des Innocents' , han vuelto a la rumba otra vez. Si no hay Ejecutivo, pues a gastarse de nuevo la pasta y a volver, volver, volver a peregrinar a las urnas, aunque sería mejor hacerlo a Lourdes. Así, a bote pronto y con el consecuente riesgo de error u omisión, pienso que si se unen Plasma Rajoy, Plasta Pedrito y Plomo Albert, se hará lo que diga el Fondo Monetario Internacional con gran contento de la Casa Real, y si la cosa se escora hacia la podemización (ya Puigdemon ha señalado que de momento no habrá secesión sino incordio permanente), también se hará lo que diga el FMI, pero, eso sí, con muchísimo más ambiente, guitarras, palmeros, rap, algún que otro cachetón o rebencazo y apertura de senderos hacia un Estado republicano sin geografía aún definida.

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El gran 'marrón' de las televisiones autonómicas

Vista general de instalaciones de Telemadrid en Pozuelo de Alarcón (Madrid) (EFE)

Este país nuestro, llamado España de momento, está pleno de marrones, no fruto del otoño recién fenecido sino de marrones por resolver, si facemos el habla que fabla el común de la calle. La gestión política llevada a cabo desde la Transición hasta ahora ha generado tantos problemas, disparates y despropósitos que en estos instantes es entelequia hasta conseguir un Gobierno que nos salve de la colisión con el marisco, tras saber todos de hecho desde hace ya mucho tiempo que, trátese del partido que se trate, las legislaturas han sido presididas por el sálvese el que pueda y toma el dinero y corre. ¡Váyase señor González!, ¡Váyase señor Rajoy! Y que venga Dios y lo vea … Como al único que se adivina por el horizonte es a Allah, no parece que el Todopoderoso que aconseja a Rouco Varela en su fastuoso ático de Madrid vaya a acercarnos el árnica necesaria para tantas heridas, contusiones y descalabros. Mal lo tenemos.

Hay temas que son autotabúes y, por ello, pese a que algunos todavía conjugan en plan simplón aquello del cuarto poder, lo cierto es que de la prensa se habla muy poco, siendo un elemento fundamental de la convivencia y de la formación de opinión en masas generalmente conducidas cual borrego en trashumancia en los temas esenciales para su vida. ¡Se sienten, coño! ¡A pastar! Cómo va un informador a destacar aspectos negativos del mundo que vive si el hacerlo le llevaría al no vivir. Por mobbing, ninguneo y consecuente inanición. Así, una de las áreas profesionales donde la explotación y el esclavismo han alcanzado cotas alarmantes es precisamente la del periodismo. Camina o revienta. La gestión canallesca de las televisiones autonómicas en general ha abocado al paro a muchísimos profesionales del periodismo mediante descarnados Eres. Me dan ganas de vomitar cuando escucho eso de "no puedes morder la mano de quien te da de comer", esencia filosófica de la esclavitud y la cobarde resignación. El periodista – algunos, no – reducido a corre, ve y dile, ha sucumbido frente al famoso o el sarasa mediático, por aquello de las audiencias y la indigencia mental de una ciudadanía que aún no se ha enterado de que los medios públicos se pagan con su dinero. Y, de este modo, cuando se manipulan hasta las encuestas, llegamos a dónde queríamos llegar: las Televisiones Autonómicas, entes que deben cambiar radicalmente si es que al final se consigue, tras el 20-D, que en Hispania cambie algo. Mientras esperamos a ver si por fin Susana apuñala a Pedrito, para darle un beso con lengua a Rajoy (o a Soraya)  y mantener el hediondo régimen del 78 sin meneallo, con gran alegría de la UE, no viene mal analizar la cuestión, aprovechando que hay en marcha un potaje de habas en la nuestra (echen un ojo de vez en cuando al Top Secret de este periódico), y en las de ellos (resto del país) no ha parado de haber corrupción, tergiversación, oscurantismo, tráfico de influencias, prevaricación, despilfarro y mamoneos a mansalva. En todas – ahí duele - la audiencia y la calidad han caído y siguen cayendo, mientras la sociedad civil afloja la pasta y las autonomías se endeudan hasta la alucinación y el delirio. Existe una relación directa entre las televisiones que más audiencia han perdido y la actitud de sus gobiernos ante las mismas. En aquellas comunidades donde los ejecutivos (todos del Partido Popular) han manifestado su falta de interés por una televisión pública autonómica y su voluntad de cambiar la gestión, la audiencia ha sufrido un descalabro mayor que en el resto.

El presidente de ERC (2i) posa con pancartas de protesta por el cierre de la televisión pública valenciana Canal Nou. (EFE)

El presidente de ERC (2i) posa con pancartas de protesta por el cierre de la televisión pública valenciana Canal Nou. (EFE)

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Del bipartidismo al bipluripartidismo

De izquierda a derecha, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Soraya Sáenz de Santamaría. (Efe)

Llamados el domingo a las urnas 36,5 millones de españoles para celebrar no la Fiesta Nacional sino la denominada Fiesta de la Democracia – en las dos hay picadores, banderillas, cornadas y hasta descabello y puntilla – un 73% acudió a su correspondiente colegio a votar y un 27% no apareció ni para dar los buenos días. Los datos ponen de manifiesto una subida de más de tres puntos en la participación por lo que, de entrada, ya podemos afirmar que el abstencionismo como método de cambiar el régimen político – yo prefiero llamarlo así que sistema – no parece tener mucho futuro en los dominios del toro de Osborne. Antonio García Trevijano acudió a dejar su sabia palabra allá donde le dejaron pero las gentes lo han colocado del rincón en el ángulo oscuro. Como el arpa.

Ya que la imaginación aún no ha llegado al Poder, aunque comenzó el viaje en Mayo del 68 del siglo pasado, el personal optó por la evidencia y no hubo micro, papel, cámara, tablet o IPhone que no recogiera la frase mágica: “Se ha acabado el bipartidismo”. Los más avanzados incluso señalaban que estamos “ante una nueva Transición”. Eso sí, nadie dice hacia dónde. Desde la gran ilusión de 1982 con corte de pana y promesas de siglos de honestidad, el vocablo cambio ha sido usado de manera cargante, constante, enervante, cabreante, acidulante … y, and now the end is near, una vez más los españoles deciden cambiar pese a que los movimientos anteriores no fueron como para fuegos artificiales ni algodón de azúcar. Más bien para cantos de artificio. En esta ocasión, sin embargo, el cambio no se considera turnista, que me lo han cambiado. Dicen en las calles que ni PSOE ni PP llegarán a los despachos, se llevarán los discos duros y meterán la basura bajo la alfombra para que pase el siguiente. No. La cuestión va a estar más complicada porque, en el río revuelto de un país conocido en todo el planeta por su estado de brutal endeudamiento, despilfarro y su elevado nivel de corrupción, acaban de encontrarse emergentes, que no estaban, y sumergentes, que iban rumbo a las fosas abisales. Podemos emerge desde la izquierda y se mete directamente en la erótica del poder con 69 diputados. Ciudadanos, autoconsiderado madre de todos los centros, entra en el Congreso con 40. Bastante menos de los que pensaba Albert Rivera y auguraban las encuestas pre electorales, incluida la del CIS. Sin embargo todo cuadra: ¿Cuánto va de 0 a 40? Exacto: 40. Pues ya está.

Pero el corral de Tejero tiene el aforo que decidieron los leones de la puerta. Y es el que es. Si unos entran, otros están obligados a salir. Los asentamientos deben seguir invariables. Son los que son. Así, nos encontramos con los sumergentes , PP y PSOE, viejos conocidos que llevan casi el mismo tiempo que duró la dictadura de Franco cambiando sin cambiar y prometiendo sin cumplir. ¡Qué tíos aquellos roldanes, veras, corcueras, gonzález, galindos, aznares, cuñados de aznares, yernos e hijas de reyes, bárcenas, pujoles y ferrusolas …! ¡Y qué fantásticas aquellas fiestas: Gürtel, Nóos, Palma Arena, Ópera, Brugal, Palau, Innova, ITV y los Eres y los éles  de Andalucía con guitarras y palmeros …! Los líderes políticos y ni siquiera Mataelefantes John  lograban el aprobado de la ciudadanía por aquellos tiempos y pagos. Ni en junio, ni en septiembre ni en convocatorias extraordinarias. Peperos alianzapopulares y socialdemócratas venidos a una chabacana aristocracia  carente de la menor idea de progreso habían tejido una tupida red clientelar que, a base de nepotismo, tráfico de influencias, cohechos, prevaricaciones, cajas B, tarjetas negras y mangoneos variados, aseguraron su hegemonía y alternancia desde 1978 hasta hoy con la ayuda de pensionistas, asesores y recorrepasillos . La política española había logrado un hito poco estudiado: se había convertido en clase social. De modo que la vocación de servicio pasó a ser vivir del cuento. Y de las cuentas. El 90% o más de los diputados no hace ni una sola pregunta al año. Cuando llegó la crisis que Bambi  tardó en ver treinta y seis meses antes de idear – ¡qué cosas! – la Alianza de Civilizaciones , reventó la burbuja inmobiliaria y comenzó la caída en desgracia de esos simplones dioses de papel que mutaron la convergencia con Europa en espantosa divergencia, entonces fue cuando la indolente ciudadanía advirtió que los adosados, los Audi, el turismo sexual y las gambas de Huelva nos habían salido por un pastón que venía de allende los Pirineos y que tendrán que devolver las generaciones que vienen si es que no se van. En estos mismos instantes, los economistas que me merecen mayor crédito afirman que, elecciones al margen, vamos camino de Grecia como alma que lleva el diablo. Los mass media, en el medio, mostraron también en general su podredumbre y asimismo los ciudadanos descubrieron que los héroes avant garde  de la Transición eran simple y llanamente medios de manipulación – algunos conocieron por fin a Göbbels y colaboraron como bellacos a la propagación más abyecta de la mentira – mientras los políticos y sus satélites comenzaron a emplear la palabra mediático  como señal de dominio del lenguaje. Mi padre decía que en España se había montado “una merienda de negros”, pero eso dejó de ser políticamente correcto al menos hasta ahora, cuando surgen las extremas derechas dando leches para devolver a los inmigrantes al subsahara y a fundamentalistas y yihadistas a los campos de opio o a los cielos de Allah. Pero ese no es aquí el tema.

Rajoy: "Me dicen que está votando mucha gente, lo que es reconfortante"

Mariano Rajoy

Que la ciudadanía se va cabreando con el despoblado carro de la compra y la monstruosa volatilidad del dinero público hacia paraísos fiscales y bolsillos de lana fría y decide el 20-D, dos días antes del sorteo de la Lotería Nacional, no premiar los décimos que habían comprado los  pópulosociatas, entente que ahora, siguiendo el teorema de Vicente, todos llaman bipartidismo, pese a que lo cierto es que se trató de un monopartidismo continuista, dado que gobernantes y oposición defendían en el fondo un régimen, un statu quo, carente de libertades políticas y sin separación de poderes, en el que se había puesto en fuga a las clases medias y abierto la puerta al selecto placer de quedarse a la luna de Valencia y almorzar en los contenedores de las calles de más rancio abolengo. Pero no, no me meteré ahora en camisa partitocrática de once varas. Lo dejo para luego junto a otras cosas bastante curiosas. Que PP y PSOE pierden 5,4 millones de votos, aunque siguen en cabeza. ¿En qué cabeza cabe eso?. ¡Ay Putin! ¿Qué pasa con Crimen y castigo? Y que poco imaginaban PlasmaRajoy y Pedrito que los primeros perroflautas que se asomaron a una esquina como tímidos y sucios revolucionarios, 15-M de por medio, iban a abocar a un mar embravecido con vientos Fuerza 6. Algunos dirán que no digo nada de IU. Les presento mis excusas. Soy tan sensible que ver a Alberto Garzón sin grupo parlamentario propio cantando a la unidad de la izquierda me derrama la lagrimita. Lo de Ana Oramas, sin embargo, me da risa. ¡Enamorados siempre alegría y llanto!

¿Qué cómo me las maravillaría yo? ¿Qué cómo va a conseguirse la gobernabilidad de este país con el reparto de escaños vigente y las ambiciones inherentes? Me retrotraigo al título e insisto en que el bipartidismo ha mutado en bipluripartidismo. En el primer análisis de parvulario son evidentes las tangencias PP/Ciudadanos y PSOE/Podemos. Aunque sólo sea por darle vidilla a Antonio Machado y que las dos Españas sigan su curso. Pero para gobernar hay que tener poder de ejecución -de ahí, el Ejecutivo – y Pitágoras dice que de cara a ostentar mayoría absoluta es preciso disponer de 176 dedos disciplinados y mentes silenciosas. PP más PSOE es la hibridación que salta de inmediato a la vista. 126 más 90 = 213. ¡Hecho! Claro, que hay otras jugadas diferentes pero con bastante más riesgos. En la señalada, Rajoy despeja una mosca cojonera: Albert Rivera, y Pedro Sánchez da el esquinazo a Pablo Iglesias. Unos a ladrar y otros a cabalgar. Pero si salen a relucir ideologías desideologizadas que en la práctica no existen puesto que no tienen – por la patita que han enseñado hasta ahora – incidencia ninguna en la sociedad civil, la cosa se complica. Izquierdas con izquierdas, derechas con derechas, independentistas, adelante, atrás, un, dos, tres. Y que gobierne el maestro armero. Las quinielas las dejo para otros. Ni me gusta el fútbol ni profeso la ludopatía. Al fin y al cabo, Lagarde y Merkel van a fijar las políticas y a absorber soberanía con pajita o por un tubo. Ya veremos.

Podemos: vini, vidi, vinci

Desde  Gutenberg, dicen que el papel aguanta todo lo que le echen, lo que significó un gran aligeramiento de peso con respecto a los tabloides mesopotámicos, egipcios y papiros del Medioevo. Moisés mismo, al bajar del Sinaí, presentó una instancia en el edificio de usos múltiples que estaba en Gosén en la que advertía que él no era ningún Sísifo y no estaba dispuesto a romperse el lomo para que después la Humanidad pasara un kilo de los Mandamientos y hasta los suizos quisieran promulgar una ley autorizando el incesto. Luego, mucho más tarde, aparecieron Billy The Kid y Billy Gates y ya todo fueron tiros y tecnología. También el e-book y la red aguantan todo lo que le echen.

En esa línea argumental, los observadores más primarios, ateniéndose a los números, corrieron rápidamente a señalar que el PP había ganado las Elecciones, seguido del PSOE a 33 sillones, el mismo número de años que tenía Cristo cuando lo crucificaron. PlasmaRajoy es capaz de decir las mayores tonterías que en política y en otros campos pueden decirse – pasa párrafo – sólo superado en ocasiones por Aguirre la cólera de Dios y terror de la Policía Local. En política, cuando no hay mayoría absoluta, ganar no es simplemente sumar posaderas. Es mucho más que eso. Pero Mariano saltó rápidamente al universo de tejemanejes que habrá de acompañarnos hasta que haya Presidente de Gobierno. Y dijo que empleará dos de sus grandes virtudes: “Hablar mucho y dialogar” (el terror que le tiene a los debates es vox populi) para intentar seguir allí donde llegó dedo de Aznar mediante. Sin comentarios.

Pedro Sánchez, cuando todo Occidente sabe que la socialdemocracia está más muerta que las momias del Museo Canario, se vio ungido por la clientela que le votó para defender los valores de la izquierda (se desconoce si incluye en ella a UGT y CCOO). De tal modo que, vista de águila, paso de buey, diente de lobo y hacerse el bobo, sólo le queda (ojo a las presiones internacionales. Léanse Herald Tribune y The New York Times) dejar esa pseudo izquierda y darle la mano derecha a Mariano. No creo que Pablo Iglesias le de, a priori y de gratis, la mínima chance para formar un frente más variopinto que un guacamayo. Yo no lo haría, vaquero.

El Consejo Ciudadano de Podemos se reunirá el próximo domingo en Madrid

Pablo Iglesias EFE

Pablo Iglesias es, a todas luces, con perspectiva y gran angular, el vencedor de las Elecciones Generales del 20-D. Y, de momento, el único que ha lanzado propuestas de cambio real – insuficientes a mi juicio – que beneficiarían a la sociedad civil. De no estar en el Congreso en la pasada legislatura, Podemos logra 69 escaños que pueden dar mucha guerra. Iglesias capeó excelentemente el temporal de la campaña y, aunque ha visto claramente que la horizontalidad estructural que se estableció en su día para el partido va a ver que matizarla mucho, ha logrado sofocar las disensiones surgidas en algunas provincias. Por otro lado, sus presuntas influencias venezolanas, iraníes o ultraizquierdistas no hicieron mella en los españoles a la hora del sufragio. Tiene prácticamente los mismos votos que el PSOE, aunque menos escaños a causa de la Ley D’Hont. Si el líder de Podemos considera que lo que han votado los ciudadanos “es un cambio de sistema”, como señaló una vez terminado el escrutinio, el único que puede liderarlo es él. Yo, discrepo de esa visión. Los españoles han votado unas caras nuevas desde la desesperanza de un régimen corrupto y hediondo, pero cambiar los cimientos es otra cosa muchísimo más complicada. Ahí siguen las clientelas del PP y el PSOE apostando con 213 escaños (mayoría absoluta) por el mantenimiento del statu quo. Debe ser muy jodido despedir a cientos de miles de asesores (?) y vender de segunda mano en el mercado de Nouackchott más de 4.000 coches oficiales.

Por otro lado, las relaciones con los independentistas enturbian bastante un escenario complejo asaetado por vectores de grandísimo calado que no se circunscriben sólo a nuestro país sino a una geopolítica global. Pablo Iglesias ha hablado de “España plurinacional”, frase que suena bonita pero que, de momento está hueca de significado. ¿Plurinacional asimilando autonomía a nacionalidad y contando con Catalunya y País Vasco? ¿Plurinacional con dos regiones menos? ¿Estado Federal sui generis? …

Iglesias quiere también establecer la posibilidad de revocar al presidente del Gobierno si no cumple (aquí lo importante es el cómo, ya que lo realmente significativo sería que los ciudadanos pudieran revocar a los diputados), reformar la Ley Electoral y “blindar” los derechos sociales, aspecto muy dificilmente encajable en la Constitución y en el contexto económico mundial. Habría que meter mano dura a los partidos y a las autonomías y reducir bestialmente los niveles de endeudamiento para mejorar apreciablemente las políticas sociales. Basta con recoger las de la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano del S. XVIII ¿Quién se atreve? Podemos eligió jugar su política en el tablero que surgió de la Transición. Ahora tiene que demostrar que desde dentro los cambios son posibles. Eso sí, su líder será la estrella de la Cámara. Es quien tiene más que decir y puede decirlo. Guste o no guste.

Rivera reclama a Mas "o a quien quede" que "acaben con esta locura" y no dependan de la CUP

Albert Rivera

En cuanto a Albert Rivera, lo primero que ha señalado es que no va a ser enemigo de nadie, que es lo mismo que decir que hablará con todos – los que con él quieran hablar – para lograr la gobernabilidad del país. Su posición es la más inestable y queda fuera de la posibilidad de ocupar la Presidencia, pacte con quién pacte. Ciudadanos sufrió flojera de remos en el tramo final de campaña y ahora no puede hacer otra cosa que conformarse con los 40 diputados obtenidos. Sacarle jugo al asunto es un reto para la inteligencia política de quienes llegan como centristas de pro.

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Ciudadanos: pasito a pasito

Saúl Ramírez

Hay un axioma elipticamente aceptado que señala que todos los que se presentan a unas elecciones generales las ganan. De tal modo que a la hora de asomarse a cámaras y pantallas los cabeza de partido se declaran vencedores al menos en la pedrea. Ciudadanos:dos diputados por Canarias en el congreso. Saúl Ramírez por la provincia de Las Palmas y Melisa Rodríguez por Santa Cruz de Tenerife. Dos diputados y punto.Y en ese punto y momento salía del excusado de la sede de Las Palmas un señor atento a una tablet. La diferencia entre la puerta de las damas y de los caballeros la marcaba don Alonso Quijano tocado con el yelmo de mambrino. Alonso. Aquel originario de un lugar de la Mancha que Cervantes no quería recordar y que molino que veía,palo que te crió.No sé si el usuario del inodoro quería recordarlo,pero yo me volví hacia un ordenador portátil que suministraba información sobre los resultados de esa jornada electoral a la que llaman fiesta de la democracia sin tener que llegar a la brutalidad de lanzar cabras desde un campanario.

Campanas las hubo puesto que la Navidad está a tres días vista mientras los partidos políticos lo que ven son pactos en vez de belenes. ¿Por quién doblan las campanas? Vaya usted a saber,que ya lo sabremos en su día. Ciudadanos esperaba más, puesto que se considera la madre de todos los centros, pero Podemos pudiendo pudo y, pese a las encuestas preelectorales, se colocó por delante de los chicos de Albert Rivera poniendo de manifiesto que coleta y goma de momento cotizan más al alza que sonrisa y campechanía.

Según se entraba a la izquierda, en una pared ciudadana había un cuadro con un niño que tocaba una melodía a un gato triste y azul.Ciudadanos es naranja que no blue y sus gentes estaban allí ni tristes ni contentas sino todo lo contrario que es lo más parecido a un silencio espectante.

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Lucha por el clima, lucha contra el terror

Un visitante, en la cumbre sobre el cambio climático COP21

Era un adolescente cuando por vez primera escuché una frase que hoy está en la mente de todos los aficionados al cine: “Siempre nos quedará París”. Rick, en el aeropuerto de Casablanca, dejaba partir hacia Lisboa a Ilsa, acompañada por Victor Lazlo, un líder de la Resistencia contra los nazis. Ese supremo acto de un amor vivido intensamente en la capital francesa, ese epílogo, se convirtió con el tiempo en una escena mítica que forma parte ya para siempre de nuestra Cultura. Muchos años después, París, la ciudad de la luz, la bohemia, la de la Tour Eiffel, la rive gauche, el Sena, Montmartre, Montparnasse, Nôtre Dame, los Campos Eliseos, el Louvre, Piaff, Coco, Aznavour, los pintores y músicos callejeros, los cafés, el jazz y tantas cosas más, quiere ser la protagonista de una nueva escena de amor. En esta ocasión no es por una mujer sino por el planeta, una vez que desde hace tiempo comenzó a calar en la población mundial una idea a mi juicio indiscutible: El hombre es el único ser vivo que destruye el hábitat que lo acoge.

El camino hacia el cuidado de la tierra sufrió un rotundo fracaso la última vez que los líderes mundiales se enfrentaron a ese problema tan extremadamente complejo. Alrededor de 200 países se habían venido reuniendo cada año en diferentes partes del globo para intentar acuerdos globales pero, en 2009, el encuentro de Copenhague significó un auténtico jarro de agua fría sobre las expectativas que se habían creado. Tras ese fracaso, se decidió que 2015 debería ser obligatoriamente un punto de inflexión: no podía haber fallos. Y pasaron días, semanas, meses, años y estaciones. Como señalaba el Marqués de Sade: “Todo llega para el que sabe esperarlo”. Tal vez sea así. Lo cierto es que vivimos este otoño de 2015 y el reto está colocado ahí enfrente: la COP21. No obstante, el fluir del tiempo significa cambios y, en múltiples ocasiones, cambios extremadamente profundos que modifican áreas tan sensibles y determinantes como la acción política, la economía, la geoestrategia, los acuerdos comerciales (no hay que olvidar el TTPI), el trabajo, la producción, los flujos de capitales, el comportamiento de las Bolsas mundiales, el estado de las distintas sociedades, etcétera. La ya tópica frase de Ortega y Gasset “Yo soy yo y mi circunstancia” es perfectamente extrapolable al tema que nos ocupa. Gravísimas circunstancias, aparte de las diferencias que venían manteniendo los diferentes países, han venido a sumarse a un escenario ya de por sí convulso. Entre ellas, las más relevantes, la aparición del denominado Estado Islámico y los movimientos migratorios desde África y a consecuencia de la cruel guerra de Siria. Una vez más, Europa se encuentra en el ojo del huracán y es, como en otras ocasiones, la geografía donde se jugará la partida, aún teniendo en cuenta que vocablos tan ambiguos y cuestionados como globalización y nuevo orden mundial parecen querer significar algo así como hermanamiento. No es el caso.

La última acción violenta de la política expansionista, invasionista y terrorista del yihadismo, eligió hace pocos días París para manifestarse a sangre y fuego. La noche del pasado 13 de noviembre no será nunca una noche más para los franceses. Ni para los europeos. Después del horror desatado en la discoteca Bataclan, el restaurante Petit Cambodge, una brasserie cercana al Estadio de Francia y el barrio de Saint Denis – con 129 muertos y más de 400 heridos – reivindicado por el Estado Islámico, la sociedad europea se siente insegura y cercana al pánico. Francia adoptó el Estado de Excepción, las investigaciones y operaciones policiales son extremas y constantes, los países miembros de la UE permanecen al menos en Alerta 3 y múltiples vectores informativos e ideológicos se han encendido llegando en algunos casos hasta las manifestaciones ultraderechistas. Por otro lado, parece demostrado que mayor seguridad implica menor libertad de la ciudadanía, por lo que el terrorismo logra también indirectamente modificar los sistemas políticos y sociales allá donde interviene. De igual manera, se incrementa la violencia con operaciones militares altamente destructoras, terribles daños colaterales e inestabilidad política permanente. A este respecto, es el líder ruso Vladimir Putin quién ha llegado más lejos en sus afirmaciones: “De perdonar a los terroristas que se encargue Dios. Yo me encargaré de mandárselos” y “Os buscaremos en cualquier lugar de la tierra donde os escondáis y os mataremos”. Así las cosas, las advertencias de los servicios de inteligencia y las incesantes amenazas yihadistas han creado en la práctica un eje del miedo que va desde París a Bruselas – Bélgica teme un atentado múltiple – y que no deja fuera tampoco a la opinión pública española. Una de las reivindicaciones del fundamentalismo más sangriento es Al Andalus. 

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Una especie especial

Se acepta científicamente que los restos más antiguos de Homo sapiens aparecieron por Etiopía hará unos 195.000 años y que la 'serie Homo' llevaba unos 2,5 millones de años en el planeta. Éstos, los sapiens, devenidos 'habilis' y 'erectos' y, tras la desaparición de los Homo neanderthalensis y Homo floreciensis, somos nosotros – unos evolucionados y otros no tanto – que andamos por aquí sin destino conocido y la gran mayoría dedicada fundamentalmente al envío de wasap, e-mail y sms. Y también a otras cosas que tienen que ver con el sufrimiento de la economía, la política y el potaje de berros.

Nuestros antepasados vivían en cavernas – por ello se denomina cavernícolas en algunos casos a aquellos que se reúnen en Consejo de Ministros, Congreso, Senado, instituciones autonómicas, Fiesta Nacional, Toros embolados, Toros lanceados, eventos en los que se lanzan cabras desde campanarios y otros sitios de culto, para decir tonterías y llevarnos a la ruina a través de tejemanejes, endeudamientos y oscurantismos (ya saben que lo negro va ligado a Drácula y Lucifer), mientras la sociedad civil espera cada cuatro años que caiga el maná y se nos llene el patio de oro y huríes – . Decía que los retatarabueletes se acomodaban en grutas y, desde allí, fueron viendo, asombrándose, inventando cosas y progresando. Yo, personalmente, y ya cuando estábamos  en el siglo XX, estaba absolutamente de acuerdo con Luis Racionero en que el progreso ha sido “decadente”. Es decir, avance tecnológico y desastre cultural y humano. Echen un ojo a las guerras, hambrunas, movimientos migratorios, enfermedades … que pueblan la tierra. Al respecto, podríamos decir que el ser humano es el menos humano de los seres humanos. Baste con advertir que, cuando se logró acabar con los depredadores – todas las especies los tienen – nuestros vejetes comenzaron a depredar a quienes se iban encontrando por el camino y que tenían su misma morfología. Es en esa dinámica de actuación cuando vemos que desde la pedrada al misil balístico intercontinental y la fisión nuclear se recorre un importante camino y, por la otra banda, las barbaridades más espeluznantes se cometen en nombre de religiones, sectas, asociaciones, corporaciones, mercados y globalizaciones. Por cierto, la pedrada sigue vigente con la lapidación y a ella se añadieron otras burradas como la infibulación y el tráfico de órganos de niños, por ejemplo. También se produjeron cambios estéticos: la guillotina que dejó a Luis XVI descabezado, Francia convertida en República y generó la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (ahora en estado latente de conservación), la guillotina, decía, ya no incluye tanta parafernalia ni liturgia. Estamos en crisis. Se coge un teléfono móvil de última generación y se filma un vídeo 'político' al estilo de las películas snuff. Con cabezas rodando como si hubieran sido despejadas por Messi o Cristiano. Si es cristiano, peor  obviamente.

Como los políticos 'plastas' son ahora políticos 'plasma', pues tenemos pantallas para ver atrocidades y televisión hedionda, de modo que no voy a extenderme en cuestiones de cafres y antropologías, que Levy Strauss y otros lo hacen mejor y con más rigor. Sí decía en el título que esta especie, el ser humano, nuestra especie, es una especie muy especial. Hace semanas que paso bastante tiempo entre el andar ciudadano, cosa que antes no hacía porque siempre iba con las prisas propias de la profesión periodística. Y me he apercibido de que el personal tiene perros en cantidades industriales. Aquí en Canarias, allí en la España resquebrajada y allá en todo el planeta. Obviamente, en algunos países más que en otros. Nótese que si un chino se lleva a casa un perro, la noticia debe ser tratada con mucho cuidado. El destino del canis es bastante incierto. ¿Acabará jugando con los niños o en el chop suey? ¡Que se resuelva el asunto por la vía diplomática y mucho mejor si es antes de que la economía amarilla reviente como la burbuja española pero a lo bestia! Ustedes conocen perfectamente aquella frase que en un maravilloso discurso, un poco más corto que los de Fidel Castro, lanzó Mao a la muchedumbre arrimada e incluso colgada de la Gran Muralla para ver a su ídolo: “Pólvora sois y en pólvora os convertiréis”.

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Cuentan de un país imposible

Se acercan las Generales, que son cosas de dimes, diretes, encuestas, sondeos, yo dije, tú dijiste, él dijo, caras vintage, rostros de última generación, papeletas, urnas y votos. Se acercan como los Magos de Oriente y la sociedad civil espera que de la denominada por los más cursis fiesta de la democracia surja el oro, el incienso y la mirra que sustituyan ese gran desastre llamado crisis por aquel Estado del Bienestar que la gran mayoría no recuerda y que una minoría intenta que no se recuerde. Algo así como aquello de la civilización del ocio, que nunca nadie llegó a presumir que sería no un ocio realizador del ser humano sino una gran sucesión de lunes al sol por ausencia de trabajo y sus deprimentes y crueles desastres colaterales.

Se acercan las Generales y las promesas que, a posteriori, casi siempre devienen incumplidas salvo error u omisión. Ellas, las Elecciones, son en realidad un continuum, de tal modo que, cuando unas terminan y se concelebran los pactos post electorales, comienza el trabajo   político para las siguientes. A cuatro años vista, aunque algún incrédulo entone el largo me lo fiais como señal de lejanía. Es evidente el crecimiento del kilometraje entre los ciudadanos y sus gobernantes. Eso no lo niega nadie. De modo que, mientras de una parte siempre se reclaman cambios, de la otra – al menos desde la Transición hasta ahora – de lo que se ha tratado es de efectivamente hacer los convenientes cambios para que no cambie nada. Y fluye el tiempo como dijera Heráclito de Éfeso, no recuerdo bien si cuatro o seis siglos antes de Cristo. Y pasan brisas, tormentas, nubes y vientos mientras el personal vive si puede vivir. Al estilo de Santa Teresa de Jesús pero cambiando excelso misticismo por aguado potaje.

Hace mucho tiempo que estoy convencido de que en nuestro país no estamos ante una crisis – en otros, sí – sino ante un desastre estructural y general de tal magnitud que sólo queda el espanto para refugiarse. Los que se han acercado a la Ciencia Política o han acechado entre bastidores, conocerán aquella frase del canciller Bismark: “España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos intentando destruirse y aún no lo ha conseguido”. Efectivamente, aquí hemos tenido invasiones y agarrones a espada, fusil y garrote en grandes cantidades, con los consecuentes mestizajes humanos y paisajísticos que nos han llevado a ser lo que somos, aunque el Toro de Osborne presente en estos momentos cierta desnutrición, la carne procesada nos amenace con el cáncer y el pata negra cinco jotas se lo lleven los japoneses, los chinos y los americanos. Por aquí, por la tierra de Pedro Cabrera dolor de insularidad, ha pasado hasta La Pepa, que ya saben ustedes que unía el Puerto con Vegueta atravesando arenas que hoy son calles y edificios en el itsmo.

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