eldiario.es

Menú

¿Sostiene Pereira?... No, Sostiene Felipe

- PUBLICIDAD -
 El rey Felipe VI pronuncia el tradicional mensaje de Navidad 2016. EFE/Angel Díaz

El rey Felipe VI pronuncia el tradicional mensaje de Navidad 2016. EFE/Angel Díaz

Antonio Tabucchi me comentó una vez que “Pereira sostiene que aquella tarde el tiempo cambió. De improviso, cesó la brisa atlántica, del océano llegó una espesa cortina de niebla y la ciudad se vio envuelta en un sudario de bochorno. Antes de salir de su oficina, Pereira miró el termómetro que había pagado de su bolsillo y que había colgado detrás de la puerta. Marcaba treinta y ocho grados. Pereira apagó el ventilador, se encontró en las escaleras con la portera, que le dijo adiós señor Pereira, aspiró una vez más el olor a frito que flotaba en el zaguán y salió por fin al aire libre”. Todo lo demás que me dijo, y perdonen el tosco decir, es asunto mío.

Aquí también cambió el tiempo. Y las primeras nieves del Teide se mezclaron con la calima que los vientos traen de África. Pero no hubo bochorno - sí cosas bochornosas – sino un frío que no es frío de termómetro y mercurio, una sensación térmica dominada por  la humedad. Luego, si Pereira apagó el ventilador, yo no lo hice. Con el portero me encontré en el hall donde no había olor a frito sino a suelo recién limpio. Y música americana de villancicos para hacer compañía al abeto de esferas rojas y guirnaldas como frutos. Y José me dijo adiós y salí al aire libre para pronto volver con pan de masa madre. Y caía la tarde. Y era 24 de Diciembre de 2016. Y sabía que ni TV3 (Catalunya) ni ETB (Euskadi) darían el Discurso del rey, liturgia que nos acompaña para acompañar el advenimiento del Nivoso desde que un tal Franco le cediera el testigo a la monarquía y lo dejaran morir tan maquinizado como si lo hubiera hecho en un taller de automóviles en vez de en la Ciudad Sanitaria La Paz. “ En la habitación de Franco no entra ni Dios”. 

Y pasaron los años (1975/2016). Uno más de los que duró la dictadura – siguiendo, a mi juicio, el absurdismo que planteara Albert Camus. Corrieron las estaciones y Pereira tuvo que dejar que Felipe fuera el que sostuviera. Hablé con Tabucchi y no puso problema alguno. Y Felipe sostuvo desde las alturas. Luego, sostiene Felipe.

Desconozco con exactitud el protocolo que siguen las letras que leyó el inviolable Jefe del Estado en el telepronter. Pero, supongo que el texto sería elaborado, corregido… y corregido, y corregido, y corregido... tras su confección por los escribas de Zarzuela, después de múltiples idas y venidas, para que no hubiera colisión alguna entre Casa Real y Gobierno. Estos discursos, y todos aquellos que se supone tienen gran importancia, están cimentados en el mucho decir sin decir nada. Puro trámite. Al ser Nochebuena, el texto a alumbrar debe, siendo solemne, ser festivo. Consecuentemente, eufemismos, tópicos, lugares comunes, brindis al sol, futurismos sin base y análisis de baratillo, se enzarzan en una danza carnavalesca, afectada, más que por el espíritu del Baile de los Tejos de Versailles, por el cine caricaturesco y burlón de Federico Fellini. Sostiene Felipe, al fin y al cabo. Fin, obvio. Cabo, sin adujar.

Y caminaba la burrita hacia el portal o, si creemos al fenecido Ratzinger, María estaba postrada en algún catre de la casa que José tenía en Belén, cuando Felipe sostiene. Entre otras cosas, para no dejar de ser sostenido. Por supuesto, bemol tampoco. Sostiene Felipe. Esta vez, la felípica de Felipe brotó de su despacho. Mesa ordenada pero sin los portaretratos de su familia (han pasado a la estantería), gran macizo de flores de Pascua en cesta de mimbre y, en vez del cuadro de su padre, uno de Carlos III, el único borbón que tiene buena prensa. Carlos III, llamado El Político y El mejor Alcalde de Madrid. Ahora, Felipe es conocido como El Preparao y la alcaldía de la capital la ocupa Carmena, dedicada en estos momentos a la instalación de setos en el techo de los autobuses. Ya que la mise en scène es casi más importante que lo que se va a decir, a mi juicio, el rojo de las pascuas y el rosa o violaceo de la corbata, colisionan y colocan ruido en la escena. No obstante, esos análisis se los dejo a Karl Lagerfeld o a Tom Ford.

Sostiene Felipe … entre otros sostenidos de ese pentagrama:

… Vivimos con la esperanza de la recuperación que ya hemos iniciado. Todos deseamos que esa recuperación se consolide, que nos permita además crear mucho más empleo y de calidad, y también corregir tanto las desigualdades derivadas de una crisis tan profunda como la que hemos vivido, como fortalecer, en general, nuestra cohesión social, que es una garantía para asegurar la estabilidad y el equilibrio de nuestra sociedad”.

Sí. España vive con esperanza la desesperanza que vive. No se ha iniciado ninguna recuperación. Es más, vamos a sufrir un nuevo golpe en 2017. El problema de España no es coyuntural sino estructural.

En ese sentido, es muy importante para todos que muchas familias puedan recuperar su nivel de vida y que nuestros jóvenes puedan tener oportunidades de futuro, de ilusión, de confianza; que sobre todo las personas más desfavorecidas o más vulnerables tengan la certeza de que no se quedarán en la soledad del camino que España tiene que recorrer en el siglo XXI”.

Sí. Desde luego. Todo eso es muy importante.

Por otra parte, hemos superado una compleja situación política que conocéis bien. Es importante ahora que en nuestra sociedad se haya recuperado serenidad y que los ciudadanos puedan tener la tranquilidad necesaria para poder llevar a cabo sus proyectos de vida. Como igualmente es esencial, de cara al futuro, que el diálogo y el entendimiento entre los grupos políticos permita preservar e impulsar los consensos básicos para el mejor funcionamiento de nuestra sociedad”.

En absoluto hemos superado una compleja situación política. Lo único que ha habido es un tiempo de continuas 'negociaciones' para obtener un Gobierno en el filo de la navaja que asegure la continuidad del 'régimen del 78' y la monarquía. Lo del diálogo suena muy bonito, pero confundir democracia con consenso es un grave error. En cuanto a los partidos, no puede ser mayor su desastre interno. Y no entro en toda la dinámica secesionista que ha de venir.

La intolerancia y la exclusión, la negación del otro o el desprecio al valor de la opinión ajena, no pueden caber en la España de hoy”.

No deberían caber, pero caben de maravilla. E, incluso, se apelotonan para que quepan más.

Porque el progreso, la modernización, el bienestar, requieren siempre de una convivencia democrática basada en el respeto a la Ley, en una voluntad decidida y leal de construir y no de destruir, de engrandecer y no de empequeñecer, de fortalecer y no de debilitar”.

Muy cierto. Único 'pero': En España jamás ha habido democracia sino sistema de dictadura de partidos y no separación de los tres poderes fundamentales del Estado.

Nunca antes en la historia de la Humanidad y en un espacio de tiempo tan corto, se habían producido cambios tan grandes. Hoy sabemos que no se trata ya solo de una revolución tecnológica: es algo mucho más profundo. Es un nuevo modelo del mundo que traspasa fronteras, sociedades, generaciones y creencias”.

Sí. Muchos nos hemos dado cuenta.

No debemos esperar a que esa nueva realidad se imponga sobre nosotros; tengamos en cambio, la fuerza y el empuje suficientes como país para anticiparnos y asumir el protagonismo necesario en la nueva era que se abre ante nosotros”.

Sí. Nuestro protagonismo en la esfera internacional es cada vez mayor. Casi tanto como el endeudamiento. Desde que Aznar se sentara con Bush y Blair en Las Azores.

Y en esa tarea la educación es –y será sin duda– la clave esencial. Una educación que asegure y actualice permanentemente nuestros conocimientos; pero que también forme en lenguas y en cultura; en civismo y en valores; que prepare a nuestros jóvenes para ser ciudadanos de este nuevo mundo más libres y más capaces y que sepan aprovechar la experiencia de nuestros mayores. Una educación que fomente la investigación, impulse la innovación, promueva la creatividad y el espíritu emprendedor como rasgos y exigencias de la sociedad del futuro, que es ya la sociedad de nuestros días”.

Sí, claro. Excelente idea. Lástima que el Fondo Monetario Internacional nos obligue a bajar aún más las inversiones en Educación y Sanidad. Yo también he leído a Lewis Carroll y a Antoine Marie Jean-Baptiste Roger Conde de Saint-Exupéry.

No quisiera ocupar durante más tiempo vuestra atención en una noche que debe ser de celebración familiar”.

Gracias. Ha querido decirlo todo y no ha dicho nada. Es normal, con el frío que hace, optar por guardar la ropa en vez de tirarse a la piscina. Sostiene Felipe. ¡Feliz Navidad!

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha