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Detenido tras salir de la cárcel el procesado por el 11-M Slimane Aoun

EL ARRESTO SE PRODUCE POR LA ORDEN DE EXPULSIÓN SOBRE EL LIBANÉS

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La Policía detuvo poco después de salir de la cárcel toledana de Ocaña a Mahmoud Slimane Aoun, quien había quedado este mismo martes en libertad provisional por orden del tribunal del 11-M que le juzgó como uno de los responsables de los atentados de Madrid. Fuentes policiales informaron del arresto de Slimane Aoun, que se produjo en virtud de la orden de expulsión que pesa sobre este libanés, y de su traslado a las dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Toledo.

En aplicación de la Ley de Extranjería, las fuerzas de seguridad consultarán ahora al tribunal del 11-M sobre el destino de Slimane, a quien la sección segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional decidió liberar con comparecencias quincenales. La decisión se adoptó ante la posibilidad de que sea absuelto o condenado a penas que no superen la mitad de la condena que se le puede imponer, más de siete años, pese a los 13 años solicitados por la fiscalía.

Mahmoud Slimane Aoun había permanecido en prisión preventiva desde el 30 de julio de 2004. Fuentes jurídicas indicaron que una persona en situación de libertad provisional y con sentencia pendiente no puede ser expulsada del país, por lo que previsiblemente Slimane vuelva a quedar en breve en libertad.

"Una magnífica noticia"

Tras conocer la decisión del tribunal, el abogado de Slimane, Cristóbal Gil del Campo, señaló a los periodistas que ésta era una "magnífica noticia", aunque consideraba que la sentencia para su cliente no será absolutoria porque si no la Sala ya le habría puesto en libertad.

El abogado cree que en todo caso se le impondrá una pena que no excederá los tres años que ha cumplido su cliente en prisión provisional y que equivaldrían a los tres años de cárcel que pedía para él la Fiscalía por un delito de falsificación de documentos. Así, el letrado entiende que el tribunal ha decidido absolver a Slimane del delito de colaboración con organización terrorista del que también le acusaba la Fiscalía.

Los tres magistrados que componen el tribunal han adoptado la decisión de dejar en libertad a este acusado, que ha permanecido preso en la cárcel de Ocaña (Toledo), durante las sesiones en las que deliberan la sentencia a imponer a los 28 acusados por el 11-M, de los que quedan dieciocho en prisión. En el auto en el que acuerdan esta medida, los magistrados -Javier Gómez Bermúdez, Alfonso Guevara y Fernando García Nicolás- omiten las razones que les han llevado a acordar la libertad de Slimane y únicamente señalan que "teniendo en cuenta el estado de las deliberaciones y el tiempo que el procesado lleva en prisión preventiva", desde el 30 de julio de 2004, "procede modificar su situación personal decretando su libertad provisional".

Además de las comparecencias quincenales, el tribunal, que sigue deliberando acerca de la situación procesal del resto de los acusados, impone a Slimane la obligación de comunicar cualquier cambio de residencia.

"Soy inocente y espero Justicia"

Cuando este acusado, de origen libanés, declaró al inicio del juicio, el pasado 27 de febrero, condenó el atentado del 11-M entre lágrimas y dijo que le dolió mucho cuando vio a una mujer llorando por los atentados porque le recordó a su madre llorando cuando su padre murió en la guerra del Líbano. Según la Fiscalía, Slimane Aoun ayudó a Jamal Ahmidan, El Chino, jefe de la célula que perpetró la masacre y que se suicidó en el piso de Leganés, en la falsificación de documentos para los miembros de la célula terrorista del 11-M y mantuvo además un contacto telefónico "muy intenso" con éste los primeros meses de 2004.

El día en que el juicio quedó visto para sentencia, el pasado 2 de julio, Slimane hizo uso de su derecho a la última palabra para declararse inocente y condenar los atentados y todo tipo de violencia. Volvió a recordar que perdió a su hermano, su padre y varios miembros más de su familia en la guerra del Líbano y que vino a España para vivir en paz y ahora, dijo, "me están acusando de estos atentados".

"Es verdad que conocía a alguna gente", señaló, aunque matizó que lo que había entre El Chino y él no era amistad sino odio por su religión, ya que Slimane Aoun es chiíta y Ahmidan era suní. Slimane indicó que si hubiera sabido algo o hubiera estado implicado, en algún momento habría ido a Leganés o a la finca de Chinchon y no fue así.

"Soy inocente, no tengo nada que ver con el asunto y espero Justicia", imploró al finalizar el juicio.

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