La fiscal pide año y medio de cárcel para Arnaldo Otegi

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

La fiscal de la Audiencia Nacional Blanca Rodríguez ha elevado a

definitiva su petición de un año y medio de cárcel para el ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi por participar en un acto dedicado al etarra José María Sagarduy, 'Gatza', que se celebró el 9 de julio de 2005 en Amorebieta (Vizcaya) y en el que, según ha dicho el procesado, no se pretendía “elogiar” al ex preso. “Nunca en mis intervenciones he llamado a la acción violenta, nunca”, ha asegurado.

Otegi, que ha vuelto a ser juzgado por estos hechos después de que el Supremo ordenara la repetición de la vista oral por falta de parcialidad del tribunal que le condenó a dos años de cárcel, ha explicado que acudió a Amorebieta, como “máximo referente de la izquierda abertzale”, para dar “un mayor realce” al acto y denunciar que el caso de Sagarduy constituía “un escándalo jurídico, político y humano”.

“La cárcel es muy dura para todo el mundo, todo el mundo debería ser consciente de lo que es pasar 24 horas en la cárcel”, ha señalado el ex portavoz de Batasuna, que permanece en prisión desde octubre de 2009 por intentar reconstruir la formación ilegal a través del proyecto Bateragune.

De igual modo, ha explicado que, aunque participó en una ofrenda floral a Sagarduy, no tenía la intención de ensalzar su figura. “Yo tengo la costumbre de tirar un clavel rojo a todos los funerales a los que asisto, desde mi familia hasta los del Partido Popular o el Partido Socialista. ¿El que yo haga ese gesto significa que tenga algún tipo de connivencia ideológica? Pues no. Es una forma de expresar el respeto”, ha dicho.

“POLÍTICA PENITENCIARIA CRUEL”

Otegi, que en esta ocasión ha renunciado a ejercer su derecho a la última palabra en un juicio que ha durado más de tres horas, también ha indicado que acudió el acto invitado por la compañera de Sagarduy y con el único objetivo de “reivindicar su libertad” y denunciar una política penitenciaria que consideraba “cruel”. Según ha dicho, no estuvo pendiente de los detalles organizativos sino que se limitó a preparar su discurso en un momento en el que se estaba preparando “la puesta en marcha de un proceso de diálogo con el Gobierno”.

“No soy fino jurista pero se realizó un acto denunciando la situación de un ciudadano de Amorebieta y pidiendo su libertad, yo no entiendo que eso sea un homenaje”, ha dicho el portavoz abertzale a preguntas de su abogada, Jone Goirizelaia, ya que se ha negado a contestar las cuestiones de la fiscal Blanca Rodríguez y de las acusaciones populares.

Tras apuntar que no tiene sentido realizar “un acto de enaltecimiento” a un etarra cuando “en aquellas fechas se estaba promoviendo un espacio de comunicación y diálogo” con el Ejecutivo, ha explicado que comparó a Sagarduy con Mandela porque ambos estuvieron 25 años encarcelados. “Era una idea sugerente porque una situación absolutamente enquistada como la sudafricana se había podido solucionar con diálogo y negociación --ha afirmado--. Las situaciones absolutamente enquistadas que parecen irresolubles se solucionan por la vía del diálogo y la negociación”.

En el acto dedicado a Sagarduy, Otegi elogió “la lucha llevada a cabo por los presos vascos” y dijo que, al igual que Mandela, el etarra “lucha contra la injusticia por conseguir un escenario democrático”. “El colectivo de presos (los luchadores vascos), como Mandela, conoce la cárcel, la represión, el sufrimiento, el compromiso, la lealtad y la disciplina, y gracias a su entrega traerán la democracia y justicia a Euskal Herria”, señaló.

“¿NO ES MÁS DURO ESTAR EN EL CEMENTERIO?”

La fiscal Blanca Rodríguez, que ha retirado la agravante de reincidencia, ha considerado “probado” que la convocatoria formaba parta de “los actos propiciados por la organización terrorista ETA en el verano de 2005 en beneficio, loa y alabanza de sus presos políticos”. De igual modo, ha replicado el alegato de Otegi sobre lo “dura” que es la estancia en prisión. “¿No es más duro estar en el cementerio que en la cárcel?”, le ha preguntado.

El Foro de Ermua y Dignidad y Justicia (DyJ), que ejercen la acusación popular, han solicitado dos años de cárcel por el delito de enaltecimiento del terrorismo después de que al comienzo de la vista oral retiraran la acusación por reunión y asociación ilícita, respectivamente. Por su parte, la defensa ha reclamado la libre absolución de su cliente y ha solicitado la aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas.

La fase testifical se abrió con las declaraciones de tres periodistas de los diarios 'El Correo Vasco', 'Gara' y 'El Mundo' que ratificaron ante el tribunal sus reportajes de cobertura del acto, que calificaron como “político”. Además, recordaron la presencia de 'dantzaris' y 'bertzolaris' y de fotografías de Sagarduy que presidían el atril donde se desarrollaban las intervenciones de los participantes, entre ellos Otegi.

Por su parte, los agentes de la Policía y la Guardia Civil encargados de elaborar informes sobre a petición de juez Fernando Andreu, encargado de la investigación en fase de instrucción, se han limitado a destacar que recabaron datos 'a posteriori' basados en informaciones publicadas por la prensa. También han puesto de manifiesto que la convocatoria se realizó a través del reparto de panfletos y la pegada de carteles con los anagramas de Gestoras Pro Aministía, Askatasuna, Etxerat y Batasuna.

“EMPUJAR UN POQUITO” PARA LIBERAR AL PRSO

La compañera sentimental de Sagarduy, Concepción Luna, testigo de la defensa de Otegi, ha explicado que fue ella la encargada de pedir al ex portavoz de Batasuna que acudiera al acto, concebido para “empujar un poquito” y pedir su puesta en libertad al cumplirse 25 años de su entrada en prisión. Lo hizo a través de una llamada de teléfono en la que le transmitió que la familia pensaba “que la pena estaba más que cumplida” y querían “que José Mari viniera a casa”.

También han prestado declaración dos de las acusadas en el primer juicio celebrado en la Audiencia Nacional que resultaron absueltas, Itziar Galardi y Josune Irakulis, y se han proyectado las imágenes grabadas por TVE en las que se incluía la totalidad del discurso de Otegi, pronunciado en euskera. El tribunal también ha escuchado una lectura de la traducción de sus palabras.

Otegi fue condenado en marzo de 2010 a dos años de prisión y 16 de inhabilitación por estos hechos. No obstante, el Tribunal Supremo anuló la sentencia al considerar que el tribunal de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal incurrió en una falta de imparcialidad ya que la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, preguntó al dirigente de la izquierda abertzale: “¿Usted condena rotundamente la violencia?”. “No voy a contestar”, dijo, a lo que la juez replicó: “Muy bien, ya lo sabía”.

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