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CC plantea que la crisis en Granadilla no afecte a la gobernabilidad de Canarias y el PSOE se lo piensa

Los nacionalistas admiten fallos de ambas partes en los acuerdos municipales y sugieren reformular el pacto local

Julio Cruz y José Miguel Barragán concitan recelos en sus propias formaciones por la forma en cómo han gestionado la crisis

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Pleno del Parlamento de Canarias.

Pleno del Parlamento de Canarias. Canarias Ahora

Coalición Canaria (CC) no cree que la moción de censura que ha dejado al PSOE sin la Alcaldía de Granadilla de Abona deba ser motivo de ruptura del Gobierno (que posteriormente sería trasladable a otros municipios y cabildos cogobernados por ambos), por lo que su secretario de Organización, José Miguel Ruano, ha intentado atemperar los exaltados ánimos de sus socios.

"El pacto de gobierno a nivel de Canarias debe perdurar, es conveniente para los intereses de los ciudadanos y creo que no es momento de hacer cambios en la gobernabilidad de Canarias. Ante los fallos que hemos tenido las organizaciones de ambos partidos para reconducir situaciones complicadas, debe haber una profunda revisión en el marco de las relaciones municipales", ha asegurado en los pasillos del Parlamento minutos después de haberse consumado el incumplimiento por parte de CC del Pacto en el municipio del sur de Tenerife.

Una tesis que se extiende en parte de la organización del PSOE en Canarias, que mañana tiene previsto reunir con carácter de urgencia a la Ejecutiva regional en Santa Cruz de Tenerife para dirimir qué va a pasar con el pacto en el Gobierno de Canarias. Parte de los dirigentes y diputados socialistas consideran, como Ruano, que la estabilidad del Ejecutivo regional no puede depender de lo que suceda en los municipios mientras que hay un ala, encabezada por el secretario de Organización, Julio Cruz, que ya ha dado por roto el Pacto.

Y es que Granadilla ha sido una bomba política que, además del Gobierno de Canarias, puede llevarse por delante al secretario general de CC, José Miguel Barragán, y al propio Cruz, pues en sus formaciones se cuestiona internamente la gestión que han hecho de la crisis de Granadilla desde que se presentó la moción de censura el pasado 15 de septiembre.

Decisión colegiada

Pese a que Cruz dio por roto el Pacto en el Gobierno tras consumarse la censura, Gustavo Matos, diputado y miembro de la dirección regional, ha recordado que "el acuerdo fue avalado por un comité regional, y lo que diga Julio Cruz puede ser su opinión personal, pero la ruptura debe ser decidida por la dirección regional de forma colegiada y no por una sola persona".

Con todo, Matos ha dicho que "algunos llevamos un año diciendo que CC no es de fiar y desgraciadamente hoy nos han dado la razón", aunque insistió en que "si se rompe el Pacto no será por la censura en Granadilla sino por más cuestiones, entre ellas las críticas del presidente a la gestión en Sanidad con datos falsos o el cierre anticipado del Presupuesto".

Lo cierto es que ningún socialista esconde que la crisis en Granadilla afecta directamente a la vicepresidenta del Gobierno, Patricia Hernández, pues el apoyo de este municipio y de los alcaldes del Sur fue fundamental para ganar las primarias que la convirtieron en candidata a la Presidencia en mayo de 2015 y que son vitales para poder aspirar a la Secretaría General del PSOE en Canarias.

Por ello, aseguran que la maniobra de CC ha sido endiablada, pues si Hernández se muestra partidaria de continuar en el Gobierno, perdería los apoyos que ahora tiene. Y si se consuma la ruptura, dejará de ser vicepresidenta.

Al respecto, la número dos del Ejecutivo CC-PSOE ha asegurado que "haré lo que me diga mi partido, mi secretario general y mi secretario de Organización, pero la primera vez que me exprese será ante mis compañeros" en la reunión prevista para mañana. "Y creo que he sido suficientemente clara", remachó a los periodistas en los pasillos del Parlamento.

Quien tampoco quiso hacer declaraciones fue el presidente Fernando Clavijo, a quien los socialistas señalan directamente, junto a la consejera de Hacienda, Rosa Dávila, de ser los instigadores de la censura en Granadilla y de haber forzado una situación contraria a las tesis del secretario general de CC.

"Hemos fallado todos"

Por su parte, Ruano sí ha defendido a Barragán (que amenazó con dimitir si prosperaba la censura), asegurando que "ha hecho todo lo indecible, ha hecho un excelente trabajo y si hemos fallado hemos fallado todos", aunque sí cargó las tintas contra Cruz, pues su "irresponsabilidad" ha sido la que ha impedido "que se materializara un acuerdo que alcanzamos para solucionar la situación en Granadilla" con la dimisión de dos concejales, uno por partido. Una solución respaldada por unanimidad por la ejecutiva de CC pero que desde el PSOE insisten es que es una invención y que nunca existió.

Es más, Ruano ha sido muy duro con el nuevo alcalde del municipio, el nacionalista José Domingo Regalado, y el resto de concejales que han descabalgado (junto a PP y Ciudadanos) a Jaime González Cejas. "Han desobedecido a la dirección nacional y, personalmente, soy partidario de que el expediente que se les ha abierto concluya con la sanción más dura", ha asegurado.

Asimismo, ha dicho a Regalado que "por mucho que esté celebrando" el triunfo de la moción de censura "ha puesto en riesgo otros gobiernos municipales, como los de Tacoronte, La Laguna e Icod".

En este sentido, el socialista Matos ha dicho que "no soy partidario de los cambios de cromos en política y no es sano pagar una deslealtad con otra", mostrándose partidario de "analizar y ver cuál es el mejor interés para los ciudadanos".

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