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Alemania.- Los parados sufren más problemas físicos y emocionales que los empleados

MADRID

Recibir apoyo social reduce la frecuencia y la duración de estos problemas

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Recibir apoyo social reduce la frecuencia y la duración de estos problemas

Parados

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MADRID, 07 (EUROPA PRESS)

Las personas entre los 30 y los 59 años que están en paro sufren más a menudo y durante más tiempo problemas físicos y emocionales, como insomnio, ansiedad o adicción a determinadas sustancias, por lo que utilizan más los servicios de salud. Así lo demuestra el Estudio GEDA, realizado en Alemania entre 2008 y 2009 por el Instituto Robert Koch y publicado en 'Deutsches Ärzteblatt International'.

Diversos estudios han demostrado que los parados sufren más problemas de salud y con más frecuencia que el resto de la población, entre ellos los desórdenes del sueño, la ansiedad, depresión, adicciones e intentos de suicidio más frecuentes.

Las consecuencias de salud del desempleo se manifiestan como problemas de salud psicosociales derivados de la pérdida de fuentes de ingresos, contactos sociales en el lugar de trabajo o reputación. Los desempleados que cuentan con el respaldo de sus parejas, familiares o amigos tienen estos problemas con menos frecuencia.

El Estudio GEDA, el primero que analiza en Alemania el paro, el apoyo social y salud --examinando la duración y el tipo de problemas que genera el desempleo--, analiza datos de 12.022 personas, conseguidos en encuestas telefónicas realizadas por el Instituto Robert Koch, la agencia nacional de salud pública de este país.

Los resultados muestran que, de media, los hombres entre 30 y 59 años han tenido problemas físicos o emocionales durante 6,6 días en los últimos 30 días, mientras que las mujeres los sufrieron 8,6 días. Los encuestados sufrieron problemas que afectaron a su actividad diaria durante 2,8 y 3,1 días, respectivamente.

LAS MUJERES, MÁS DÍAS CON PROBLEMAS

Los desempleados sufren problemas físicos, psicológicos o que entorpecen su vida cotidiana con más frecuencia que las personas con trabajo. Así, los hombres sufrieron problemas físicos en 4,8 días en el último mes, frente a los 3,1 días de los empleados, las mujeres paradas 7,5 días, frente a los 4,3 de las empleadas.

Asimismo, los hombres parados sufrieron trastornos emocionales 4,8 días en un mes, frente a los 3,2 de los empleados y las mujeres sin trabajo, 8,7 días frente a los 4,5 de las que estaban en el mercado laboral.

Además, problemas para el funcionamiento cotidiano se le presentaron a hombres parados durante 4,9 días en el último mes, frente a los 2,1 días de los empleados, y a las mujeres sin trabajo 4,9 días frente a los 2,4 del resto.

El trabajo detecta diferencias en función del nivel de apoyo social con el que se cuenta. En general, el 71 por ciento de los hombres y el 65 por ciento de las mujeres sin empleo --frente al 86% de los que tenían un trabajo-- calculaban en niveles medios y altos su respaldo social.

"El grupo con respaldo social mostró resultados significativamente mejores para los tres tipos de problemas analizados que los empleados o desempleados con bajos niveles de apoyo social", destaca este informe.

LA IMPORTANCIA DE LAS REDES SOCIALES

En concreto, los empleados con escaso apoyo social tenían una media de 3,5 días con trastornos físicos o emocionales, mientras que quienes se sentían respaldados tenían sólo 2 días. Para los desempleados, las cifras fueron de 6,2 y 4,4 días, respectivamente.

"Los problemas físicos y emocionales eran particularmente comunes en mujeres desempleadas con escaso apoyo social, de 9,6 y 11,6 días, respectivamente", añaden los autores de este trabajo.

El efecto del paro y el apoyo social en la duración de estos problemas y en la probabilidad de que aparezcan también fue analizado. Se descubrió que los hombres y mujeres desempleados tienen pocas probabilidades de no sufrir trastornos físicos y psicológicos en 30 días, tasa que es "significativamente mayor" entre aquellas personas que creen contar con suficiente apoyo social.

"Estos descubrimientos respaldan la hipótesis de que el desempleo está asociado con varios problemas de salud. En vista de los beneficios de salud bien documentados que genera el apoyo social a estas personas, los médicos deberían animar a sus pacientes en paro a realizar más actividades en redes no vinculadas al trabajo, en lugar de aislarse socialmente", recomiendan los autores.

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