Un acusado niega haber echado insecticida en el puré de su pareja

Efe

Las Palmas de Gran Canaria —

Un hombre acusado de intentar asesinar en 2013 a su pareja por haberle sido infiel ha negado este lunes ante la Audiencia de Las Palmas los hechos que se le imputan y haber tirado a un contenedor de basura el puré que ella ingirió y al que supuestamente echó insecticida para uso agrícola.

El acusado, Juan Ramón M.C., de 51 años, se enfrenta a una pena de 15 años de prisión, que reclaman tanto la acusación pública como la particular, al pago de una indemnización de 40.000 euros que la abogada de la víctima eleva a 60.000 euros y a la prohibición de acercarse a ella durante 25 años.

El procesado, para quien su abogado solicita la absolución, ha afirmado ante el tribunal que él sería incapaz de echar veneno en un puré, que nunca pensó que su pareja, Dolores S.S., le fuera infiel, sino “todo lo contrario”, y que tampoco la amenazó con matarla, aunque ha reconocido que discutían por dinero porque ella era la “dueña de su cartera”.

Según ha explicado el acusado, no sabe quién pudo hacer algo así, pero espera que se termine averiguando, y que la noche que ella se tomó el puré envenenado, el 15 de julio de 2013, al verla pensó que se “había echado algo que le estaba haciendo daño”.

El procesado ha señalado que esa noche tampoco le oyó gritar que él la había envenenado, algo que han asegurado que sí escucharon uno de sus hijos y su novia, así como un sanitario que la atendió, según han expuesto al tribunal.

No obstante, dos vecinas que la auxiliaron desde el primer momento han negado que nombrara al acusado como el posible autor del envenenamiento.

El acusado ha reconocido que ella no paraba de decir que había tomado una comida envenenada, pero que a él no lo nombró.

“Siempre estaba atravesado”

La víctima, que ha declarado tras un biombo, ha afirmado que enseguida pensó que fue su pareja porque “siempre estaba atravesado” con ella y la había amenazado con matarla y con prender fuego a la casa de uno de sus hijos.

Ha explicado que esa noche, en cuanto tomó la primera cucharada, notó que la comida estaba “muy amarga” y que a la tercera masticó semillas y pensó en el veneno que el procesado utilizaba para las plantas y animales, pues en la casa donde vivían en Telde tenían un terreno que cultivaba su pareja.

Así mismo, la víctima ha indicado al tribunal en esa época su pareja se sentían “muy poderoso porque había cobrado una indemnización”. También ha manifestado que le había pedido que se fuera de su casa y cesara de acosarla, pero que él le contestaba que “de allí no le sacaba nadie”.

Asimismo, ha afirmado sentir “terror” por el acusado y cree que que cuando quede en libertad irá a por ella. Uno de los hijos de la pareja, Juan Ramón M.S. que vivía con su novia en una casa situada junto a la de sus padres ha indicado al tribunal que su progenitor le había dicho que sentía celos y que iba a vigilar a su madre, así como que la relación entre ellos en los últimos meses era mala.

Este hijo ha dicho también al tribunal que echó en falta un veneno granulado. Su novia ha afirmado que el acusado estaba “obsesionado con tirar el puré” y que consiguió arrojarlo a un contenedor de basura, un hecho que niega el procesado, que fue detenido el 18 de julio, después de que otro hijo de la víctima denunciara los hechos a la policía.

Según las dos acusaciones, el procesado vertió en el puré un insecticida granulado basado en el principio activo denominado Aldicarb, usado para la agricultura y altamente tóxico, con el fin de intentar matar a Dolores S.S., quien pudo salvar su vida gracias a la intervención de los servicios médicos, puesto que sufrió una intoxicación por cabamatos.

Dolores S.S. para sanar la de la intoxicación precisó de intervención médica en el servicio de vigilancia intensiva del Hospital Insular de Gran Canaria y tardó en curar 150 día, aunque sufre secuelas, refiere el escrito de la fiscal.

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