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Tomar el sol, una dieta equilibrada o no fumar, entre las claves para evitar la osteoporosis

Aunque se trata de una enfermedad que afecta sobre todo a los ancianos, desde el nacimiento de las personas se pueden adquirir hábitos que ayudan a evitarla

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Playa de Mogán

Tomar el sol 10 minutos al día ayuda a prevenir la osteoporosis gracias al aporte de vitamina D Alejandro Ramos

Prevenir la osteoporosis es como una carrera de fondo ya que es una enfermedad que se desarrolla en edades adultas pero que se le puede hacer frente desde la juventud. Como muchas otras dolencias, la clave para evitar fracturas en los huesos provocadas por la osteoporosis pasa por llevar hábitos de vida saludable: comer sano, hacer ejercicio, y no fumar, pero también algo tan sencillo como tener una exposición diaria al sol de entre 10 y 20 minutos para nutrir a los huesos de vitamina D.

Coincidiendo con el Día Mundial de la Osteoporosis, que se celebra este 20 de octubre, Maspalomas acoge estos días el XXI Congreso de la Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM), una enfermedad conocida como epidemia silenciosa por el hecho de ser frecuente e importante y que no da síntomas, se descubre cuando el hueso se fractura.

Como explican los doctores Manuel Sosa, jefe del Servicio de Metabolismo Óseo del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria y catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y Manuel Díaz, encargado de la unidad de enfermedades metabólicas-óseas de la Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y presidente de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas (F.H.O.E.M.O.), prevenir la osteoporosis desde edades tempranas es muy sencillo gracias a habituar el cuerpo a hábitos sin coste económico. "La prevención es siempre lo ideal, hay que hacer ejercicio, el peso ideal...cosas que todo el mundo sabe y no hace. Con diez minutos de sol todos los días, dieta equilibrada con alimentos que contengan calcio, no fumar y moderar el alcohol es más que suficiente", narra Sosa, mientras que Díaz sentencia que esta afección depende de la cantidad de hueso que forma cada persona durante su desarrollo. "Cuanto más cantidad de hueso cojamos durante el primer crecimiento, partimos de una situación mucho mejor", subraya.

Sosa recuerda que esta enfermedad afecta más a los mujeres que a los hombres debido a que ellas tienen menos masa ósea que los varones y por el efecto de la menopausia, ya que en este periodo existe una pérdida de hormonas que hace que se reduzca la masa ósea. En la época entre los 50 y los 80 años de vida esta dolencia se produce más en las mujeres, con una proporción de 4 a 1 a favor de la mujer. Sin embargo, a partir de los 80 años la diferencia se reduce hasta un 2 a 1. Se trata de una afección que va aumentando en la población debido al envejecimiento de la misma.

De hecho, tal como el doctor Díaz apunta, a nivel mundial se estaba registrando una disminución progresiva de las fracturas de huesos, pero desde hace cuatro años esta curva de descenso se ha parado y ha comenzado un nuevo repunte. Entre las posibles causas de este retroceso, el presidente de F.H.O.E.M.O. ve la disminución de los métodos diagnósticos y el hecho de que se haya dejado de utilizar algunos fármacos que han provocado que haya menos gente diagnosticada correctamente.

Entre las fracturas de huesos más comunes de esta enfermedad están las de vértebra y muñeca, mientras que la más grave es la de cadera. "Es la menos frecuente afortunadamente", incide Sosa, pero indica que cuando una persona ingresa en el hospital con una fractura en esta articulación tiene una mortalidad que va del 8 al 10%. "Al cabo de un año, tras superar la fractura, el porcentaje de mortalidad aumenta hasta el 30%", advierte el catedrático.

Díaz defiende la celebración de eventos como el que acoge estos días Maspalomas porque se trata de una enfermedad que afecta a un gran número de población y tiene grandes consecuencias sociosanitarias desde el punto de vista de repercusión social, el número de fracturas, la incapacidad, las estancias hospitalarias o el coste global sanitario. "Consume muchos recursos sanitarios como consultas, intervenciones, fármacos o el tratamiento de fondo", añade Sosa, quien define esta dolencia como muy costosa a pesar de que, como hacen hincapié los dos especialistas, con hábitos saludables se pueden evitar.

Respecto a los últimos avances que se han logrado en el campo de la medicina, Sosa comenta que han aparecido fármacos nuevos que reducen el riesgo de nuevas fracturas y se están desarrollando nuevas técnicas diagnósticas para saber cuál es el riesgo.

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