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Ahora los pactos

Coalición Canaria vuelve a adelantarse al PSOE y le marca el territorio: cuidado con La Palma, con Lanzarote y con Tenerife, a ver qué te vas a creer, bonito

En el PSOE respiran aliviados por el éxito extramuros de Casimiro Curbelo: con esos resultados dentro del partido, habrían ganado los socialistas y eso tiene gafe

Asier Antona consigue convertir a La Palma en la única circunscripción en la que aumenta el número de votos para el PP

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Reunión de la Ejecutiva Regional del PSOE. (EFE)

Reunión de la Ejecutiva Regional del PSOE. (EFE)

Todavía no habíamos terminado de digerir los resultados electorales del domingo ni de analizar, isla por isla, municipio por municipio, el nuevo mapa político resultante, cuando van las principales fuerzas políticas de la región y se reúnen para proclamar al mundo entero que ellos ya están en la tarea de organizarse para gobernar pacíficamente. Todos tratan con la naturalidad del experto que el Partido Popular haya quedado fuera de la aritmética contorsionista que permitía hasta ahora a Coalición Canaria elegir novia, y aunque también en esta ocasión pueda presumir de haber ganado, novia, novia, lo que se dice novia, sólo va a poder elegir una. Una o ninguna: el PSOE o el PSOE. Tan magno acontecimiento ha llenado de orgullo y satisfacción al ala socialista de la parte contratante, que ha celebrado los resultados con una mezcla extraña de euforia contenida y acojone “por los pelos” ante el riesgo cierto que corrieron con Casimiro Curbelo. Si Pedro Sánchez y su Luena no lo hubieran echado con cajas destempladas como hicieron, y los tres diputados del gomero se sumaran a los 15 que obtuvo Patricia Hernández, el PSOE se encontraría ahora mismo en la paradójica posición de haber ganado las elecciones y no poder gobernar. Porque en el manual del resignado socialista así consta: si quieres gobernar en Canarias, o sacas mayoría absoluta (de 31 diputados en adelante) o vete encargando una bufanda para las largas y frías veladas en la bancada de la oposición. Pero vista la coyuntura desde la perspectiva de la botella llena, lo bueno que tiene lo malo que ha pasado es que ahora tiene todas las papeletas para gobernar y que, salvo clamorosa metedura de pata de alguna de las direcciones insulares, locales o pedáneas, todo parece estar conjurado para que se reedite el pacto CC-PSOE.

  

Coalición mea las cuatro esquinas

La euforia, como decíamos, es contenida en el PSOE. Han obtenido unos buenos resultados si se los compara con el resto de las formaciones tradicionales, que han sufrido severos retrocesos o catastróficos retrocesos. Pero en rigor, Patricia Hernández ha cosechado el peor resultado de la historia socialista canaria desde que Franco dejó de habitar entre nosotros. La que pretende arrebatar el cetro de secretario general a José Miguel Pérez obtuvo unos 30.000 votos menos que él, y para colmo, con unos pésimos resultados en Santa Cruz de Tenerife, donde ella misma y sus circunstancias ocupan la secretaría general de la ciudad. También en la capital tinerfeña, el PSOE cosechó su peor registro, con un concejal menos y una merma importante de votos. Tampoco en Las Palmas de Gran Canaria hay para tirar voladores. El hecho cierto de que Augusto Hidalgo tenga bastantes posibilidades de formar gobierno municipal dejando en la cuneta a Juan José Cardona ilusiona bastante. Pero los más sesudos analistas de la casa recuerdan a los eufóricos que en esa ciudad se han perdido tres concejales y se ha caído casi a los infiernos. Así que, alegría sí, ma non troppo. La Ejecutiva Regional socialista se reunió para su tradicional terapia grupal sin resoluciones destacables, mientras que el órgano homólogo de Coalición Canaria, la Permanente Nacional, fue mucho más diligente y hasta nombró comisión negociadora. Para que no le queden dudas a la otra parte contratante, en ese órgano se sentarán la palmera Guadalupe González Taño y el conejero David de la Hoz, lo que indica a las claras dónde ven los nacionalistas las fisuras que presentarían de antemano los socialistas ante el “pacto integral” que se pretende implantar.

 

La Palma y Lanzarote, puntos calientes

Porque, efectivamente. Aunque todavía es pronto para hacer algo más que conjeturas, en la isla de La Palma muchos dan por cantado que Anselmo Pestana volverá a utilizar al todopoderoso dirigente de Breña Alta Blas Bravo para sentirse presionado y ceder ante los cantos de sirena del PP, que necesita apoyos en Los Llanos a cambio, mira tú qué cosas, de que los populares den el respaldo en Santa Cruz de La Palma y en el Cabildo. De producirse ese nuevo conchabo, Pestana y los suyos acumularían en el corto periodo de tiempo de tres años dos incumplimientos flagrantes con la Ejecutiva Federal, el primero con Rubalcaba y el segundo con Pedro Sánchez. Todavía está fresca la amnistía decretada a los seis rebeldes del Cabildo que capitaneó Pestana a cambio de su juramento solemne de que jamás volverían a pactar con el PP. Veremos qué hacen. El otro punto presuntamente caliente parece haberlo detectado CC en Lanzarote: sabedores de que los socialistas conejeros no tragan mucho a Pedro San Ginés, presidente en funciones del Cabildo, los dirigentes nacionalistas temen escaramuzas que pudieran hacer peligrar su continuidad. No en vano, el PSOE rompió su pacto con San Ginés meses antes de las elecciones y, para colmo, han mejorado sus resultados en la Corporación frente a una caída notable del presidente nacionalista.

  

Asier, el vencedor postergado

Asier Antona no quiso, no pudo o no lo dejaron ser el candidato a la Presidencia del Gobierno por el Partido Popular. Discúlpenos el amable lector si nos declaramos en este punto incapaces de resolver el enigma, pero ya se sabe que en las entrañas del Partido Popular de Canarias hay decisiones que carecen de datos mínimos para la argumentación y el análisis. El caso es que, siendo como es secretario general del PP canario, Antona fue postergado para que la candidata en su lugar fuera la grancanaria María Australia Navarro, con los catastróficos resultados que todos nuestros lectores conocen. Antona, disciplinado y aseadito que es, ni abrió la boca; hizo su campaña en La Palma, y consiguió lo que ningún otro candidato del PP ha conseguido en ninguna otra circunscripción española: incrementar el número de votos. Él cree que es así, pero cuando algún periodista lo llama para confirmarlo, pide a su vez que se lo confirmen a él, no vaya a ser que en un rapto de imprudencia vayan a publicarse cosas que no sean verdad. Otra prueba más de que este dirigente del PP es un marciano dentro de un partido en el que tantos mienten, otros tantos mienten y roban y otros muchos están esperando a que les toque el turno de mentir y/o de robar. Dicho sea sin ánimo generalizador, aunque lo parezca.

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