eldiario.es

Menú

A la Fiscalía sin acordarse de Soria ni de Hernández Bento

El PP ha mandado al Ministerio Público los contratos sospechosos de la Radiotelevisión Canaria olvidando quiénes eran el consejero de Hacienda y el interventor general

Si hubo irregularidades en la contratación de programas a Paco Padrón, entre otros, ¿por qué no los fiscalizó Hacienda? ¿Qué hicieron los dos vocales del PP en el ente?

César Luena, telonero de Patricia Hernández en un acto sindical en Adeje, territorio del acarreo comanche

El machismo de ‘La Razón’ no tiene enmienda: el periódico de Marhuenda llama “cazadiputados” a la ex novia de Monago para aligerarle la pena

- PUBLICIDAD -
Enrique Hernández Bento jura su cargo en presencia de José Manuel Soria.

Enrique Hernández Bento jura su cargo en presencia de José Manuel Soria.

Los programas contratados por la Televisión Canaria a Paco Padrón se emitieron casi todos. En horas de madrugada casi siempre, es verdad, con una audiencia insignificante y con un precio por espacio que hubiera hecho más rentable regalar un DVD a cada espectador para que los viera en horarios más cómodos y se los pasara luego al vecino. Pero no se trataba de eso, seguramente, sino de dar satisfacción económica a un hombre que fue un histórico del régimen cuando el régimen consistía en un grosero reparto del poder territorial entre CC y el PP: tú no me tocas Tenerife que yo te dejo mangonear todo lo que quieras en Gran Canaria. Paco Padrón era por entonces una especie en peligro de extinción al que ATI debía mucho y era necesario proteger de las exigencias tributarias. Corría el año 2008 cuando comenzaron a firmarse esos llamativos contratos, y en aquellos momentos ocupaba la Consejería de Hacienda el presidente del PP canario, José Manuel Soria, hoy ministro de Industria y empleado del año de Repsol. Y a su lado estaba también Enrique Hernández Bento, actual subsecretario de Estado, que estaba al frente nada más y nada menos que de la Intervención General de la Comunidad Autónoma. Para más recochineo, en el Consejo de Administración de Radiotelevisión Canaria se sentaban (y aún se sientan) dos vocales designados a propuesta del PP, Joaquín Ucelay y Larry Álvarez. Ninguno de estos dos consejeros clamó en ningún momento por las irregularidades de esos contratos, y nadie desde la Consejería de Hacienda ni desde la Intervención General puso el menor reparo a las cuentas del ente público. Sin embargo, es este partido, el PP, el que ha puesto el grito en el cielo, el que ha bajado de sus altares a todos los santos y el que ha llevado los contratos de la era Willy García a la Fiscalía para que los investigue. Si lo tiene a bien la autoridad judicial, estaría bueno que los llamara a todos a ver qué cuentan ahora.

 

 

Luena, en territorio comanche

En absoluto se han calmado las aguas turbulentas en el PSOE canario, a pesar de los esfuerzos de muchos para que los trapos que se ensuciaron tras las primarias se laven dentro de casa. Un sector nada desdeñable del partido pide un congreso extraordinario ya para desplazar al aparato que resultó derrotado en aquel proceso al no conseguir que Carolina Darias venciera a Patricia Hernández. Los secretarios generales de Tenerife, El Hierro, La Gomera y los restos de La Palma piden ese cónclave en la creencia de que si ganaron aquel proceso son capaces de cualquier cosa. No deben estar midiendo, seguramente, que un congreso se gana con la militancia, sin la aportación del voto de los simpatizantes, que a la postre fue el que inclinó la balanza. Resultaría bastante churrigueresco que ese intento de hacerse con el control de la organización no lo gane quien ganó las primarias, lo que debilitaría las ya de por sí escasas posibilidades de al menos mantener el actual número de diputados, consejeros de cabildos y concejales. Por esa razón (y por otras que más tienen que ver con la salvación de los muebles de cada cual) otros prefieren esperar a después de las elecciones para que el calendario se cumpla sin sobresaltos. Mientras eso o lo otro ocurre, ya tenemos en lontananza otro motivo de conflicto: el II Encuentro Sindical y Político que la UGT ha programado para el día 22 en Adeje. La central, cuya cúpula se identificó plenamente con Patricia Hernández, ha conseguido un cartel que levanta ronchones. Porque además de la candidata, del secretario general ugetista, Gustavo Santana, y del alcalde local, José Miguel Rodríguez Fraga, está prevista la presencia de Cándido Méndez y –agárrense- de César Luena, flamante secretario de Organización de la Ejecutiva Federal de Pedro Sánchez.

 

Paella para 1.000 personas

Que César Luena se haya prestado a participar en un encuentro sindical que tiene como lema “Por más empleo, por más dignidad en el trabajo”, no debe ser motivo de queja en ningún caso. Se trata de que el PSOE tenga presencia en un acto de su sindicato afín, al modo y manera que han hecho históricamente sus líderes. Lo llamativo es el lugar escogido, Adeje, donde se levantó una tremenda polvajera en las pasadas primarias socialistas por las sospechas despertadas de tremendo acarreo de votos de simpatizantes adheridos al proceso mediante el pago múltiple con escasas tarjetas de crédito y más escasas cuentas de PayPal. Y fue precisamente la Secretaría de Organización que dirige César Luena la que abrió la correspondiente investigación, luego cerrada con un cariñoso “agrupémonos todos en la lucha final” porque aquí no ha pasado nada, todo fue un lamentable error. Pero no es sólo esa circunstancia la que chirría por el lugar elegido. Es en Adeje donde tiene su epicentro la que hemos dado en llamar Agrupación Tenerife Sur, exponente máximo de los deseos de algún alcalde desinquieto más partidario de pactar próximamente con el PP que de reeditar el pacto con Coalición Canaria. Sin contar, claro, ya poniéndonos quisquillosos, que no fue precisamente esa agrupación la que se mostró más partidaria de apoyar a Pedro Sánchez, sino más bien a Madina. Nadie debe haber advertido a Ferraz de tan pintorescas circunstancias, lo que seguramente desembocará en que el acto se celebre sin la presencia de Luena, que alegará en el último momento problemas de agenda o, más en la línea estrambótica socialista, alergia a la p aella que para 1.000 personas pagará gentilmente el Ayuntamiento de Adeje. Por cierto, para que no falte de nada, el grupo que amenizará el encuentro sindical se llama Ni 1 Pelo De Tonto.

 

Machismo (periodístico) a la española

La culpa ha sido de Olga María Henao, que es una buscona. Ese es el lamentable resumen que se extrae de algunas piezas presuntamente periodísticas publicadas por diarios de la derecha cavernícola española para justificar que José Antonio Monago, presidente de la Junta de Extremadura, y Carlos Muñoz, diputado por Teruel, hayan tirado alegremente del talonario de billetes de avión que les proporcionan las Cortes para asuntos estrictamente privados. Se trata de defender la integridad moral de estas dos señorías endosando las culpas de sus debilidades a la mujer por la que bebieron los vientos, de manera que sea ella la protagonista y no los que sucumbieron a la tentación de pagar con dinero público sus escapadas personales. Para llegar a tan primaria conclusión algunos periodistas incluso han sido capaces de poner en boca de fuentes anónimas afirmaciones dantescas. Tomemos por ejemplo el diario La Razón, dirigido por el inigualable Paco Marhuenda. En una penosa crónica se pueden leer cosas como esta:

  • “Gracias a su relación con el político, Henao llegó a convertirse en la reina de las discotecas y de todas las cenas organizadas por diferentes miembros del Partido Popular”
  • “Busca fama y dinero. Es una cazadiputados: después de que Monago y ella rompieran, empezó a buscar al siguiente político”
  • “Llegó incluso a colarse en la proclamación de Felipe VI”
  • “Podía verse que era ligeramente obsesiva”

Pese a referirse a datos publicados por La Opinión de Tenerife, que en ningún momento ha contado esas miserias, no recoge en esa pieza la periodista (efectivamente, quien eso escribe es una mujer) otras cosas destacables dichas por la afectada, como por ejemplo que vive de su trabajo, que ella se pagó el crucero por el que Monago se saltó la votación en el Senado de la reforma laboral del PP, o que viajó más veces a Extremadura -pagándose su propio billete y un coche de alquiler- que las que el presidente extremeño viajó a Canarias. Por quinientos euros al mes, que es lo que dice Marhuenda que paga a sus periodistas, no compensa rebajarse tanto.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha