eldiario.es

Menú

Las cuentas del paro y de la dependencia que hace Soria

El señor ministro se declara fan de Fernando Clavijo y arremete contra la gestión de Paulino, cuya mitad es suya

Coalición Canaria se desangra ante el enfrentamiento en la cúpula y los cada vez más inquietantes resultados en algunas plazas

Les ofrecemos el acuerdo Cabildo-ACB que deja a Lucas Bravo como un mentiroso de perra chica

Luis Ibarra descabalga al padre del Niño de los méritos que se atribuyó de las saneadas finanzas del Cabildo grancanario

¿Fugas de alcaldes en el PP? Pues sí, aunque parezca el fin del mundo

- PUBLICIDAD -
José Manuel Soria y Paulino Rivero

José Manuel Soria y Paulino Rivero

Que José Manuel Soria es el presidente del club de fans de Fernando Clavijo es algo que ya tenemos asumido los que nos dedicamos a leernos todas las cosas que dicen los políticos. O casi todas, que tanto no abarcamos. Desde la distancia ha vivido la semana horrible que le ha tocado pasar con el frustrado asalto que quiso dar a la radiotelevisión canaria compinchado con su amigo José Miguel Ruano, lugarteniente destacado de Clavijo, y acto seguido con el pase al corredor del juicio oral de su Aguedita Montelongo. Y ha tratado de resarcirse con su habitual visita de fin de semana, que dedica invariablemente a una reunión con sus huestes para tener con ella la excusa de comparecer ante los medios informativos. Si se fijan, Soria jamás cuenta a los periodistas lo que se ha tratado o se va a tratar en los órganos internos del PP canario, seguramente porque o son cuestiones clasificadas, molestas e insalubres, o -como es fácil barruntar- porque nada se acuerda en ellas que no venga previamente acordado por él. Pero ésa es otra historia. Íbamos por la admiración que en Soria despierta el candidato nacionalista a la presidencia del Gobierno, aquel en el que tiene depositadas todas las esperanzas -quizás las únicas- de poder reeditar un pacto que devuelva al PP al poder. Y no se anda por las ramas para proclamarlo al mundo cada fin de semana. En este en concreto se lo había puesto fácil el propio Clavijo con la agarrada que sostuvo con Paulino Rivero a cuenta de la gestión de los asuntos sociales del Gobierno de Canarias. Siempre ha sido este periódico muy combativo con esa sensible cuestión, particularmente con el escandaloso registro que presenta Canarias en materia de ayuda a las personas dependientes. Lo que nos llevaría directamente a estar de acuerdo con las apreciaciones del candidato de CC si no fuera porque con ellas no pretendía aportar una solución mágica a la falta de recursos, que es lo que pasa, sino simplemente llamar la atención y, sobre todo, abrir una brecha de tamaño estratosférico entre él y el que aún ejerce de presidente regional y de su propio partido. Sus correligionarios más conspicuos reconocen en privado que se pasó con las formas y con el exabrupto, pero acto seguido insisten en que es la fórmula escogida por sus asesores para distanciarse de Paulino Rivero. Y es en ese punto donde Soria entra a galope en el debate.

 

 

La dependencia y el paro, ¿en serio?

Claro que cuando José Manuel Soria entra en un debate al galope normalmente se lleva por delante cosas tan sagradas como el sentido común y su propia trayectoria personal, entre otras cuestiones más mundanas como las hemerotecas y los datos del INE. Porque no está el líder canario del PP en condiciones de reprochar a ningún gobierno autonómico español haber gestionado mal la ley de dependencia, aprobada por el denostado Gobierno de Zapatero. Una ley que habrían de financiar a partes iguales el Estado y las comunidades autónomas y que se resintió desde que el PP llegó al poder y empezó con sus brutales recortes, mayormente en los aspectos sociales, mira tú qué cosas. Dice Soria, aprovechando el pase de pecho que le dio Clavijo, que “el señor Rivero ha demostrado que no sólo en política social, sino en todo aquello que ha tocado, ha llevado a Canarias a un retroceso”. Con la ayuda inestimable del Gobierno del Estado, habría que añadir, en muchas materias. Y el remate: “Soria ha puesto como ejemplo que Rivero accedió a la Presidencia en 2007 con una tasa de paro del 10,5% y acabará su mandato en torno al 32%. “Ese es el balance de ocho años”, recogía la agencia Efe. Pues bien, esos ocho años fueron compartidos entre 2007 y octubre de 2010 (casi la mitad) con el PP de Soria, que ocupó la vicepresidencia y la cartera de Economía y Hacienda. Lo que nos lleva a temer que habrá tenido que ver en esos desastres el que con tanto bombo y platillo los pregona. Y si cogemos ese año, 2007, para ponerlo como punto de partida, habremos de recordar que entonces había en España un 8,5% de paro, y que Rajoy terminará su legislatura con un 24. No es por nada, ¿eh? Pero todo se va arreglar en Canarias en cuanto se reedite el pacto entre el PP y CC, por lo que parece: los medios de comunicación accederán a las emisoras de radio que Paulino no les dio; se suprimirá la Cotmac para que los inversores puedan plantar árboles y palmeras donde quieran; Juan Santana será el jefe de Informativos de la tele canaria; CC apoyará un segundo mandato de Rajoy en las Cortes a cambio de un puesto en el consejo de administración de Aena para Ani Oramas. Y Fernando Bañolas será presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas al no entrar ni un solo consejero de CC en el Cabildo grancanario. 

 

Las medallas que son de Luis Ibarra

Nos ha costado un poquito de trabajo dar con el documento, pero ya lo tenemos y lo ofrecemos aquí a nuestros lectores. Está fechado en Las Palmas de Gran Canaria el 23 de julio de 2009 y lo firman el entonces presidente del Cabildo, José Miguel Pérez, y el presidente de la Asociación de Clubes de Baloncesto, es decir, de la ACB, Eduardo Portela Marín. Pues sí, es el famoso acuerdo por el que se pactaba que la ACB concedería “al Cabildo Insular de Gran Canaria la sede de la organización de la Copa del Rey para la temporada 2013/2014 o 2014/2015”, condicionado a la terminación del nuevo pabellón de deportes, ahora conocido como Gran Canaria Arena. En segundo acuerdo de ese contrato se da por sentado que la isla de Gran Canaria será “sede del Mundobasket 2014”, que es para lo que la Corporación se metía entre pecho y espalda el compromiso de hacer el pabellón multiusos. Traemos a colación este documento para ver si con él conseguimos que el actual consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria, Lucas Bravo de Laguna, se deja ya de decir boberías del tipo “Lucas, Lucas, Lucas es cojonudo, como Lucas no hay ninguno, y si no llega a ser por Lucas no sabríamos ni cómo es un balón de baloncesto”. Porque, como ya hemos dicho y ahora demostramos, fue un logro de la anterior Corporación, particularmente del consejero Luis Ibarra, que ni se fotografiaba tanto ni se echaba tanto el pisto. Coincide el hallazgo de este documento con la campanada que desde el Puerto le ha soltado al presidente del Cabildo el ya mentado Luis Ibarra, el que fuera consejero de Hacienda de esa institución en el anterior mandato. La fama de amante de los números y de cuadrarlos que tiene le llevó a dejar saneadas las finanzas del Cabildo, lo que reduce enormemente los méritos que esta semana se ha anotado –en plan canasta de tres- el señor padre del señor consejero de Deportes. Parece que esto de colgarse las medallas ajenas es congénito. Pero seguro que tiene cura.

 

Fugas en el PP, ¡quién lo iba a decir!

O se barrunta batacazo o los personalismos se han contagiado en el PP canario. Si estos días han sido noticias las crisis internas y las fugas en Coalición Canaria, y las irradiaciones y conciliaciones en el PSOE canario, este viernes nos hemos merendado con el abandono del Partido Popular del alcalde de Arafo, José Juan Lemes. La historia es de mucho calado, principalmente por lo que significa que alguien abandone un partido tan monolítico como este sin marcharse ipso facto a su casa. Tampoco es baladí que abandone el partido de Soria con duras críticas, tanto a las políticas locales como a las nacionales. Ni que lo haga anunciando que permanecerá en el machito lo que queda de mandato y que concurrirá a las próximas elecciones bajo un partido propio la Agrupación Independiente de Arafo (AIA). La trayectoria de Lemes es bastante curiosa. Nadie se imaginó nunca que acabaría de alcalde tras sus muchos años de asistente personal del que fue durante décadas y hasta 2011 el regidor del municipio, Domingo Calzadilla. Y no porque no reuniera condiciones, sino porque jamás se le apreció ambición política alguna. De hecho, en 2004 se presentó a una plaza de jefe de protocolo del Cabildo de Tenerife, que no pudo obtener porque la convocatoria la ganó Natalia Hennet Sotomayor. Fue Cristina Tavío, por entonces presidenta del PP tinerfeño, la que lo animó y la que lo avaló para que se convirtiera en alcalde. Y fue tomar la vara de mando en la mano y transformarse por completo. Aquel hombre de apariencia frágil y pusilánime se transformó en un dirigente duro y sin escrúpulos, capaz de criticar sin miramientos a su antecesor en el cargo, su mentor, casi su amo. Ya se advertía que no iba a ser un heredero suave cuando decidió en el último momento descabalgar de las listas a la hija de Domingo Calzadilla, Milagros, que había sido concejala de Fiestas con su padre.

 

De Nuevas Generaciones a La Laguna

De momento es pronto para conocer el alcance que pueda tener la crisis en el PP de Arafo, independientemente de la natural merma de votos en mayo. Puede ser que quede en nada o en casi nada, pero podría ocasionar algunos efectos colaterales de mayor cuantía si a la marcha del alcalde se suma su concejala de Fiestas, Tamara del Pino Encinoso, que es actualmente la presidenta de Nuevas Generaciones en Tenerife. De momento parece confirmarse que a Lemes le acompañarán en su nueva aventura los cuatro primeros tenientes de alcalde, lo que no parece que sea una salida airada del alcalde. Y de Arafo nos damos un saltito a La Laguna, donde no ocurre lo mismo con el PP pero sí algo similar. Muy pocos mandarines populares quieren jugarse los bigotes en esa ciudad ante las escasas expectativas electorales. Ya han dicho que no Antonio Alarcó, al que le movieron el trono senatorial, y Guillermo Díaz Guerra, subdelegado del Gobierno. Perece descartado, desde luego, que repita Pedro Suárez, que sacó seis concejales, resultado que ahora podría considerarse incluso un éxito. Ante este panorama, la primera que ha movido ficha ha sido Cristina Tavío, que pretende colocar en La Laguna a su amiga y compañera Ana Zurita, arquitecta liberada en Santa Cruz de las estrecheces de la Gerencia de Urbanismo. Con Zurita en La Laguna y ella misma como candidata a Santa Cruz, algunos han querido ver en el gesto de Tavío un intento nada disimulado de controlar el 70% de la militancia pepera en la isla. A ver con qué sale el presidente insular, Manolo Domínguez.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha