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CATALUNYA

Última cena antes del patíbulo

En la Sala Hiroshima tendrá lugar, entre el 20 y el 30 de diciembre, L’últim sopar, una adaptación de la compañía Atresbandes del espectáculo The Last Supper de la compañía belga / inglesa Reckless Sleepers, realizada por el director y autor del texto, Mole Wetherell, para la compañía catalana

El montaje inivita a 39 espectadores a sentarse en torno a tres mesas junto con los intérpretes. Mientras las copas de vino se llenan y los platos desfilan, los tres intérpretes presentan las últimas palabras de personajes célebres así como también de perfectos desconocidos

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Atresbandes vielven a Hiroshima con el estreno de 'L'últim sopar'

El proyecto  Atresbandes comenzó en 2008 fruto de la etapa de formación de sus tres integrantes en el Institut del Teatre. Mònica Almirall, Miquel Segovia y Albert Pérez son de la misma promoción de estudiantes de artes escénicas y se formaron juntos, con todo lo que ello implica: referentes, maneras de abordar la escena, etc. Como en tantas ocasiones las ganas de trabajar surgieron de un cierto descontento con el panorama teatral y, en este caso, este descontento generó una respuesta que difiere de este panorama y amplía el campo de visión, lo modifica, lo pone en duda.

Es en esta duda, en esta inestabilidad, cuando surgen las creaciones más honestas, más auténticas, que convergen con la auténtica escena contemporánea, la que no repite patrones antiguos sino que crea nuevos códigos, nuevas relaciones más cercanas en la actualidad en todos los aspectos, político y social pero también en relación a la vanguardia artística. Los tres son el alma del proyecto y trabajan de manera conjunta los textos, la dirección y la interpretación. "Con el tiempo hemos ido creando afinidades con otras personas que han ido colaborando en los diferentes proyectos. Hemos creado un pequeño círculo de colaboradores que entienden y comparten nuestra manera de trabajar", explica Albert Pérez. 

Por ejemplo, Mole Wetherell, director de la compañía Reckless Sleepers, que hace quince años que representa en teatros de todo The Last Supper. Ahora Atresbandes ha hecho la adaptación al catalán. La idea de la obra parte de la tradición que los condenados a muerte pueden elegir los platos de su última cena. Las últimas palabras de una persona antes de morir a menudo pueden ser proféticas, profundas, poéticas, o simplemente tontas. Así, esta pieza teatral está compuesta a partir de las últimas comidas, y también de las últimas palabras, que se sabe que comieron y citaron algunos personajes conocidos -no necesariamente condenados a muerte-, como Napoleón, Marilyn Monroe, Francisco Franco, Albert Einstein, Leonardo da Vinci, Pepe Rubianes o Juan Paredes Manot, Txiki, y también otras de anónimos.

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Atresbandes adaptan la pieza 'The Last Supper' de la compañia Reckless Sleepers

"En algunos casos había constancia documental de sus últimas palabras. En otros, se ha hecho una labor de investigación para poder identificar a partir de la información que sí ha trascendido del personaje", añade Pérez. Así, el espectáculo L’últim sopar, ofrece la posibilidad de acercarse a los detalles de los "últimos menús" de los trece condenados a muerte. Y también de degustarlos. Son platos muy diferentes unos de otros, desde hígado con cebolla, hasta un pastel de chocolate o una hamburguesa. El montaje, sólo 39 espectadores por función, hace sentar el público en torno a tres mesas superpuestas en el escenario y lo hace participar siguiendo los patrones performáticos. A la vez que las copas de vino se llenan y los platos desfilan, los tres intérpretes presentan las últimas palabras de los personajes.

Mònica, Albert y Miquel empezaron haciendo teatro laboratorio y de creación colectiva por necesidad. Curiosamente esta necesidad se ha acabado convirtiendo en la marca de la casa. Ahora, recogen el encargo de la prestigiosa Reckless Sleepers. Tras recorrer el viejo continente, Atresbandes vuelven a Hiroshima, una sala estrechamente ligada a la compañía, por la puerta grande. El espacio idóneo para el teatro inclasificable y sin etiquetas. Como discípulos teatrales somos invitados a la mesa de L’últim sopar antes de ser crucificados.

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