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“La precariedad laboral me preocupa como enfermero pero sobretodo como usuario de la sanidad”

Enfermera Saturada publica su segundo libro “El tiempo entre suturas” que radiografía el día a día de una enfermera en un hospital español

El libro, escrito con sátira y humor, hace una crítica a la precariedad laboral y a los recortes que ha sufrido el sector de la sanidad en España

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Hector Castiñeira autor del Tiempo entre suturas

Héctor Castiñeira autor de "El Tiempo entre suturas" SANDRA LÁZARO

Se hace llamar enfermera saturada y nos cuenta como es el día a día de una enfermera en España. Un mundo marcado por la precariedad laboral y los recortes. A pesar de todo, la enfermera saturada nos habla de la mala calidad del material, la falta de personal o la falta de medicación en los centros sanitarios con ironía y mucho humor.

Detrás de este personaje se esconde Héctor Castiñeiras, un joven enfermero que desde hace tres años escribe sobre el mundo de la enfermería para evidenciar lo que está pasando en el sector. Empezó en internet y ahora acaba de publicar su segundo libro “El tiempo entre suturas”. Estuvo en Barcelona para presentar el libro.

Has escrito dos libros y un blog que radiografía el día a día de una enfermera que trabaja en los hospitales, lo particular es que lo has hecho con humor ¿Está tan mal la sanidad en España que solo nos queda contarlo con humor?

La verdad es que la situación de la sanidad en España no es buena por los recortes. Los recortes han afectado mucho y están afectando a nivel de contrataciones, incluso al material, las listas de espera no acaban de mejorar… Yo siempre digo que las penas con humor son un poco menos penas, pero bueno, espero que haya esperanza, cuento que sí.

Cuando la editorial presenta tus libros hablando de “particular visión del mundo sanitario”, entendemos que lo hace por tu forma de ironizar las situaciones. Porque lo que en verdad pone de relieve el libro, los recortes, el deterioro del material, la falta de personal, etc, no es ficción.

Todo lo que se cuenta en el libro es real, son situaciones reales, pero normalmente la gente no está acostumbrada a que se cuente con humor, porque se suele buscar el lado más trágico de la sanidad y el lado que más vende. Pero sí que es cierto que contándolo con humor y riéndonos un poco es menos habitual pero es como me gusta contar las cosas. Yo llevo en redes sociales, que fue donde nació todo esto, tres años y medio.

En tu libro pones el foco en la precariedad que vive el oficio hoy ¿fue para ti una forma de protestar por lo que estaba y sigue pasando en la sanidad?

Lo hago por dos motivos. Uno de ellos es este, el de poder protestar y poder hacer ver los problemas de la sanidad y el poder hacer ver el día a día de la profesión. Y el otro es el no llevarme a casa todos los problemas que al final uno como enfermero ve y que te afectan. Aunque intentes ponerte un escudo para que no te afecten los problemas de la sanidad y los de los pacientes y sus enfermedades, te afectan.

¿Era este el objetivo por el cual empezaste a escribir en internet?

Sí, yo quería contar al mundo como veo yo la sanidad y lo que pasa al día a día, lo que hablamos a la sala del café. Por eso empecé en las redes sociales a contar el día a día de la enfermería.

Esta ha sido tu forma de expresar lo que está pasando ¿Crees que hay suficientes movimientos o intentos por evidenciar lo que está pasando?

Yo creo que hay movimientos y al final vayas a la ciudad que vayas siempre hay protestas, movimientos por hacer ver los problemas de la sanidad. Lo que pasa es que son cosas que hay que mantener en el tiempo y a veces cuesta, y terminan desinflándose un poco, pero movimientos los hay y seguirán.

Hector Castiéira creador del personaje "enfermera saturada"

Héctor Castiñéira creador del personaje "enfermera saturada" SANDRA LÁZARO

Trabajas de jornalero en un hospital ¿Qué significa esto? ¿En los centros en los que tú trabajas te encuentras con muchos trabajadores en esta situación?

Hace poco salió un dato que era que más del 50% de la plantilla gallega de salud, que es donde trabajo yo, era eventual. Si la mitad de la plantilla es eventual entiendes que es jornalera, que es como estoy yo y como están la mayoría de enfermeras en este país. Es eso, si un día te llaman trabajas ese día o esas horas, y el día que no, pues esperas a que suene el teléfono. Al final es una precariedad laboral que estamos sufriendo. Pero en el fondo me siento afortunado por no haber tenido que emigrar como muchos otros compañeros que si que están trabajando en Reino Unido o Alemania.

Hablas de precariedad laboral ¿cómo ésta puede afectar también a los pacientes?

La precariedad laboral me preocupa doblemente, y no solo a nivel personal, que también, pero sobretodo como usuario. Porque en el fondo todos somos usuarios de la sanidad en cualquier momento e incluso los profesionales. Te encuentras con un profesional que lo han contratado este día para trabajar en este servicio, que llega y que no conoce ni a sus propias compañeras, no sabe ni como se llaman, no conoce a los enfermos, ni mucho menos, no conoce ni como se trabaja en ese servicio, muchas veces porque es la primera vez que trabaja allí, es su primer día allí. Esto repercute al enfermo y a la calidad asistencial que estás dando.

¿Se tiene en cuenta esto o solo se mira la parte económica del ahorro sin considerar las consecuencias a largo plazo?

No tanto a largo plazo. Lo habitual es que te avisen el día anterior para ir a trabajar el día siguiente a otro sitio y no tienes tiempo a prepararte ni a formarte. Llegas a quirófano, a diálisis, a la UCI, llegas en un sitio que no sabes donde guardan el material, no conoces a ningún enfermo, ni a tus compañeras, no estás trabajando a gusto, trabajas mal y repercute directamente a la calidad asistencial.

Hemos visto estos últimos años, lo cuentan muchos profesionales,  que ante una baja, unas vacaciones o la marcha de un trabajador estos no se sustituyen.

No, y sin embargo gente dispuesta a trabajar hay muchísima, en las bolsas de empleo de sanidad hay mucha gente, pero el problema es que no la contratan.

De esta forma hemos visto como estos últimos años no ha habido apenas oposiciones para plazas en los centros sanitarios

Este año como hay elecciones si que han abierto un poco más la oferta. Cada vez que es año electoral abren las plazas. Pero realmente lo que van a cubrir, el número de plazas, no son ni la mitad de lo que habría que cubrir. Son medidas electorales que sacan.

¿Te vas a presentar este año?

Si. De lo que hablo en el libro es del turismo de oposición. Primero te apuntas a las de tu comunidad, pero como ves que no sale, te apuntas a las de al lado, a las de enfrente, porque dices ‘bueno no está tan lejos’. Yo al final estoy anotado en las de Galicia, las de Canarias, las de Andalucía y las de Castilla.

Canarias o Andalucía cerca de Galicia no mucho, ¿no?

Sí, pero al final vas probando todo a ver que sale.

Porque, ¿has pensado en cambiar tu profesión por la de escribir?

Sí que es cierto que a veces me lo preguntan y me lo dicen, pero no podría escribir sobre sanidad sin estar dentro de la sanidad. Si realmente quieres hacer un libro que hable sobre enfermería, sobre la situación laboral del país y realmente de la situación real de la sanidad española tienes que estar dentro.

Hector Castiñeira el día de la presentación de su libro El tiempo entre Suturas

Héctor Castiñeira el día de la presentación de su libro El tiempo entre Suturas SANDRA LÁZARO

Hablas de otras consecuencias que tienen los recortes, por ejemplo sobre la cualidad del material. Dices, por poner un ejemplo, que las ventosas de los electros dejan chupetones, ¿hasta qué punto han afectado los recortes al día a día de vuestro trabajo?

Al material en concreto mucho. El material cada vez es de peor calidad, es habitual que te pongas unos guantes para hacer cualquier técnica y se te rompan, o que las gasas sean de muy mala calidad. El material ha bajado de calidad estos últimos años muchísimo, esto es una cosa que te afecta al día a día. El esparadrapo cada vez es peor. Cuento en el libro de broma también que solo hay dos tipos de esparadrapo, el que no pega o el que no se puede despegar. Y es cierto, y es que realmente al final si coges uno no pega y el otro pega demasiado, el material es muy malo. Tienes que terminar gastando el doble para hacer lo mismo.

Llegas a explicar cómo tienes que pelearte con otros compañeros para conseguir material.

Si, esto es cierto. Ingresa un paciente y no tienes muchas veces en el stock de planta la medicación que necesitas para este paciente. Al final te dedicas a llamar al resto de las plantas ‘oye ¿tenéis esta medicación que no tengo?’ y te dicen ‘si’ o ‘no’ o ‘solo nos queda una y no te la podemos dejar’. Esto es el día a día de la sanidad en este país. Los recortes no son solo en material, también en medicación. O incluso ingresa un paciente y le dices: ‘que vaya un familiar a su casa y que se traiga la medicación que tiene usted en casa porque aquí no la tenemos o vamos a tardar en tenerla’.  

Hablas un poco del rife rafe que hay entre médicos y enfermeras, ¿qué hay de real?

Es cierto que históricamente siempre ha habido un poco de tirantez entre la medicina y la enfermería. Cada uno reclama su campo, la época en la que la enfermera dependía exclusivamente del médico ya ha pasado hace mucho. La enfermera tiene funciones interdependientes con el médico, pero tiene otras funciones propias, igual que el médico tiene otras funciones. Y luego hay otras relacionadas, porque es lógico, atendemos el mismo paciente. Pero sí que es cierto que hay esa pequeña tirantez ya histórica.

Con todo, dices que la profesión de enfermera es la más bonita del mundo.

Para mi es la profesión más bonita del mundo porque te permite estar presente en todas las épocas de la vida de la personas. Tanto cuando nace, en la época digamos más bonita, como acompañarla en el momento de la muerte. Eres un espectador privilegiado de la vida humana.

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